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TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120

TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120

El Carrera más técnico y radical de TAG Heuer

TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120

La llegada del cronógrafo rattrapante a la colección Carrera era, en realidad, cuestión de tiempo. Tras ver este sofisticado desarrollo técnico debutar en la línea Monaco, la integración de esta complicación en el universo más purista y ligado al automovilismo de TAG Heuer marca un paso lógico… pero también ambicioso. El resultado es un reloj que no sólo eleva el nivel técnico de la colección, sino que redefine su estética con un enfoque claramente contemporáneo.

Este nuevo Carrera Split-Seconds se posiciona en la cúspide de la gama, combinando alta relojería, materiales avanzados y una ejecución visual que no deja indiferente.

Una caja de titanio con carácter deportivo

La caja mantiene las proporciones modernas de la colección, con un diámetro de 42 mm y un grosor de 15,17 mm que evidencian la complejidad mecánica que alberga en su interior. Está fabricada íntegramente en titanio grado 5, un material que no sólo reduce el peso en muñeca, sino que aporta una resistencia excepcional y un acabado técnico muy acorde con el espíritu de competición de la pieza.

En mano, el contraste entre superficies satinadas y pulidas está muy bien resuelto: los planos cepillados dominan, aportando un aire instrumental, mientras que los cantos pulidos añaden ese punto de refinamiento que se espera en un reloj de este nivel.

Las asas, angulosas y bien definidas, refuerzan esa estética afilada y contemporánea. Pero si hay un elemento que realmente marca la diferencia es el cristal de zafiro tipo “Glassbox”, abombado y con tratamiento antirreflectante, que se integra de forma fluida con la carrura. Esta solución no sólo mejora la legibilidad desde distintos ángulos, sino que aporta una continuidad visual muy atractiva.

La disposición de los pulsadores también merece mención: los clásicos del cronógrafo a las 2 y 4 horas tienen un diseño rectangular y contundente, mientras que el pulsador adicional a las 9 horas, encargado de accionar la función rattrapante, se integra de forma más discreta pero perfectamente accesible. La corona, también en titanio, presenta un buen tamaño y un agarre firme.

El conjunto se completa con un fondo de caja de zafiro que permite contemplar el movimiento, y una estanqueidad de 30 metros, adecuada para un reloj de estas características.

Una esfera técnica, tridimensional y muy bien ejecutada

La esfera es, sin duda, uno de los grandes protagonistas de este Carrera. Se construye sobre una base de zafiro translúcido que deja entrever parte del movimiento sin caer en una esqueletización excesiva. Esto es clave: mantiene la identidad clásica del Carrera, pero añade profundidad y complejidad visual.

Las tres subesferas —minutos del cronógrafo a las 3, horas a las 9 y pequeño segundero a las 6— también están realizadas en zafiro y se sitúan en un mismo plano, creando una composición equilibrada. Los detalles en rojo en sus agujas y escalas aportan contraste y refuerzan el carácter deportivo.

El realce antracita incorpora una escala taquimétrica que sigue la curvatura del cristal, una solución inteligente que mejora la lectura y elimina prácticamente el error de paralaje. Es un detalle técnico que demuestra el nivel de atención puesto en la funcionalidad.

Los índices aplicados, rodiados, destacan sobre el fondo y se combinan con agujas de horas y minutos caladas, tratadas con Super-LumiNova blanca. La legibilidad, pese a la complejidad visual, está muy bien resuelta.

Especial protagonismo tienen las agujas centrales: la del cronógrafo, en blanco, y la del rattrapante, lacada en rojo. Cuando ambas funcionan conjuntamente, el efecto visual es espectacular y muy didáctico desde el punto de vista técnico.

En conjunto, la esfera logra algo complicado: ser moderna, técnica y visualmente rica sin perder coherencia ni funcionalidad.

El calibre TH81-01: alta frecuencia y sofisticación

En el interior late el calibre TH81-01, un movimiento automático de cronógrafo con función rattrapante desarrollado en colaboración con Vaucher Manufacture Fleurier. Se trata de una evolución directa del TH81-00, adaptada a esta nueva arquitectura.

Funciona a una frecuencia de 36.000 alternancias por hora (5 Hz), lo que permite una medición del tiempo extremadamente precisa. La reserva de marcha alcanza las 65 horas en uso estándar, reduciéndose a unas 55 horas con el cronógrafo activado.

El movimiento está compuesto por más de 350 componentes y utiliza puentes de titanio, una elección poco habitual que contribuye a reducir el peso total. Incorpora rueda de pilares y embrague vertical, dos elementos clave para garantizar un accionamiento suave y preciso de las funciones del cronógrafo.

Pero más allá de la técnica, el acabado está claramente por encima de lo habitual en TAG Heuer: bordes biselados a mano, tornillos con pulido negro y decoraciones grabadas, incluyendo el motivo de bandera a cuadros en las platinas. El rotor, con forma de escudo, presenta un acabado cepillado con un degradado en rojo que añade un toque distintivo cuando se observa a través del fondo de zafiro.

Correa y ergonomía

El reloj se entrega con una correa de caucho negro que imita un tejido técnico mediante un relieve muy bien conseguido. Los pespuntes en rojo refuerzan la coherencia cromática con la esfera.

En muñeca, la combinación de titanio y caucho resulta muy equilibrada: pese a su tamaño y grosor, el reloj no se siente excesivamente pesado. El cierre desplegable de titanio con doble pulsador de seguridad aporta solidez y facilidad de uso.

TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120 Frontal

Valoración personal

Este Carrera Split-Seconds me parece uno de los lanzamientos más interesantes de TAG Heuer en los últimos años. No sólo por la incorporación de la complicación rattrapante —que ya de por sí es un hito dentro de la colección—, sino por cómo se ha integrado en el lenguaje estético del Carrera.

El equilibrio entre modernidad y legado está muy bien conseguido. La esfera translúcida aporta espectáculo sin sacrificar legibilidad, y el uso del rojo como acento cromático está perfectamente medido: suficiente para dar carácter, pero sin resultar excesivo.

La caja de titanio, con su mezcla de acabados y su arquitectura robusta, transmite calidad y deportividad. Y el movimiento, tanto por su rendimiento como por su nivel de acabado, sitúa a esta pieza en una liga claramente superior dentro de la marca.

Si tuviera que señalar un aspecto, diría que no es un reloj discreto: su presencia es notable, tanto por tamaño como por complejidad visual. Pero precisamente ahí reside gran parte de su atractivo.

Referencia y precio

Este modelo corresponde a la referencia CDD2180.FT8120 y estará disponible a partir de junio de 2026. Su precio es bajo petición, aunque se sitúa aproximadamente en torno a los 110.000 euros, posicionándolo como una de las propuestas más exclusivas y avanzadas dentro del catálogo actual de TAG Heuer.

TAG Heuer Carrera Chronograph Seafarer CBS2016.EB0430

TAG Heuer Carrera Chronograph Seafarer CBS2016.EB0430

Un cronógrafo náutico con alma Carrera

TAG Heuer recupera una de sus ideas más singulares dentro de la relojería deportiva: la medición de mareas. El nuevo Carrera Chronograph Seafarer no es simplemente un ejercicio de nostalgia, sino la integración de una complicación histórica en una plataforma moderna, bien resuelta tanto desde el punto de vista técnico como estético. Este modelo pasa a formar parte de la colección permanente, lo que ya anticipa la confianza de la marca en su relevancia.

