Jaeger-lecoultre-AMVOX7-Chronograph_SLa colaboración entre Jaeger-LeCoultre y Aston Martin celebra su octavo aniversario con la presentación del AMOVX7, el primer cronógrafo de arranque vertical dotado de visualización de la reserva de marcha radial. Concebida por la Manufactura del Valle de Joux, la línea AMVOX seduce desde hace casi una década tanto a los apasionados de la bella relojería como a los fanáticos de deporte motorizado. El AMVOX7 Chronograph enarbola las características de una colección emblemática en una nueva caja con una forma aún más ergonómica, manifestando el espíritu de vanguardia de una alianza íntegramente dedicada a la innovación estética y técnica inspirada en el prestigioso constructor de automóviles británico.

Un diseño refinado al servicio de funciones intuitivas

Antes de un examen detallado, el AMVOX7 Chronograph seduce inmediatamente las miradas por el motivo que ornamenta su esfera en el que se reproduce el diseño de la rejilla de aireación delantera del Vanquish, el nuevo modelo desvelado por Aston Martin el pasado mes de junio. No obstante, este evidente parentesco fue sólo el boceto que inspiró una búsqueda formal en perfecta concordancia con las características técnicas del reloj. Los relojeros y artesanos de Jaeger-LeCoultre han aportado un cuidado particular a la realización de decoraciones refinadas. La diversidad de los acabados empleados en las distintas superficies confiere una notable profundidad visual a una esfera negra con contadores color gris antracita sobre la cual los matices blanco y rojo destacan por su legibilidad.

Una nueva función hace su entrada triunfal en la línea AMVOX, la visualización de la reserva de marcha radial. En el AMVOX Chronograph, esta indicación se hace visible en dos aberturas practicadas en la parte superior del realce, a ambos lados de la esfera negra. Durante el armado del reloj, los discos rojos de la reserva de marcha se juntan como si quisieran enlazar al número 12, mientras que a medida que se desarma el barrilete, desaparecen nuevamente para desvelar poco a poco las palancas del cronógrafo. Una vez más, este modo de visualización de percepción instintiva está en perfecta adecuación con el sentimiento de inmediatez que confiere la conducción deportiva.

La caja de titanio grado 5 se distingue por sus acabados técnicos absolutamente refinados. Los biseles de las asas están minuciosamente pulidos mientras que las ornamentaciones aportadas a la corona y al gatillo se singularizan por la alternancia de superficies granalladas, pulidas y satinadas. Por último, la banda de la carrura y la parte superior de las asas presentan un delicado satinado horizontal.

En 2005, la Manufactura Jaeger-LeCoultre presentó el nuevo cronógrafo de arranque vertical. Ilustra la primera técnica intuitiva para proceder a la medición de los breves intervalos de tiempo. Antes de iniciar un evento, el usuario no necesita mantener el dedo sobre el pulsador para activar el cronógrafo sin atraso en el momento exacto de la partida de una carrera, pues un simple gesto sobre el cristal basta para hacer bascular la caja sobre su eje horizontal y empezar inmediatamente una nueva medición. Al igual que todos los inventos revolucionarios, este sistema ofrece una extraordinaria simplicidad de uso, de modo que los deportistas ansiosos de cronometrar la evolución de sus prestaciones se preguntan cómo pudieron vivir sin él. En efecto, una presión del cristal a la altura de las 12 horas pone en marcha o detiene el mecanismo del cronógrafo, mientras que la misma operación realizada sobre la extremidad inferior de la esfera pilota la vuelta a cero de las agujas del cronógrafo. Para evitar una manipulación errónea, un gatillo situado sobre el flanco de la caja sirve de palanca de mando: cuando se encuentra en la posición central, todas las funciones del cronógrafo quedan aseguradas según la descripción mencionada. Al contrario, la posición hacia arriba, bloquea el cronógrafo mientras que la posición inferior permite activar y desactivar el cronógrafo, pero desactiva la vuelta a cero.

Esta inmediatez intuitiva no está reservada a la mecánica relojera, también se ha adoptado en las visualizaciones. En la esfera negra esqueletada y los contadores del cronógrafo color gris antracita forman un perfecto contraste con las agujas y los números blancos. El siempre útil indicador de marcha ocupa la posición inferior de la esfera, sobre la ventanilla de la fecha situada a las 6 horas.

