Breguet pour Bugatti N. 2023El Museo Breguet y su presidente y director general, Marc A. Hayek, adquirieron en una subasta celebrada el pasado sábado 6 de febrero de 2016 en París, un extraordinario cronógrafo de a bordo creado para la Casa Bugatti. El reloj Breguet N.o 2023 atestigua la diversificación de la que la marca relojera ha hecho gala a lo largo de su historia. El cronógrafo de a bordo N.o 2023 fue adquirido en Artcurial, en el marco de una venta que clausuraba el Salon Rétromobile, la ineludible cita para los amantes de los coches clásicos. Esta pieza, vendida a Bugatti en 1932, forma parte de una serie de nueve relojes para coche que Breguet diseñó especialmente para la marca. Su caja metálica cromada de 67mm de diámetro alberga una complicación minuciosamente escogida para el sector del automóvil: una escala taquimétrica. Su esfera color crema, en donde puede verse la mención «Spécial pour Bugatti», está dotada de las famosas agujas Breguet de acero azulado, diseñadas en 1783. Asimismo, el cronógrafo N.o 2023 posee un totalizador de minutos situado en una ventanilla a las 6h. Consta de un movimiento mecánico con reserva de marcha de ocho días, cuyo mecanismo de remontaje se acciona con una corona ubicada a las 6h. Este extraordinario reloj fue vendido en su caja original.

El cronógrafo de a bordo N.o 2023 que se fabricó en el periodo de entreguerras, demuestra la gran diversificación de la actividad de la marca relojera. Además de la creación de piezas para la marina o la aeronáutica, Breguet también ha sido proveedor del sector del automóvil a lo largo de su historia. El gran fabricante Ettore Bugatti, buen amigo de la Casa, hizo un encargo a principios de los años 30. Deseaba dotar a sus lujosos vehículos «Royale» de un cronógrafo con función de tacómetro que se colocaría en el centro del volante. La Fábrica respondió al encargo proponiendo piezas que ponían de manifiesto el savoir-faire acumulando desde que fuera fundada en 1775.

La Casa Breguet se complace por la adquisición de este preciado reloj que completa su importante colección de piezas antiguas, y que confirma el deseo de su presidente y director general, Marc A. Hayek, de preservar el patrimonio histórico y cultural de la Fábrica relojera.