TAG Heuer Carrera Chronograph Seafarer CBS2016.EB0430

La inspiración original se remonta a finales de los años 40, cuando Heuer desarrolló junto a Abercrombie & Fitch relojes como el Solunar y el Seafarer, pioneros en trasladar la información de mareas a un reloj mecánico. Hoy, esa herencia se traduce en una pieza contemporánea que mantiene ese espíritu funcional, pero con el refinamiento propio de la línea Carrera actual.

Caja y arquitectura: el lenguaje glassbox llevado al mar

El reloj se presenta en una caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro, con un grosor de 14,4 mm y una distancia entre asas de 48,6 mm, proporciones que lo sitúan en un punto muy equilibrado entre presencia y ergonomía. La construcción alterna superficies cepilladas y pulidas, algo muy característico en TAG Heuer, que aporta dinamismo visual sin caer en excesos.

El diseño Glassbox, con su cristal de zafiro abombado y doble tratamiento antirreflectante, elimina prácticamente el bisel tradicional, generando una sensación de apertura de la esfera muy atractiva. En muñeca, este efecto se traduce en una lectura más limpia y una percepción de mayor tamaño visual, sin que el reloj resulte desproporcionado.

Uno de los detalles más distintivos es el pulsador adicional a las 9 h, claramente marcado con “TIDE”. Este elemento rompe la simetría habitual de los cronógrafos, pero lo hace con sentido funcional: sirve para ajustar el disco de mareas. A su lado conviven los pulsadores clásicos a las 2 y las 4 h, que accionan el cronógrafo con una respuesta precisa y contundente. La corona, situada a las 3 h, tiene un tamaño generoso, buen agarre y un accionamiento firme, algo clave en un reloj con múltiples funciones.

El fondo de caja, atornillado y con cristal de zafiro, permite observar el movimiento, aportando ese componente mecánico que tanto se valora en este tipo de piezas. Todo ello con una estanqueidad de 100 metros, suficiente para un uso acuático realista y coherente con su inspiración marina.

Una esfera con identidad propia

La esfera es, sin duda, el gran punto diferencial de este modelo. El tono opalino color champán actúa como base cálida sobre la que se construye todo el lenguaje visual. Tiene profundidad, refleja la luz con sutileza y aporta un equilibrio muy interesante entre elegancia y deportividad.

El realce exterior en tono beige integra la escala de minutos y segundos, con marcadores cada cinco minutos que estructuran visualmente el conjunto. Pero lo más interesante está en la disposición de los contadores.

A las 9 h encontramos el indicador de mareas, con una combinación cromática en azul turquesa y amarillo que aporta carácter y un guiño directo a los modelos históricos de la casa. Este subdial no es meramente decorativo: está calibrado según el ciclo lunar y completa una rotación cada 29,53 días, permitiendo una lectura funcional de las mareas.

A las 3 h se sitúa el contador de 30 minutos del cronógrafo, perfectamente integrado en el conjunto, mientras que a las 6 h encontramos el pequeño segundero, que además incorpora una ventana de fecha muy bien resuelta. Esta ubicación me parece especialmente acertada, ya que mantiene la simetría vertical sin sobrecargar la esfera.

Las agujas facetadas y los índices aplicados, chapados en oro amarillo 3N de 18 quilates, elevan el conjunto visualmente. El uso de Super-LumiNova en tono verde azulado no sólo garantiza una buena legibilidad en condiciones de baja luz, sino que además armoniza con los tonos turquesa del indicador de mareas, generando coherencia cromática.

En mi opinión, la esfera logra un equilibrio difícil: ofrece mucha información, pero está perfectamente organizada. No resulta caótica, sino dinámica y con personalidad propia.

Movimiento: precisión y sofisticación mecánica

En su interior encontramos el calibre TH20-04, un movimiento de manufactura que representa la evolución más reciente de los cronógrafos automáticos de TAG Heuer. Se trata de un mecanismo integrado con rueda de pilares y embrague vertical, lo que se traduce en una activación del cronógrafo suave, precisa y sin saltos indeseados en la aguja central.

Funciona a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 80 horas, lo que permite una gran autonomía en el uso diario. La carga es automática, mediante un rotor con forma de escudo de TAG Heuer, visible a través del fondo de zafiro.

La integración del indicador de mareas dentro del propio calibre añade complejidad técnica y valor real, alejándolo de soluciones modulares más simples. Es un movimiento que no sólo cumple, sino que aporta un plus de sofisticación acorde al posicionamiento del reloj.

Brazalete y ergonomía

El reloj se entrega con un brazalete de acero inoxidable de siete filas, con el característico diseño “perlas de arroz”. Este tipo de construcción combina eslabones cepillados y pulidos, creando un juego de luces muy atractivo y, sobre todo, una excelente adaptación a la muñeca.

Desde mi punto de vista, es uno de los grandes aciertos del conjunto: aporta comodidad, flexibilidad y un aire vintage muy bien reinterpretado. El cierre desplegable con doble pulsador es sólido, seguro y fácil de manipular.

Además, se incluye una correa deportiva beige con forro verde azulado y cierre desplegable de acero, que permite transformar el reloj hacia un estilo más informal y veraniego, reforzando su versatilidad.

TAG Heuer Carrera Chronograph Seafarer CBS2016.EB0430 Frontal

Valoración final

El Carrera Chronograph Seafarer es un reloj con carácter, con historia y con una propuesta distinta dentro de la colección Carrera. La complicación de mareas lo convierte en algo más que un cronógrafo, mientras que su diseño consigue destacar sin resultar excesivo.

Me parece especialmente acertada la combinación cromática, la riqueza de la esfera y la calidad general de acabados. Es un reloj que no busca ser minimalista, sino expresivo, y lo hace con coherencia.

La referencia es CBS2016.EB0430, estará disponible a partir de marzo de 2026 y su precio es de 8.800 euros. Una propuesta sólida para quien busque un cronógrafo diferente, con identidad propia y respaldo histórico.

El TAG Heuer Carrera Chronograph Glassbox, ahora en 41 mm

El TAG Heuer Carrera Chronograph Glassbox, ahora en 41 mm

Nueva interpretación del Carrera cronógrafo de 41 mm

La colección Carrera es, probablemente, la expresión más pura de lo que significa un cronógrafo deportivo elegante dentro de TAG Heuer. Desde su nacimiento en 1963 bajo la visión de Jack Heuer, el modelo ha mantenido una filosofía clara: máxima legibilidad, proporciones equilibradas y una estética limpia enfocada en la medición del tiempo. Esta nueva generación de cronógrafos de 41 mm continúa esa tradición, pero la lleva a un terreno más contemporáneo tanto en presencia como en refinamiento técnico.

TAG Heuer Carrera Glassbox CBS2113.BA0053

Proporciones más actuales sin perder la esencia

El salto a los 41 mm de diámetro aporta una presencia más rotunda en muñeca, pero lo realmente interesante es cómo se ha resuelto el conjunto. La caja, fabricada en acero inoxidable con alternancia de superficies cepilladas y pulidas, mantiene una longitud entre asas de 47,48 mm y un grosor de 14,17 mm. Sobre el papel podría parecer contundente, pero en mano se percibe sorprendentemente equilibrado.

Uno de los elementos clave sigue siendo el cristal de zafiro abombado tipo “glassbox”, con doble tratamiento antirreflejos. Este cristal no sólo protege la esfera, sino que se funde visualmente con ella al curvarse hacia el borde, eliminando prácticamente la sensación de bisel. El resultado es una esfera que parece más grande, más abierta, casi flotante, y que además mejora la legibilidad desde distintos ángulos.