Una técnica a la altura del desafío

Sin embargo, la carrocería de este motor reservado a las más hermosas prestaciones también ha sido el objeto de cuidados especiales y la caja del AMVOX ha sido replanteada. De ahora en adelante luce asas monobloque que permiten una mejor integración del brazalete para ofrecer una óptima ergonomía. La corona también ha sido sometida a una evolución: igualmente integrada a la caja, ofrece la doble ventaja de una presión más cómoda y una manipulación más precisa. Por muy esenciales que sean, estas características no deben hacernos olvidar el avance capital obtenido por la sutil modificación de la forma de la caja con el fin de favorecer un mejor posicionamiento de la muñeca. Gracias a la adición de un nuevo elemento sobre el fondo de la caja, el brazalete conserva en todo momento una curva perfecta garantizando así el asiento ergonómico del reloj sobre el antebrazo. Una ventaja decisiva tanto en la ruta como en las otras situaciones de la vida cotidiana en las que cualquier incomodidad, por más mínima que sea, constituye un obstáculo en la toma de decisiones rápidas.

Tanto para Jaeger-LeCoultre como para Aston Martin, resulta imposible detenerse en tan buen camino. Si otros se declararían satisfechos del resultado alcanzado, el equipo de desarrollo del AMVOX7 Chronograph ha completado nuevamente este prodigioso abanico de innovaciones con un sistema que permite proceder, en un abrir y cerrar de ojos, al cambio de brazalete, según el humor y las necesidades del momento: un brazalete metálico que será el digno compañero de las hazañas y actividades al aire libre, mientras que su equivalente en piel destacará con su sobriedad la distinción de un reloj que se armoniza felizmente con las circunstancias más elegantes.

Todas estas cualidades requieren un motor cuyas características deben estar a la altura de todas las expectativas y de una muy apariencia única. En este ámbito, también los conocedores apreciarán el calibre mecánico de carga automática 756 de Jaeger-LeCoultre. Con su frecuencia de 28.800 alternancias por hora y su reserva de marcha de 65 horas, ofrece un impresionante palmarés en términos de robustez, fiabilidad y precisión. ¿Y qué más podíamos esperar de un mecanismo cuyas prestaciones técnicas serían comparadas con las del nuevo Vanquish de Aston Martin?

Una asociación que vive del impulso de ambas empresas. Aunque parece simple que una empresa relojera de prestigio se asocie con un constructor automovilístico de renombre, la fuerza unánimemente consagrada en la conclusión de un acuerdo como este se apaga rápidamente ante la ausencia de valores compartidos. La asociación entre Jaeger-LeCoultre y Aston Martin está más viva que nunca ahora que entra en su octavo año. Esta asociación ya ha dado vida a creaciones excepcionales que encarnan progresos importantes en el ámbito de la técnica. El secreto de este éxito que se inscribe en el tiempo descansa únicamente en una visión común, enriquecida por la pasión por la innovación.

Jaeger-LeCoultre AMVOX7 Chronograph Características técnicas

Movimiento:

mecánico de carga automática, Calibre Jaeger-LeCoultre 756, manufacturado, ensamblado y decorado a mano
28.800 alternancias por hora
65 horas de reserva de marcha
335 piezas
39 rubíes
7,39 mm de grosor

Funciones:

horas, minutos
fecha
cronógrafo de arranque vertical : contadores de las horas y minutos, segundero central
reserva de marcha radial
indicador de marcha a las 6 horas

Esfera:

negra esqueletizada
dígitos aplicados con SLN blanco/azul
contadores del cronógrafo gris antracita
rejilla: representa las rejillas de aireación de los automóviles Aston Martin Vanquish
logotipo Aston Martin sobre el realce
fecha a las 6h
Indicación del estado de la reserva de marcha sobre el realce

Agujas:

H/M: rodiadas con superluminova blanco, cepillado a lo largo
indicador de marcha a las 6 horas
2 puntos de referencia del contador H y M lacados en rojo
segundero crono lacado en rojo

Caja:

ø 44 mm, titanio Grado 5
grosor 15,64mm
sobre el fondo, logotipos Jaeger-LeCoultre y Aston Martin grabados en el fondo
cristal de zafiro box abombado
hermético hasta 50 metros
Brazaletes y hebilla:
brazalete intercambiable
piel de becerro negro
hebilla desplegable 20 mm Referencia: 194 T4 70

Los modelos AMVOX vistos en las muñecas

Creada por la Manufactura del Valle de Joux, la linea AMVOX ha llamado la atención, por su alta creación relojera, en esta última década, a fans del deporte del motor.

Imágenes:

El piloto Adrián Fernández con un reloj AMVOX 2 de Jaeger-LeCoultre, el piloto de Aston Martin Darren Turner con un reloj AMVOX 1 de Jaeger-LeCoultre, el presidente de Aston Martin David Richards con un reloj AMVOX 2 de Jaeger-LeCoultre, el tenista español Feliciano Lopéz con un AMVOX 5 de Jaeger-LeCoultre.