Los ochenta, esa época que hoy es la más comentada y deseada. Esa época que hoy a vuelto y es objeto de deseo. Esa época en la que la firma Swatch nació y revolucionó el mundo de la relojería, la moda y a una gran parte de la sociedad. La verdad de los ochenta es que nunca se fueron. La verdad de los ochenta es que sólo los valientes han sido capaces de continuar con este movimiento durante estos años y, gracias a ellos, hoy es la época en la que todo el mundo se vuelve a inspirar.

Swatch nació en los ochenta. Su plástico, sus colores vivos y su filosofía desenfadada encajaron a la perfección con ese momento en el que la música pop y los movimientos sociales se compaginaban con las hombreras, la laca y los calentadores.

Swatch se convirtió, en muy poco tiempo, en un icono de la moda de los ochenta. Los complejos estilismos se acompañaban de llamativos relojes de plástico en los que los diseños cada vez tenían más protagonismo. Y este ha sido uno de los sellos más característicos de Swatch que, a pesar de que se ha ido adaptando a los tiempos, siempre ha conservado esa estética que lo vincula la década en que nació y comenzó su revolución.

Estos diseños, de la colección FW16, ¿podrían ser modelos de, por ejemplo, el año 1986?