La ausencia de bisel fijo es una decisión estética muy inteligente: deja todo el protagonismo a la esfera y refuerza ese carácter funcional que siempre ha definido al Carrera. A nivel práctico, la hermeticidad de 100 metros permite un uso diario sin preocupaciones, algo que siempre valoro en un cronógrafo de este tipo.

Una esfera que juega con la luz

Aquí es donde, en mi opinión, este modelo realmente brilla.

Las tres variantes comparten una base técnica común, pero ofrecen personalidades muy distintas:

La versión azul (ref. CBS2113.BA0053) apuesta por un cepillado circular que genera reflejos muy elegantes, acompañado de subesferas con acabado azurage tono sobre tono. Es probablemente la más versátil, capaz de funcionar tanto en contextos formales como en un uso más relajado.

La verde turquesa (ref. CBS2115.BA0053) es la más atrevida. El tono cambia con la luz de una forma muy dinámica, aportando una sensación de profundidad muy atractiva. Es un color poco habitual en cronógrafos clásicos y, sin embargo, aquí está muy bien ejecutado.

La negra (ref. CBS2114.BA0053) introduce un contraste más deportivo, con un anillo exterior rojo y agujas del cronógrafo lacadas en ese mismo color. Es la opción más agresiva visualmente y la que más recuerda al mundo del automovilismo.

El diseño tricompax clásico se mantiene: contador de 30 minutos a las 3, pequeño segundero a las 6 y contador de 12 horas a las 9. La ausencia de ventana de fecha es, en mi opinión, todo un acierto, ya que preserva la simetría y la limpieza visual.

Los índices aplicados y las agujas centrales rodiadas, recubiertos con Super-LumiNova blanca, garantizan una legibilidad excelente. El logotipo HEUER plateado se integra de forma discreta, sin romper el equilibrio general. Además, el realce curvado incorpora tanto la escala de minutos como el taquímetro, aportando profundidad sin sobrecargar el diseño.

Detalles de uso: corona, pulsadores y ergonomía

La corona firmada situada a las 3 horas tiene un tamaño muy bien resuelto: suficientemente grande para manipularla con comodidad, pero sin resultar intrusiva. Los pulsadores redondos ubicados a las 2 y 4 horas controlan las funciones del cronógrafo con una respuesta firme y precisa, lo que transmite una sensación clara de calidad mecánica.

En muñeca, el reloj se siente sólido, pero no excesivamente pesado. La ergonomía está muy bien trabajada gracias a la curvatura de las asas y a la forma en la que la caja se adapta al contorno de la muñeca.

El calibre TH20-01: técnica a la altura del diseño

A través del fondo de caja de zafiro se puede admirar el calibre de manufactura TH20-01, un cronógrafo automático integrado que representa un salto cualitativo dentro de la marca.

Este movimiento incorpora rueda de pilares y embrague vertical, lo que se traduce en un accionamiento del cronógrafo suave, preciso y sin saltos en la aguja central. Funciona a 28.800 alternancias por hora y cuenta con cuerda automática bidireccional, además de ofrecer una notable reserva de marcha de 80 horas.

El conjunto indica horas, minutos, pequeño segundero y las funciones de cronógrafo de minutos y horas, manteniendo la pureza del diseño al prescindir de fecha. El rotor calado con la forma del escudo de TAG Heuer añade un detalle visual atractivo, visible en todo momento gracias al fondo transparente.

Brazalete: reinterpretación con carácter vintage

El brazalete de acero inoxidable de siete hileras es otro de los grandes aciertos. Inspirado en los clásicos “perlas de arroz”, combina eslabones cepillados y pulidos, logrando un equilibrio muy atractivo entre deportividad y elegancia.

El cierre desplegable de mariposa con doble pulsador de seguridad resulta discreto, cómodo y bien integrado. En uso diario, el brazalete se adapta con facilidad a la muñeca y transmite una sensación de calidad elevada, acorde al nivel del conjunto.

Valoración personal

Este Carrera de 41 mm me parece una evolución muy bien planteada. No se trata simplemente de aumentar el tamaño, sino de reinterpretar un icono con criterios contemporáneos sin perder su esencia.

Destacaría especialmente la integración del cristal “glassbox”, que aporta personalidad propia, la limpieza de la esfera gracias a la ausencia de fecha, y el equilibrio entre elegancia y deportividad. La versión azul es probablemente la más equilibrada, la verde turquesa la más original y la negra con detalles rojos la más deportiva.

Como posible inconveniente, el grosor de 14,17 mm puede no ser ideal para quienes buscan un reloj especialmente fino, aunque es algo lógico en un cronógrafo automático de estas características.

Referencias, disponibilidad y precio

Los modelos forman parte de la colección permanente desde enero de 2026, con las siguientes referencias:

CBS2113.BA0053 (azul)
CBS2115.BA0053 (verde turquesa)
CBS2114.BA0053 (negro con detalles rojos)

El precio de cada uno de ellos es de 7.950 euros.

En conjunto, una propuesta muy sólida dentro del segmento de cronógrafos deportivos de lujo, que combina herencia, técnica y una ejecución estética realmente cuidada.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1: el Monaco más audaz jamás creado

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1: el Monaco más audaz jamás creado

El Monaco siempre ha sido un símbolo de rebeldía dentro del catálogo de TAG Heuer, pero esta versión riza el rizo y lleva la colección a un terreno completamente nuevo. El TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 es una pieza extraordinaria, concebida con la intención clara de demostrar hasta dónde puede llegar la marca cuando combina ingeniería extrema, estética futurista y la complicación cronográfica más espectacular: la función rattrapante. Es un reloj que no se limita a ser innovador; redefine el propio concepto de diseño y construcción dentro de la relojería deportiva de lujo.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124

Una caja que parece diseñada para un prototipo de competición

La construcción de la caja es seguramente la parte más impactante del Air 1. Sus 41 mm de diámetro, 15,2 mm de grosor y 47,9 mm de asa a asa otorgan presencia, pero el reloj sorprende por su ligereza debido al uso de titanio grado 5. La clave está en el método de fabricación: la fusión selectiva por láser (SLM), una técnica aditiva que permite concebir la caja como un auténtico exoesqueleto, con vaciados internos, estructuras alveolares y mallas imposibles de realizar mediante mecanizado tradicional.

El resultado es una arquitectura tridimensional visible, donde cada hueco y cada arista tiene un propósito tanto técnico como estético. Las rejillas laterales de titanio arenado aportan textura y carácter, mientras que bajo el bisel aparece uno de los detalles más lujosos: rejillas en oro amarillo 18 quilates 2N cortadas a láser, perfectamente integradas en la estructura. Esta mezcla de materiales —titanio técnico y oro cálido— está ejecutada con una precisión que sorprende incluso acostumbrados a lo que TAG Heuer suele ofrecer en sus piezas más experimentales.

El bisel de titanio con tratamiento DLC negro resalta la geometría agresiva del diseño. El conjunto, pese a su complejidad visual, pesa sólo 85 gramos, una cifra llamativa para un cronógrafo automático rattrapante. Los pulsadores y la corona, también en titanio DLC, mantienen esta estética de instrumento técnico, y el pulsador dedicado a la función rattrapante, situado a las 9, destaca en oro amarillo 18 quilates 2N, como guiño visual y funcional. La hermeticidad, con 30 metros, está en línea con otros Monaco de alta complicación.

