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Espíritu militar con corazón mecánico moderno

Timex ha sabido reinventarse en los últimos años recuperando algo que parecía casi olvidado en su catálogo: los relojes mecánicos. Tras décadas dominadas por el cuarzo —con iconos como el Ironman o la llegada del Indiglo—, la marca ha vuelto a apostar por calibres automáticos accesibles, y este MK1 Automatic es uno de los ejemplos más sólidos de esa estrategia.

Inspirado en los relojes militares suministrados al ejército estadounidense tras la Segunda Guerra Mundial, bajo especificaciones como la MIL-PRF-46374, este modelo recoge esa esencia funcional y la traslada a un formato moderno, tanto en tamaño como en construcción y prestaciones.

Timex MK1 Automatic TW2Y07800 Frontal

Caja, proporciones y sensaciones en muñeca

La caja está fabricada en acero inoxidable 316L y presenta unas dimensiones muy equilibradas: 40 mm de diámetro, 47 mm de distancia entre asas y una altura de aproximadamente 13,6 mm, condicionada en gran medida por el cristal. En muñeca se siente proporcionado, con presencia suficiente sin resultar aparatoso.

El acabado es mayoritariamente cepillado, algo que refuerza su carácter utilitario. No hay pulidos llamativos ni concesiones decorativas innecesarias, lo cual encaja perfectamente con su inspiración militar.

Uno de los elementos más distintivos es el cristal acrílico tipo “box”, elevado y con una curvatura notable. Este tipo de cristal aporta una estética vintage muy marcada, generando ligeras distorsiones en los ángulos que resultan especialmente atractivas. Aunque es más propenso a rayarse que un zafiro, también permite pulidos sencillos, lo que en la práctica lo hace bastante llevadero.

La corona, de tipo presión (push-pull), tiene un tamaño adecuado y un manejo correcto. No es roscada, lo que se traduce en una hermeticidad de 50 metros, suficiente para el día a día pero sin aspiraciones deportivas exigentes.

En la parte trasera encontramos un fondo principalmente cerrado, pero con una pequeña ventana tintada en azul que permite ver parcialmente el movimiento. Es un detalle poco habitual en relojes de este estilo, pero añade un toque contemporáneo sin desentonar demasiado.

Esfera: legibilidad y carácter militar

La esfera negra mate es, sin duda, uno de los mayores aciertos del conjunto. La legibilidad es excelente y responde perfectamente a lo que se espera de un reloj de campaña.

Los grandes números arábigos blancos (1–12) dominan el dial, ofreciendo una lectura inmediata. En el interior, una escala secundaria de 24 horas añade funcionalidad y profundidad visual, reforzando el carácter técnico del reloj.

El perímetro está recorrido por una pista de minutos muy detallada, con numeración cada cinco minutos y pequeños marcadores triangulares. Estos triángulos, junto con las agujas, cuentan con material luminiscente tipo Super-LumiNova, lo que garantiza una buena visibilidad en condiciones de baja luz.

Las agujas tipo jeringa están bien proporcionadas y mantienen una estética coherente con el conjunto. El segundero, con punta luminiscente tipo “piruleta”, añade un pequeño detalle dinámico que enriquece el diseño sin sobrecargarlo.

Como detalle mejorable, la inscripción de la resistencia al agua cerca de las 6 rompe ligeramente la simetría del dial. No es algo grave, pero sí perceptible en un diseño por lo demás muy limpio.

Movimiento: sencillo, robusto y probado

En el interior late el conocido Miyota 8215, un calibre automático japonés con 21 rubíes, funcionando a 21.600 alternancias por hora (3 Hz) y ofreciendo una reserva de marcha de unas 42 horas.

Se trata de un movimiento fiable y ampliamente utilizado, con sistema antichoque Parashock, parada de segundero (hacking) y posibilidad de carga manual. Este conjunto de características lo convierte en una opción muy completa dentro de su rango de precio.

La precisión declarada se sitúa entre -20 y +40 segundos diarios, aunque en la práctica suele comportarse dentro de márgenes razonables.

Es conocido que este calibre puede mostrar ocasionalmente un ligero “titubeo” en el segundero debido a su sistema de transmisión indirecta. Es algo completamente normal y poco frecuente, pero conviene mencionarlo.

Aunque el movimiento incluye función de fecha, en este modelo no se utiliza, lo cual contribuye a mantener la limpieza estética de la esfera.

Correa: funcionalidad y estilo utilitario

El reloj se presenta con una correa de tejido Cordura en color verde militar, de 20 mm de ancho, con refuerzo interior de cuero. Es una correa robusta, ligera y muy cómoda desde el primer uso, ideal para el tipo de reloj que acompaña.

El sistema de pasadores con liberación rápida facilita enormemente el cambio de correa, permitiendo adaptar el reloj a distintos estilos con facilidad. También existe una versión en tono canela para quienes busquen una estética diferente.

Experiencia de uso y valoración personal

Lo que más destaca de este Timex MK1 Automatic es su coherencia global. No intenta ser más de lo que es, y precisamente ahí reside su atractivo.

En muñeca resulta cómodo, legible y versátil. La combinación de esfera limpia, caja cepillada y correa textil crea un conjunto equilibrado que funciona tanto en entornos informales como en uso diario más exigente.

El cristal acrílico aporta una personalidad especial que difícilmente se consigue con materiales más modernos. La esfera, por su parte, es un ejemplo de diseño funcional bien ejecutado.

A nivel de sensaciones, se sitúa por encima de lo que cabría esperar por su precio. Sin llegar al refinamiento de modelos suizos más caros, sí ofrece una experiencia muy satisfactoria y honesta.

Conclusión, referencia y precio

El Timex MK1 Automatic es una propuesta muy bien resuelta dentro del segmento de relojes de campo mecánicos asequibles. Combina historia, funcionalidad y una ejecución convincente en todos sus aspectos clave.

Para quienes buscan un reloj automático con estética militar auténtica, fiable y con personalidad, es una opción especialmente recomendable.

Referencia: TW2Y07800
Precio: 279 euros

Jaime Civantos Capella