Escribiendo la historia de la medición de intervalos cortos de tiempo – una nueva interpretación del cronógrafo entintado Nicolas Rieussec de 1825

En 2015, Montblanc se complace en presentar su modelo ‘Homage to Nicolas Rieussec II‘, diseñado para conmemorar la segunda invención presentada en 1825 por Nicolas Rieussec, inventor del primer cronógrafo entintado de 1821. Este instrumento presentaba un mecanismo que marcaba la duración de los periodos de tiempo a través de la punta de un segundero de accionamiento directo cargado con tinta. Presentado en una edición limitada de 565 relojes, el Montblanc ‘Homage to Nicolas Rieussec II‘ de 43 mm de diámetro, en acero, destaca sus vínculos con el primer cronógrafo de 1825; este nuevo modelo hace hincapié en la constante insistencia de Nicolas Rieussec por conseguir una mayor precisión.

La gran influencia de este virtuoso relojero está ampliamente reconocida actualmente. Él creó, en 1821, el primer reloj capaz de inscribir la duración de un periodo de tiempo en la rotación de dos discos esmaltados. Su método de funcionamiento fue patentado más tarde en la Academia Francesa de Ciencias, en 1822, bajo el nombre de ‘cronógrafo’. Esta maravilla mecánica estaba diseñada, literalmente, para escribir el tiempo, tal como indicaban las raíces griegas en las que fue acuñado este nuevo término (chronos, que significaba “tiempo” y graphein, “escribir”). Su función de medición del tiempo era activada por dos discos esmaltados inscritos con intervalos de tiempo. En estos discos, una aguja fija en forma de punta de pluma partida registraba el tiempo depositando una gota de tinta en sus superficies, activadas por un ligero movimiento vertical provocado por el portador del reloj.

La etimología del nombre de este reloj recuerda las propias raíces de Montblanc como Maison de reputación internacional en fabricación de instrumentos de escritura. Desde 2008, por tanto, este dispositivo para ‘escribir el tiempo’ ha inspirado a los relojeros de Montblanc para crear una colección de cronógrafos accionados por un calibre Manufactura que combina modernidad y tradición. Este movimiento de reloj, altamente eficiente, emplea un método de lectura de mediciones de tiempo en la esfera que deriva del primer instrumento perfeccionado por Nicolas Rieussec. Sin embargo, este relojero visionario continuó reflexionando sobre la manera más precisa de registrar la información del tiempo. Nunca dejó de innovar y, en 1825, desarrolló una versión mejorada de su cronógrafo recién bautizado. Con este modelo, abandonó el uso del disco esmaltado giratorio graduado en favor de un largo y fino segundero central (bautizado como Diablotine o “pequeño diablo”), el cual podía rotar para seguir un círculo de minutos visualizado alrededor de la esfera. La punta de esta aguja, cargada con una gota de tinta, se componía de un ingenioso mecanismo que permitía a sus usuarios depositar una pequeña porción de la tinta donde ellos desearan en la superficie. Manejándolo de la misma forma que una pluma caligráfica, el nuevo dispositivo convirtió a este relojero visionario en un reconocido maestro en el registro de periodos de tiempo muy cortos, ya que garantizaba a sus usuarios una precisión que no se había conseguido hasta el momento, del orden de 1/5 de segundo.

En 2015, Montblanc rinde un nuevo tributo a este gran relojero revelando una nueva interpretación de su cronógrafo entintado de 1825. Con sus colores y la forma de sus agujas, el cronógrafo Montblanc ‘Homage to Nicolas Rieussec II’ reproduce fielmente el aspecto del original al mismo tiempo que se adapta a la era moderna mediante el uso de los materiales y métodos más avanzados.

El nuevo cronógrafo de la colección Montblanc ‘Nicolas Rieussec’ muestra la fecha, una indicación de segunda zona horaria y otra de día/noche. Este reloj de acero se lanzará en una edición limitada de 565 piezas.