En la muñeca, esta construcción no pasa desapercibida: la mezcla entre formas angulares, superficies satinadas, biselados pulidos y el contraste del oro crea un juego de luces permanente que convierte al reloj en una pieza casi escultórica.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124 Despiece

Una esfera suspendida que convierte la mecánica en parte del diseño

En lugar de una esfera tradicional, el Air 1 utiliza un cristal de zafiro translúcido sobre el que se aplican índices, pistas y marcadores. Esto permite que el movimiento sea visible desde el frontal, creando un efecto de capas superpuestas que aporta una enorme profundidad visual.

Los índices aplicados en oro, dotados de bloques de Super-LumiNova blanca, se leen con sorprendente facilidad pese a la naturaleza esqueletizada del conjunto. Las agujas de horas y minutos, con puntas en oro, aportan un toque cálido que equilibra la dureza técnica del titanio y la opalina negra de los subcontadores.

La legibilidad —algo que siempre genera dudas en diseños tan abiertos— es notable. Tanto la aguja central del cronógrafo, lacada en blanco, como la aguja central de la rattrapante, lacada en dorado, se distinguen rápidamente. La geometría del Monaco, con su caja cuadrada, aquí juega a favor: permite disponer los elementos de forma aireada, sin saturación visual.

Los subcontadores mantienen la disposición clásica:

  • minutos del cronógrafo a las 3, en acabado opalina negra,

  • horas del cronógrafo a las 9, también opalina,

  • segundero pequeño a las 6, sobre un anillo rodiado que captura la luz con elegancia.

No hay fecha, algo que agradezco profundamente. En una pieza que apuesta por la limpieza mecánica y la transparencia, añadir un disco de fecha habría añadido ruido visual.

En conjunto, la esfera es un despliegue de ingeniería visual: una mezcla precisa entre brutalismo técnico y estética refinada.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124 Detalle esfera

Un calibre rattrapante de alta frecuencia que destaca por su ligereza

El movimiento que impulsa este modelo es el extraordinario calibre TH81-00, desarrollado junto a Vaucher Manufacture Fleurier, uno de los grandes referentes en complicaciones sofisticadas. Es un cronógrafo automático con rueda de pilares y función rattrapante, diseñado para maximizar el rendimiento.

La frecuencia de 36.000 alternancias/hora le permite medir décimas de segundo y otorga un barrido de aguja impecablemente fluido. La reserva de marcha, de 65 horas en uso normal (o 55 horas con el cronógrafo en funcionamiento), es un logro teniendo en cuenta la alta frecuencia y la complejidad del mecanismo.

La característica más destacable es el uso de componentes principales en titanio, que reduce la inercia del movimiento y su peso total a unos 30 gramos. Esto contribuye tanto a la eficiencia como a la estabilidad. El acabado artesanal está a la altura de una pieza de élite: biselados a mano, engranajes finamente decorados y un espectacular rotor con diseño de panal, recubierto con laca dorada que encaja perfectamente con el lenguaje del exoesqueleto.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124 Esfera

A través del fondo de caja en cristal de zafiro pulido, el movimiento se muestra como una obra de microarquitectura en movimiento, llena de planos, niveles y reflejos metálicos que cambian con la luz.

Comodidad y deportividad sofisticada

La correa está fabricada en caucho negro, con inserciones de Alcantara que aportan una textura más lujosa y un guiño directo a los interiores de vehículos deportivos. El cierre desplegable de mariposa en titanio DLC grado 5, con pulsadores de seguridad, es robusto y cómodo.

Gracias a su ligereza y ergonomía —sumadas a la flexibilidad de la correa—, el reloj se lleva con mucha más naturalidad de lo que podría sugerir su diseño técnico y contundente.

Un reloj que marca un antes y un después en la línea Monaco

El TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 no es simplemente un nuevo capítulo en la colección: es una reinterpretación completa del ADN Monaco, llevándolo hacia una estética futurista que combina rendimiento de competición y artesanía relojera. Es un ejemplo de lo que ocurre cuando TAG Heuer decide no poner límites a la innovación.

Es una edición limitada a 30 unidades, disponible desde diciembre de 2025, con precio bajo demanda, como corresponde a una pieza tan exclusiva y compleja.

Referencia: CBW218B.FT8124.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna: el espíritu del mito en cada detalle

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna: el espíritu del mito en cada detalle

El vínculo entre TAG Heuer y Ayrton Senna es uno de los más sólidos y emotivos de la historia moderna de la relojería deportiva. Desde que el brasileño se convirtió en embajador de la marca en los años 80, su figura ha estado ligada a la precisión, la velocidad y la búsqueda incesante de la perfección. Este nuevo TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna, referencia CBZ2081.FT8092, no sólo rinde homenaje al tricampeón del mundo, sino que logra capturar su espíritu competitivo en una pieza de alto rendimiento, contemporánea y profundamente simbólica.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092

Un diseño que destila potencia y equilibrio

El nuevo Formula 1 Chronograph x Senna nace sobre la renovada plataforma de la colección Formula 1, que en 2025 adoptó líneas más compactas, angulosas y modernas. La caja, de 44 milímetros, está fabricada en titanio grado 2, con un acabado arenado y recubrimiento DLC negro que le otorgan una presencia robusta, técnica y ligera al mismo tiempo. En la muñeca transmite una sensación de solidez y deportividad, pero sin excesos: es un reloj imponente, sí, pero no agresivo.

El contraste visual entre el negro profundo de la caja y el amarillo vibrante de la correa y los detalles es, sencillamente, impecable. Ese juego cromático no es sólo cuestión de estética: mejora de forma notable la legibilidad —una virtud indispensable en cualquier cronógrafo deportivo— y evoca los colores característicos del casco de Senna. Detalles sutiles, como el anillo amarillo que separa el bisel de la caja o el inserto amarillo en la corona, revelan la atención al detalle de TAG Heuer y aportan dinamismo al conjunto sin recurrir a la estridencia.

El bisel taquimétrico fijo está elaborado en carbono forjado, un material ligero y con textura única que introduce variaciones tonales según la luz incide sobre su superficie. En la parte superior, la icónica “S” de Senna, grabada a las 12 horas, corona la composición con autoridad, dejando clara su identidad desde el primer vistazo. A su alrededor, la escala taquimétrica blanca mantiene la función práctica y estética que caracteriza a la línea Formula 1.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092 Detalle

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092 Estuche

Una esfera que late con el alma de Senna

La esfera es, sin duda, el corazón emocional del reloj. Su fondo negro cepillado con efecto rayos de sol proyecta una sensación de profundidad y sofisticación, mientras que la disposición tricompax aporta equilibrio y claridad de lectura. El contador de 30 minutos a las 12 horas, con aguja amarilla, y el pequeño segundero a las 9 con la “S” estilizada en el mismo tono, refuerzan la coherencia cromática. Pero el detalle más evocador es el subdial de 12 horas a las 6, decorado con franjas azules, verdes y amarillas, los colores del casco y de la bandera de Brasil. Es la primera vez que TAG Heuer incorpora esta referencia visual directa al legendario casco de Senna, un símbolo que todo aficionado al motor reconoce de inmediato: aquella “mancha amarilla” que amenazaba en los retrovisores de sus rivales antes de un adelantamiento inminente.

Los índices y agujas de horas y minutos, rodiados y recubiertos con Super-LumiNova blanca, garantizan una lectura perfecta en cualquier condición de luz. La aguja central del cronógrafo, lacada en amarillo, añade un toque enérgico sin romper la armonía general. A las 3 horas, la ventana de fecha biselada se integra con naturalidad, equilibrando visualmente la disposición de las subesferas. La combinación entre estética y funcionalidad es ejemplar: cada elemento tiene un propósito, y todos dialogan en coherencia con el espíritu de velocidad y precisión que define a Senna.

