Este sábado 7 de julio arranca en la Isla de Noirmoutier en La Vendèe francesa la 105ª edición de El Tour de Francia. El evento deportivo más esperado del verano comienza este año cargado de datos impactantes:

  • 22 Equipos
  • 21 Etapas
  • 176 corredores
  • 3351 km de carrera
  • 26 puertos de montaña
  • 579 municipios atravesados
  • Retransmisión en más de 160 países
  • Más de 6 millones de seguidores y fans en las redes sociales
  • 1 Cronometrador Oficial: TISSOT

El Tour de Francia es mucho más que saber quién llega primero. Y aunque solo fuera eso, ya es todo un reto para Tissot, el cronometrador oficial, dado el número de corredores (176 este año) y lo apretado de las llegadas. Por ejemplo, en la séptima etapa de la edición de 2017, los dos primeros corredores cruzaron la meta con una apretadísima diferencia de 3 diezmilésimas de segundo. La cámara foto finish, que saca hasta 10.000 imágenes en un segundo, fue crucial para determinar el ganador.

Las bicicletas que disputan el Tour de Francia están equipadas con transpondedores que emiten una señal única; unos sensores colocados en un punto intermedio del recorrido y en la línea de meta captan esas señales. Tissot transmite los datos de cronometraje en tiempo real a múltiples destinos, desde los marcadores a la radio, la televisión o Internet.

Las distintas clasificaciones existentes dentro de la carrera hacen que el Tour de Francia sea una carrera aún más compleja. Además de controlar quién es el ganador de cada etapa y cómo queda la general, hay carreras dentro de las carreras, por lo que Tissot debe hacer un seguimiento permanente y comunicar toda la información sobre posiciones y tiempos.

Descubre cómo es posible el cronometraje de Tissot en una competición de esta magnitud aquí: https://we.tl/i9Yu3lSJUd

Además, Tissot consolida su unión con el Tour de Francia con un reloj conmemorativo: El T-Race Cycling Tour de France Special Edition. Este reloj presenta un diseño ergonómico y aerodinámico. Sus grandes agujas facilitan una lectura precisa. La esfera cuenta con tres contadores destacados sobre un fondo negro con efecto de asfalto que evoca la carretera. El espíritu de la bicicleta se plasma en multitud de detalles, como la horquilla del cuadro que se adivina en el brazalete y las asas. El exterior de la esfera y el bisel tacómetro simbolizan una rueda rematada con un anillo de carbono. Las similitudes continúan con los pulsadores en forma de maneta de freno o los platos de piñones en el fondo y la corona. La cadena se esconde en el reverso del brazalete y además lleva el logo de la carrera grabado en el fondo.

¡Es hora de ponerse el reloj, subirse a la bici y vestir el maillot amarillo!