El pasado 5 de abril, el submarinista y naturalista de renombre Laurent Ballesta, equipado con un reloj Blancpain Fifty Fathoms sobre su muñeca y acompañado por submarinistas e investigadores especialmente formados del Instituto Sudafricano de Biodiversidad Acuática (SAIAB), junto a diez científicos del Museo de Historia Nacional y del CNRS (Instituto Francés de Investigación), viajaron a Sudáfrica para pasar 40 días buceando en aguas profundas y conocer la legendaria criatura que habita en el fondo marítimo, el celacanto.

Conocido localmente como Gombessa, este pacífico gigante puede llegar a medir dos metros y, durante un tiempo, se pensó que se había extinguido hace 70 millones de años. Sin embargo, este extraño pez, tras encontrarlo vivo en 1938, se ha convertido en el representante de los descubrimientos zoológicos más importantes del siglo XX:

– Se lo considera un ‘animal de transición’ desde los peces vertebrados a los primeros animales terrestres vertebrados de cuatro patas; y

– Con sus aletas lobuladas y sus ‘primitivos pulmones’, este pez es la anhelada prueba de la transición del agua a la tierra, que ocurrió hace 370 millones de años.

Durante más de un siglo, el celacanto ha generado un intenso debate entre científicos y creacionistas. Representado como la unión crucial entre los peces y los animales terrestres, es sin duda una de las criaturas más diseccionadas y debatidas de nuestro tiempo y, sin embargo, casi nada se sabe sobre su forma de vida.

Al ser extremadamente poco común y vivir a una profundidad de más de 100 metros, hasta ahora ha sido posible avistarlo directamente en poquísimas ocasiones. La expedición GOMBESSA, el resultado de dos años de preparación científica, logística y humana, permitirá por primera vez la realización de observaciones y experimentos científicos en contacto con un celacanto vivo.

Para alcanzar esta leyenda viva, Laurent Ballesta y su equipo de submarinistas tendrán que realizar inmersiones diarias en las grutas Jesser Canyon, a 120 metros bajo la superficie: una profundidad en la que cada minuto pasado bajo el agua se paga con largas horas de descompresión.

Cuando entren en contacto con el animal, implementarán los protocolos científicos diseñados por el equipo de investigación del Museo de Historia Nacional y del CNRS, dirigidos por el Profesor Gaël Clément, paleontólogo en el Museo, y por los biólogos sudafricanos, Kerry Sink y Angus Paterson del SAIAB.

Blancpain y el mundo submarino

Impulsado por un espíritu de innovación desde su fundación, en 1735, Blancpain mantiene una prolongada unión con el submarinismo desde 1953, cuando la Manufactura desarrolló el primer reloj moderno de buceo: el Fifty Fathoms. Este modelo mecánico, llamado así porque ofrecía una estanqueidad de hasta 50 brazas (alrededor de 91 metros), definió por primera vez las especificaciones de un verdadero reloj de buceo.

Actualmente, la colección Fifty Fathoms continúa siendo una referencia en el mundo de relojes de buceo y combina el conocimiento de la relojería con las estrictas normas de seguridad submarina.

El compromiso actual de Blancpain con el océano se muestra en su deseo de dar a conocer este amplio y misterioso universo. Convencida de que sólo se puede respetar y proteger aquello que se ama, y sólo se puede amar aquello que se conoce, la marca relojera suiza apoya varias grandes expediciones científicas, incluyendo las Expediciones Pristine Seas con Blancpain de National Geographic (un proyecto de exploración, investigación y conservación) y el Proyecto Gombessa de Laurent Ballesta.

Desde hace años, la Manufactura también apoya a Gianluca Genoni, el apneista italiano que ha logrado múltiples récords. Cada año, Blancpain publica la Edition Fifty Fathoms, una publicación dedicada al mundo submarino y distinguida por la calidad de sus fotografías. En 2012, Blancpain fue el principal patrocinador de la primera Cumbre Mundial Sobre los Océanos, organizada por The Economist.

Laurent Ballesta

Laurent Ballesta creció con una pasión por la vida submarina, que descubrió por primera vez en su región natal de Montpellier. Naturalmente, su pasión le llevó a estudiar biología marina. Laurent siempre ha combinado su trabajo como biólogo con la fotografía submarina. En este campo, ha sido el único en lograr tres primeros premios en el Festival Mundial de Imagen Submarina y ha publicado sus fotografías en las principales revistas francesas e internacionales. Como submarinista profesional, utiliza un sistema completamente novedoso para el buceo de profundidad –un dispositivo electrónico de circuito cerrado y reciclaje de mezcla de aire que presenta unas perspectivas revolucionarias para la exploración submarina dado que permite al buceador llegar a mayores profundidades y mantenerse allí durante más tiempo. Laurent logró el Hans Hass Fifty Fathoms Award de 2013.