Movimiento fiable y espíritu de competición

En el interior late el calibre automático 16 de TAG Heuer, basado en el Sellita SW510, un movimiento de probada fiabilidad con frecuencia de 28.800 alternancias por hora y reserva de marcha de 42 horas. Se trata de un cronógrafo de accionamiento por leva, robusto, preciso y fácil de mantener, diseñado para resistir el uso intensivo que demanda un reloj deportivo de alto nivel. En la muñeca, su respuesta es firme y su cronometraje, inmediato.

El fondo de caja, atornillado y tratado con DLC negro, está grabado con uno de los detalles más emotivos del reloj: los ojos de Ayrton Senna tras la visera, una imagen icónica que resume concentración, intensidad y determinación. Es un gesto simbólico que conecta directamente al portador con el mito.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092 Esfera

Ergonomía y deportividad: la correa amarilla

La elección de una correa de caucho amarillo refuerza el carácter enérgico del modelo. Su textura y flexibilidad garantizan un ajuste cómodo, incluso en muñecas más pequeñas, y su diseño incorpora el motivo de flechas grabadas, evocando el movimiento y la dirección. La hebilla con tratamiento DLC negro, firmada por TAG Heuer, completa la estética con un contraste elegante y técnico. Es un conjunto coherente, funcional y perfectamente equilibrado: deportivo sin caer en lo ostentoso, moderno sin perder la esencia clásica del cronógrafo.

En conjunto, el reloj transmite potencia y elegancia. A pesar de su tamaño, resulta equilibrado, cómodo y visualmente impecable. Es un reloj que habla de velocidad y precisión, pero también de respeto por la historia. Más allá del homenaje evidente, hay un trabajo de diseño que combina pasión y contención, algo que define tanto a Ayrton Senna como a la mejor relojería suiza.

La resistencia al agua de 200 metros, el cristal de zafiro plano con tratamiento antirreflejos, la caja de titanio DLC y el bisel de carbono forjado son testimonio de una construcción sólida y de nivel profesional. Todo en él está pensado para durar, como el legado del propio Senna.

El TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna Automático (Ref. CBZ2081.FT8092) es una edición especial no limitada, disponible ya en el catálogo de la marca con un precio de 5.750 euros. Una cifra que, considerando su nivel técnico, materiales, calibre mecánico y carga simbólica, se percibe justa. Este reloj no es sólo un tributo; es una interpretación contemporánea del espíritu de Ayrton, trasladado a la muñeca.


TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna Cuarzo – Ref. CAZ101AX.BA0637

Junto al modelo automático, TAG Heuer ha presentado una versión de cuarzo de 43 mm, que mantiene intacto el ADN estético del homenaje a Senna pero adaptado a una configuración más accesible y práctica. En esta edición, la caja de acero con acabado negro sustituye al titanio DLC, y el brazalete de acero con eslabones S/EL —diseño característico de las primeras piezas que Senna llevó en los años 90— aporta un guiño nostálgico que encantará a los coleccionistas.

La esfera conserva el esquema negro y amarillo, con la “S” de Senna y el bisel taquimétrico grabado con su nombre, asegurando una identidad inmediata. El movimiento de cuarzo ofrece la precisión absoluta y la facilidad de uso que muchos usuarios buscan en un cronógrafo deportivo cotidiano, sacrificando, eso sí, el alma mecánica del Calibre 16. Es, en esencia, una interpretación más práctica y moderna del homenaje, perfecta para quienes desean llevar la estética Senna sin entrar en el territorio del reloj automático.


Un homenaje que mantiene viva la leyenda

Este TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna no es un simple ejercicio de estilo o marketing. Es una pieza que respira el legado del piloto brasileño en cada trazo de su diseño: en el equilibrio entre potencia y sutileza, en la combinación precisa de negro y amarillo, en la legibilidad impecable y en los detalles simbólicos que conectan con el casco y la mirada del mito.

TAG Heuer ha logrado algo difícil: reinterpretar la figura de Senna con respeto, pero también con innovación. En este reloj, el tiempo no sólo se mide: se siente. Y con él, cada tic-tac resuena como el eco de un motor Honda V10 rugiendo en la recta de Mónaco.

El regreso del oscilador TAG Heuer TH-Carbonspring, nuevos modelos Monaco y Carrera

El regreso del oscilador TAG Heuer TH-Carbonspring, nuevos modelos Monaco y Carrera

TAG Heuer vuelve a dar un golpe sobre la mesa en la alta relojería con la llegada del TH-Carbonspring, un oscilador que marca el inicio de una nueva era en investigación aplicada a los espirales. No hablamos sólo de una innovación técnica: el paso que da la marca suiza con este desarrollo propio supone independizarse de las limitaciones de materiales como el silicio y de las patentes de terceros, consolidando así un terreno propio donde precisión, resistencia y fiabilidad se convierten en pilares fundamentales.

TAG Heuer Monaco Flyback Chronograph TH-Carbonspring CBL5190.FT6313

La revolución del TH-Carbonspring

Desde que Huygens unió volante y espiral en 1675, la historia de la relojería se ha visto condicionada por el material de esa diminuta pieza. El acero dominó durante siglos, pero sufrió siempre la debilidad ante el magnetismo y la temperatura. El siglo XX trajo aleaciones como Elinvar o Nivarox, más estables, mientras que el silicio en los años 90 abrió nuevas posibilidades gracias a su ligereza y propiedades antimagnéticas, aunque con la contrapartida de su fragilidad y la dependencia de proveedores externos.

El TH-Carbonspring resuelve estas limitaciones. Creado íntegramente en las instalaciones de TAG Heuer mediante un complejo proceso de deposición química en fase de vapor (CVD), consiste en un crecimiento controlado de nanotubos de carbono infiltrados con carbono amorfo, dando lugar a una estructura homogénea, ultraligera y extremadamente resistente. Una de las genialidades de este desarrollo es que la pinza —la pieza que une el espiral al eje del volante— nace directamente durante el proceso de crecimiento, evitando ensamblajes frágiles. Todo ello protegido por cuatro patentes y validado tras años de pruebas, desde el Carrera Heuer 02T Nanograph en 2019 hasta el Carbon Monaco Only Watch en 2021.

El resultado es un espiral amagnetico, resistente a impactos de hasta 5000 g y más ligero incluso que el silicio, lo que mejora el isocronismo y la estabilidad en distintas posiciones. En definitiva, una pieza clave para lograr una precisión cronométrica robusta y duradera, ahora aplicada en serie a dos relojes icónicos: el Monaco Flyback Chronograph y el Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport.


TAG Heuer Monaco Flyback Chronograph TH-Carbonspring

El Monaco es un icono desde 1969 y, en esta nueva versión, se presenta en clave futurista. La caja de 39 mm mantiene la geometría cuadrada que lo convirtió en leyenda, pero ahora realizada en carbono forjado, con un grosor contenido de 14,1 mm que equilibra presencia y comodidad. El material aporta una estética mineral, con vetas oscuras que cambian según la luz, y a la vez aligera el conjunto. La corona anillada en carbono a las 3 h y los pulsadores rectangulares completan una silueta marcada por la agresividad deportiva.