Características de un nuevo método para registrar el tiempo

Con el fin de garantizar la precisión en la medición de cortos periodos de tiempo -manteniéndose fiel al método de indicación utilizado en el segundo cronógrafo perfeccionado por Nicolas Rieussec en 1825-, los contadores giratorios que indican los segundos y el registro de periodos de tiempo de 30 minutos (hasta ahora situados respectivamente a la izquierda y derecha de la esfera en todos los modelos) son sustituidos por primera vez por esbeltas agujas de cronógrafo. Éstas, por supuesto, no podrán depositar una gota de tinta en los contadores, pero se detendrán en posición presionando el pulsador situado a las 8 horas. El indicador correspondiente actuará sobre la rueda de pilares, que a su vez transmite la orden a través de un embrague vertical para las ruedas que llevan, en los extremos de los ejes, las agujas apuntando hacia una minutería ‘ferrocarril’ con números similares a los que aparecen en la esfera del cronógrafo original. Además, el segundero del cronógrafo, situado a la izquierda, incluye un contrapeso inspirado en el que se encontraba en la larga aguja del reloj original de 1825. En cuanto a las indicaciones, para el anillo de las horas y la graduación de los contadores, Montblanc ha optado -como en el caso del cronógrafo ‘Homage to Nicolas Rieussec I’- por una cerámica híbrida ultra moderna con el exclusivo Montblanc Mysterious Super-LumiNova®, la claridad y el brillo que es reminiscencia del esmalte utilizado en esferas tradicionales. A la luz del día muestra un círculo de minutería ‘ferrocarril’ similar al encontrado en los relojes de la época, mientras que en la oscuridad revela todo su potencial. De hecho, esta cerámica incorpora pigmentos de Super-LumiNova® trazando los números en un estilo de tipografía idénticos a los empleados por Nicolas Rieussec en su cronógrafo de 1825. Esta misteriosa técnica de visualización aporta un elemento adicional de magia que refuerza el impacto de la esfera con su superficie de aspecto granulado. Esto está inspirado en el tratamiento utilizado para las partes metálicas del reloj original y destacan las aberturas con un delicado fondo de acabado satinado que indica la fecha a las 3 horas y un delicado dibujo guilloché que muestra, a las 9 horas, la indicación día/noche. Una segunda zona horaria se muestra mediante una aguja horaria en esqueleto.

Un cronógrafo monopulsante equipado con un calibre de Manufactura

La innovadora esfera esconde el calibre automático de Manufactura MB R200. Esto combina la artesanía relojera tradicional con la más avanzada investigación técnica. Una rueda de pilares meticulosamente elaborada enlaza el engranaje del movimiento al mecanismo de cronógrafo monopulsante mediante un embrague vertical que funciona prácticamente sin fricción y evita cualquier acción de salto no deseado del segundero cuando la función de cronógrafo se activa. El doble barrilete asegura una reserva de marcha de 72 horas. Sin embargo, este mecanismo es notable no solo por su rendimiento técnico, sino también por las cualidades de su diseño en términos de estética relojera. Sus acabados, tales como el biselado y el uso del motivo Côtes de Genève, la presencia de tornillos azulados al estilo tradicional y un engranaje alineado contribuyen a concentrar la atención en el volante, que ejerce una fascinación casi hipnótica, con sus 28.800 alternancias por hora. Este movimiento perfectamente equilibrado es producido y ensamblado en los talleres Montblanc en Villeret.

Un reloj contemporáneo por tradición

El calibre automático visible a través del reverso transparente de la caja del reloj está protegido de los impactos externos por una caja de acero con un diámetro de 43 mm. Producido bajo los más altos estándares de calidad, este reloj tradicional con dimensiones contemporáneas presenta un perfil curvado especialmente concebido para que se ajuste perfectamente y con toda comodidad a la muñeca de cualquier usuario. Resistente al agua hasta 3 bar, el modelo Montblanc ‘Homage to Nicolas Rieussec II’ presenta en su anverso un cristal de zafiro ligeramente abombado diseñado para encajar perfectamente con la curvatura del bisel y, en el reverso, un cristal de zafiro plano que permite una observación detallada de los acabados del movimiento automático que incluye 319 componentes, cada uno meticulosamente elaborado. Este cronógrafo monopulsante, producido en una edición limitada de 565 piezas, está disponible con correa de piel de caimán negro con una hebilla de triple cierre desplegable.

El Montblanc ‘Homage to Nicolas Rieussec II’ se entrega con un certificado que garantiza que su alto nivel de rendimiento ha sido probado durante 500 horas por el Test 500 del Laboratorio Montblanc.