La esfera es, sin duda, uno de los grandes atractivos: fabricada también en carbono forjado, luce un grabado en espiral concéntrica que remite directamente al corazón del reloj, el nuevo TH-Carbonspring. En ella se distribuyen tres subesferas: a las 3 h, un contador de 30 minutos; a las 9 h, el de 12 horas; y a las 6 h, un discreto segundero pequeño con aguja negra casi invisible, un detalle de diseño minimalista que potencia el protagonismo de la función cronográfica. Los índices de carbono aplicados y las agujas están tratados con Super-LumiNova blanca, logrando una legibilidad impecable incluso en condiciones de poca luz. El segundero central lacado en blanco añade dinamismo al conjunto.

El motor es el Calibre TH20-60, un cronógrafo flyback automático certificado por el COSC, que late a 28.800 alternancias por hora y ofrece 80 horas de reserva de marcha, una cifra excelente para un reloj de este tipo. Todo puede admirarse a través del fondo cuadrado de zafiro, que deja ver la masa oscilante esqueletizada y los acabados técnicos de un calibre de última generación. El reloj se completa con una correa de caucho negra con relieve textil y un cierre desplegable de titanio DLC, que refuerza la personalidad contemporánea del modelo.

Mi impresión es que este Monaco es una auténtica declaración estética y técnica. La combinación de tradición —en su silueta cuadrada— con la textura moderna del carbono y el minimalismo de la esfera lo hacen irresistible para quien busca un cronógrafo distinto. Es un reloj atrevido, pero no recargado; sofisticado en su mecánica, pero fácil de leer y disfrutar en la muñeca.

Se trata de una edición limitada a 50 piezas, con referencia CBL5190.FT6313 y un precio de 17.700 euros. Su lanzamiento está previsto para diciembre de 2025.


TAG Heuer Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport TH-Carbonspring

Si el Monaco apela a la iconografía histórica, el nuevo Carrera va un paso más allá y se adentra en la relojería de alto voltaje. Con una caja de 44 mm en carbono forjado y un imponente bisel taquimétrico del mismo material, este reloj transmite fuerza y deportividad extrema. Los 15,4 mm de grosor se compensan con el dinamismo de las asas y la ligereza del carbono, haciendo que, pese a su tamaño, resulte cómodo en la muñeca.

La esfera vuelve a jugar con el grabado en espiral, una firma estética de esta nueva generación, aunque aquí convive con elementos más complejos: dos subesferas opalinas negras a las 3 y 9 h, y un tourbillon volante a las 6 h enmarcado en un anillo de oro negro, que se deja ver en toda su gloria mecánica. Los índices rodiados aplicados y las agujas facetadas, también tratadas con Super-LumiNova, ofrecen un contraste perfecto contra el fondo de carbono. El cristal de zafiro abombado completa la experiencia visual, sin distorsiones.

El calibre es el TH20-61, cronógrafo de rueda de pilares certificado por el COSC, con el oscilador TH-Carbonspring integrado en el tourbillon. Su reserva de marcha alcanza las 65 horas, una cifra notable teniendo en cuenta la energía que demanda esta complicación. El fondo de titanio DLC con ventana de zafiro muestra una arquitectura cuidada y moderna, con el rotor personalizado de TAG Heuer y decoraciones técnicas.

La correa de caucho negra aporta deportividad, mientras que el cierre desplegable de titanio DLC asegura resistencia y ergonomía. A nivel estético, el conjunto es poderoso: el contraste entre el material de vanguardia, el tourbillon abierto y los detalles técnicos convierten a este Carrera en un reloj que no pasa desapercibido. Es un modelo que inspira respeto, pensado para quien quiere un cronógrafo de alto rendimiento con una complicación majestuosa como el tourbillon, pero en clave decididamente deportiva.

Se trata de otra edición limitada a 50 piezas, con referencia CBU5091.FT6305 y un precio de 41.500 euros, disponible a principios de 2026 en boutiques seleccionadas.


Conclusión

TAG Heuer ha conseguido con el TH-Carbonspring no sólo un avance técnico notable, sino también un argumento diferenciador frente a otras manufacturas. El Monaco Flyback Chronograph ofrece un equilibrio perfecto entre icono histórico y modernidad técnica, mientras que el Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport eleva la apuesta con un diseño radical y un tourbillon en clave deportiva. Ambos relojes, en ediciones limitadas de 50 piezas cada uno, confirman que la firma de La Chaux-de-Fonds sigue siendo capaz de innovar y emocionar al mismo tiempo.

En mi opinión, estamos ante una colección destinada a convertirse en referencia para coleccionistas y amantes de la relojería contemporánea.

Nuevo TAG Heuer Carrera Astronomer: un viaje del asfalto al firmamento

Nuevo TAG Heuer Carrera Astronomer: un viaje del asfalto al firmamento

TAG Heuer redefine los límites de su icónica colección Carrera con el lanzamiento del Carrera Astronomer, una pieza que rompe con las normas establecidas y abre un nuevo capítulo en la historia de la marca. Inspirado en los orígenes del Carrera de 1963, diseñado por Jack Heuer para ofrecer la máxima legibilidad en la pista, este modelo introduce un enfoque más poético y astronómico, vinculando la precisión relojera con la observación del cielo. En lugar de medir tiempos de vuelta, ahora mide el tiempo cósmico.

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044


Un diseño que equilibra tradición y modernidad

La caja de acero inoxidable de 39 mm, con un grosor de 12,16 mm y 45,2 mm entre asas, mantiene el ADN inconfundible del Carrera, pero lo lleva a un nuevo nivel de sofisticación. El acabado combina superficies pulidas y cepilladas con una transición impecable entre asas y carrura, generando un juego de luces que resalta los volúmenes y aporta sensación de solidez sin perder elegancia.

El cristal de zafiro abombado, con doble tratamiento antirreflejos, enmarca la esfera y potencia su legibilidad desde cualquier ángulo. Esta elección es clave para un reloj con una complicación astronómica tan precisa, ya que permite apreciar todos los detalles incluso bajo condiciones de luz intensa.

En la parte trasera, el fondo de caja de acero está grabado con un espectacular motivo de observatorio astronómico y la Corona de la Victoria de TAG Heuer, un guiño a la historia de la marca, a medio camino entre sus raíces deportivas y su mirada al cosmos. A pesar de su complejidad técnica, la hermeticidad de 100 metros confirma que sigue siendo un reloj preparado para el uso diario.

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 Esfera


La esfera: un homenaje a la precisión astronómica

Si hay algo que define al Carrera Astronomer, es su esfera con disco lunar giratorio, situada a las 6 horas, que representa siete fases lunares completas en un ciclo de 29,5 días. A diferencia de los relojes tradicionales que muestran una pequeña ventanilla, aquí la complicación se exhibe en todo su esplendor, aportando profundidad, textura y un atractivo visual único. Cada día, exactamente a la 1:00 a.m., el disco avanza de forma automática, sincronizado con el ritmo natural de la Luna.

Los acabados son soberbios: el fondo plateado con efecto rayos de sol crea un juego de reflejos que cambia según la incidencia de la luz, mientras que el realce interior, dependiendo del modelo, puede ser negro, gris o chapado en oro rosa, reforzando el contraste y la legibilidad. Los índices aplicados y las agujas facetadas —en rodio o oro rosa 18 quilates 5N, según la versión— están recubiertos de Super-LumiNova, asegurando una lectura nítida incluso en condiciones de baja iluminación.

En mi opinión, este es uno de los aspectos más logrados del reloj: TAG Heuer ha logrado un diseño que es técnico y visualmente cautivador, sin caer en la sobrecarga de información. La disposición es clara, equilibrada y extremadamente funcional.

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 Detalle esfera

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 Brazalete


Tres ediciones, tres personalidades

El Carrera Astronomer debuta en tres versiones muy diferenciadas que se adaptan a distintos estilos y preferencias:

  1. TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044

    • Esfera plateada con realce negro y un look monocromático sobrio y elegante.

    • Monta un brazalete de acero inoxidable de siete filas con cierre desplegable y pulsadores de seguridad.

    • Perfecto para quienes buscan un diseño clásico y atemporal, donde la funcionalidad se fusiona con la estética minimalista.

  2. TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2112.FC6615 (Edición limitada a 500 piezas)

    • Esta versión apuesta por un diseño más vanguardista, con detalles de Super-LumiNova turquesa sobre esfera plateada y realce gris.

    • Se combina con una correa de piel gris flexible, de gran comodidad, con cierre desplegable doble.

    • El contraste entre el plateado, el gris y el verde azulado aporta un aire futurista sin perder la elegancia característica del Carrera.

  3. TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2111.BD0002 (Edición limitada a 500 piezas)

    • La propuesta más lujosa de la gama, con índices, agujas y realce chapados en oro rosa.

    • Se completa con un brazalete bicolor de acero y oro rosa que refuerza la sensación de exclusividad y sofisticación.

    • Esta versión es perfecta para quienes buscan un reloj que combine la innovación técnica con un toque de refinamiento clásico.


Movimiento: precisión suiza al servicio de la astronomía

En su interior, el Carrera Astronomer monta el Calibre 7 Automático, basado en el Sellita SW385-1, un movimiento fiable y robusto, especialmente modificado para integrar la complicación lunar. Con 25 rubíes, frecuencia de 28.800 alternancias por hora y reserva de marcha de 56 horas, ofrece un rendimiento sobresaliente. Además de la fase lunar, controla las funciones de horas, minutos y segundos con absoluta precisión.

El ajuste es suave y preciso gracias a la corona, que mantiene el diseño clásico del Carrera pero con un perfil ligeramente más estilizado y mejor ergonomía.


Brazaletes y correas: personalización y confort

El Carrera Astronomer está disponible con distintas configuraciones que aportan versatilidad:

  • Brazalete de acero inoxidable de siete filas, sólido, muy bien integrado en la caja y con un ajuste impecable.

  • Brazalete bicolor acero-oro rosa, exclusivo de la versión WBX2111.BD0002.

  • Correa de piel gris flexible, incluida en la versión WBX2112.FC6615, que aporta ligereza y un carácter más contemporáneo.

Todos los cierres son desplegables dobles con pulsadores de seguridad, lo que garantiza comodidad y fiabilidad.


Mi veredicto

El TAG Heuer Carrera Astronomer representa un giro audaz dentro de la colección Carrera. Me parece un reloj que mantiene el espíritu deportivo y minimalista de la línea, pero añade un componente emocional y poético, conectando con el paso del tiempo desde una perspectiva cósmica. La complicación de fase lunar está resuelta con maestría: técnica, estética y legibilidad conviven en perfecto equilibrio.

En cuanto a diseño, TAG Heuer ha logrado un acabado impecable. La integración entre caja, bisel, cristal y brazalete es sobresaliente, y el nivel de detalle en la esfera lo sitúa en un segmento superior al que tradicionalmente ocupaba la marca en esta gama. Es, sin duda, uno de los Carrera más interesantes de los últimos años.


Disponibilidad, referencias y precios

  • TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 (acero, brazalete): 4.500 €

  • TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2112.FC6615 (acero, correa piel gris, detalles turquesa, edición limitada 500 piezas): 4.700 €

  • TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2111.BD0002 (bicolor acero-oro rosa, edición limitada 500 piezas): 7.150 €

Disponibles a partir de octubre de 2025.

Tag Heuer Carrera Chronograph 42 mm Limited Edition for France CBN201N.FC6620

Tag Heuer Carrera Chronograph 42 mm Limited Edition for France CBN201N.FC6620

Edición limitada 500 relojes, para Francia: la elegancia deportiva con alma marina

TAG Heuer Carrera Chronograph CBN201N.FC6620

TAG Heuer vuelve a rendir homenaje a sus raíces con una nueva edición limitada que rebosa historia, precisión suiza y estilo contemporáneo. Se trata del TAG Heuer Carrera Chronograph 42 mm Edición Limitada para Francia, una reinterpretación moderna de un espíritu marítimo clásico, envuelto en la sobria elegancia de la línea Carrera y limitado a tan sólo 500 ejemplares, exclusivos para el mercado francés.

Inspiración histórica con un toque veraniego

Aunque el cronógrafo Carrera ideado por Jack Heuer en 1963 está íntimamente ligado al automovilismo, esta edición rememora un capítulo menos conocido, anterior incluso a la mítica saga Carrera. En los años 50, Heuer colaboró con Abercrombie & Fitch para crear relojes destinados a las actividades náuticas. Así nació el Seafarer, un cronógrafo colorido con indicación de mareas. Este nuevo modelo no replica esa complicación, pero sí captura su esencia visual y veraniega, a través de una refinada estética de inspiración náutica.

Un diseño sofisticado con alma deportiva

La caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro y 15,7 mm de grosor presenta una combinación de superficies pulidas y cepilladas que aportan dinamismo visual. Al eliminar la clásica escala taquimétrica en el bisel, el reloj apuesta por una apariencia más minimalista y elegante. El bisel liso y pulido, en armonía con la parte superior de la caja, refuerza esta estética limpia. Sin embargo, los pulsadores tipo pistón, la corona sobredimensionada y las asas angulares conservan el ADN deportivo de los primeros Carrera.

A través del cristal de zafiro con doble tratamiento antirreflejos, la esfera azul opalina despliega un espectáculo de contrastes cromáticos. Lo primero que destaca es la perfecta simetría de las dos subesferas plateadas a las 3 y a las 9 h, ambas decoradas con un delicado acaracolado circular que aporta profundidad y textura. La subesfera de 30 minutos, situada a la derecha, se distingue por sus seis segmentos de 5 minutos, con cuñas alternadas de color turquesa y plata: una solución ingeniosa y llamativa que remite a las funciones de cuenta atrás de los cronómetros de regata. Su aguja lacada en amarillo no solo añade un punto vibrante al conjunto, sino que mejora notablemente la legibilidad.

En la subesfera de la izquierda, el contador de 12 horas mantiene la elegancia con marcas azules y la misma aguja amarilla, que refuerza el código de color común. A las 6 h se ubica un pequeño segundero minimalista con sólo tres discretos marcadores, que alberga una ventana de fecha rectangular con marco plateado, perfectamente integrada en el diseño.

Los índices aplicados con acabado pulido y las agujas facetadas para horas y minutos —rellenas de Super-LumiNova blanca— subrayan el espíritu técnico del reloj, sin renunciar a la elegancia. El segundero central del cronógrafo, también lacado en amarillo, aporta dinamismo visual y coherencia cromática con los contadores.

TAG Heuer Carrera Chronograph CBN201N.FC6620 Detalle esfera

Calibre TH20-00: rendimiento y tradición relojera suiza

El corazón de esta pieza es el calibre automático TH20-00, evolución del aclamado Heuer 02. Se trata de un cronógrafo con rueda de pilares y embrague vertical, con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y una sobresaliente reserva de marcha de 80 horas, gracias a su sistema de cuerda bidireccional.

A través del fondo de caja transparente con cristal de zafiro, se puede admirar la meticulosa decoración: puentes con acabado Côtes de Genève, tornillos pulidos, rubíes visibles y, sobre todo, el rotor calado en forma de escudo, emblema inconfundible de la marca. Todo ello encapsulado en una caja estanca hasta 100 metros, lo que garantiza su funcionalidad incluso en un contexto marítimo, reforzando su carácter polivalente.

TAG Heuer Carrera Chronograph CBN201N.FC6620 Esfera

Correa, comodidad y estilo a partes iguales

Este Carrera se completa con una correa de piel de becerro azul oscuro estilo rally, perforada, que combina a la perfección con el tono de la esfera y aporta un aire vintage-deportivo. El pespunte en color turquesa añade un guiño cromático sutil pero eficaz, reforzando el carácter veraniego del reloj. El cierre desplegable de acero con pulsadores de doble seguridad asegura una sujeción fiable y cómoda.

Valoración personal

Este Carrera de edición limitada es un equilibrio excepcional entre diseño, herencia y funcionalidad. No es un reloj estridente, pero sí repleto de detalles que revelan un nivel de atención altísimo. La ejecución del color, especialmente en las subesferas, es audaz sin ser excesiva. La esfera respira, es legible y refinada, con un diseño donde cada elemento tiene un propósito claro. Su ausencia de bisel taquimétrico lo diferencia sutilmente del resto de la gama, reforzando su carácter más elegante y de inspiración marítima. A pesar de sus raíces deportivas, es perfectamente apto para un uso más formal, lo que lo convierte en una pieza muy versátil para el día a día.

Exclusividad y precio

El TAG Heuer Carrera Chronograph 42 mm Edición Limitada para Francia, con referencia CBN201N.FC6620, está limitado a 500 unidades y se comercializa exclusivamente en Francia a un precio de 7.350 euros. Una propuesta que combina carácter histórico, modernidad técnica y una estética refinada que lo convierten en uno de los lanzamientos más atractivos y coleccionables de TAG Heuer en los últimos tiempos.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph CBW2185.FC8350

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph CBW2185.FC8350

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph en titanio TH: revolución técnica y estética

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph CBW2185.FC8350 Esfera

TAG Heuer no ha dejado de reinventar su icónica línea Monaco desde su lanzamiento original en 1969. En 2024, la firma suiza dio un paso más allá con la inclusión de una de las complicaciones más exigentes de la alta relojería: el cronógrafo rattrapante. Ahora, a mediados de 2025, lanza una nueva versión del TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph, esta vez llevando al límite la innovación en materiales y diseño con una referencia que no pasará desapercibida: CBW2185.FC8350.

Titanio TH: una nueva era para el Monaco

Lo más destacado de esta nueva pieza es, sin duda, la incorporación del revolucionario titanio TH, una aleación desarrollada internamente por el Laboratorio TAG Heuer en La Chaux-de-Fonds. Este titanio, fruto de cuatro años de investigación y un tratamiento térmico patentado, revela un patrón superficial único que varía con la luz. Esta textura martillada y orgánica, lejos de cualquier regularidad, confiere a la caja un carácter técnico y brutalista que refuerza su personalidad de instrumento de precisión extrema.

El aspecto visual del titanio TH no sólo es rompedor, sino también funcional: mantiene la ligereza característica del titanio (el reloj pesa sólo 86 gramos), su resistencia a la corrosión y su dureza estructural. En mano, transmite una sensación de solidez vanguardista, con un perfil afilado, casi escultórico.

Caja y construcción: una arquitectura transparente

El nuevo Monaco Split-Seconds mide 41 mm por 41 mm, con una caja cuadrada que sigue la geometría icónica de la colección, pero llevada al límite en cuanto a ejecución. El bisel es de zafiro pulido, perfectamente integrado con el cristal biselado y abombado, que permite una visión casi panorámica del interior. El fondo de caja también es de cristal de zafiro biselado y pulido, y revela la arquitectura mecánica del calibre TH81-00, con su masa oscilante en forma de escudo TAG Heuer y detalles pintados a mano en referencia al mundo del motor.

Los pulsadores y la corona están elaborados en titanio grado 5, con acabados pulidos y satinados que contrastan con la textura mate de la caja. La resistencia al agua, aunque simbólica (30 metros), es adecuada para un reloj que prioriza la complejidad mecánica sobre el uso deportivo acuático.

Esfera: transparencia, capas y acentos cromáticos

La esfera, si se le puede llamar así, es una proeza de transparencia y construcción tridimensional. Fabricada en zafiro, se sostiene sobre puentes de titanio grado 5 con revestimiento DLC negro y acabados pulidos y satinados. Los índices aplicados tipo bloque están tratados con Super-LumiNova blanca, creando un interesante juego de luz con los reflejos metálicos y los fondos técnicos visibles.

El diseño general de la esfera es agresivo y moderno, con dos contadores rectangulares prominentes: el de la izquierda marcado como “RATTRAPANTE” y el de la derecha como “CHRONOGRAPH”. Cada uno con agujas de punta lima que, junto con detalles en el segundero central, el realce y el pespunte de la correa, refuerzan la estética enérgica del reloj con el uso del verde lima, color que transmite alta tecnología, velocidad y precisión.

Las agujas de horas y minutos están caladas y terminadas en oro negro con Super-LumiNova blanca, mientras que la aguja central del cronógrafo está lacada en blanco y la del sistema rattrapante en lima, lo que permite distinguir ambas funciones a simple vista.

Movimiento: precisión a 5 Hz con rattrapante

En su interior late el calibre TH81-00, desarrollado en colaboración con la prestigiosa manufactura Vaucher. Este cronógrafo automático de alta frecuencia (36.600 alternancias/hora o 5 Hz) permite la función de ratrapante o split-seconds, que hace posible cronometrar dos eventos simultáneos. La reserva de marcha alcanza las 65 horas, aunque desciende ligeramente a 55 horas si el cronógrafo está activado.

La implementación técnica de este calibre es impecable: rueda de pilares, acabados de alta relojería y una estética mecánica expuesta que pone en valor cada componente. El rotor en forma de escudo TAG Heuer, pintado a mano, rinde homenaje a la herencia automovilística de la marca.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph CBW2185.FC8350 Frontal

Correa: técnica, ligera y coherente

La correa acompaña perfectamente al espíritu del reloj. Se trata de una correa de piel de becerro negra con grabado que simula tejido textil, y con pespuntes negros y verde lima que armonizan con los acentos de la esfera. El cierre es de mariposa con pulsadores de seguridad, fabricado también en titanio grado 5, e incorpora ajuste fino para una mayor precisión en la colocación. La sensación en muñeca es ligera pero firme, con una ergonomía notable para un reloj cuadrado de estas dimensiones.

Valoración personal: un statement técnico sin concesiones

Este TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph no es un reloj para todos los gustos, ni pretende serlo. Se sitúa en el extremo más técnico, experimental y vanguardista de la colección Monaco, tradicionalmente ya rompedor. Lo que más impresiona es cómo TAG Heuer ha sabido integrar materiales de última generación, diseño contemporáneo y una complicación mecánica extremadamente compleja en una pieza con fuerte carga estética.

La combinación de titanio TH con una esfera de zafiro multicapa, el contraste de acabados y colores, y el movimiento rattrapante visible desde ambos lados, lo convierten en una auténtica obra de arte mecánica y de diseño. Su presencia en muñeca es rotunda, casi futurista, pero conserva el ADN de competición y rebeldía que siempre ha definido a la línea Monaco.

Precio y disponibilidad

El TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph TH Titanium con detalles en verde lima (referencia CBW2185.FC8350) estará disponible a partir de mayo de 2025 como parte de la colección permanente de la marca. El precio estimado es de 145.000 euros, aunque puede confirmarse directamente a través de TAG Heuer.