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TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120

TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120

El Carrera más técnico y radical de TAG Heuer

TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120

La llegada del cronógrafo rattrapante a la colección Carrera era, en realidad, cuestión de tiempo. Tras ver este sofisticado desarrollo técnico debutar en la línea Monaco, la integración de esta complicación en el universo más purista y ligado al automovilismo de TAG Heuer marca un paso lógico… pero también ambicioso. El resultado es un reloj que no sólo eleva el nivel técnico de la colección, sino que redefine su estética con un enfoque claramente contemporáneo.

Este nuevo Carrera Split-Seconds se posiciona en la cúspide de la gama, combinando alta relojería, materiales avanzados y una ejecución visual que no deja indiferente.

Una caja de titanio con carácter deportivo

La caja mantiene las proporciones modernas de la colección, con un diámetro de 42 mm y un grosor de 15,17 mm que evidencian la complejidad mecánica que alberga en su interior. Está fabricada íntegramente en titanio grado 5, un material que no sólo reduce el peso en muñeca, sino que aporta una resistencia excepcional y un acabado técnico muy acorde con el espíritu de competición de la pieza.

En mano, el contraste entre superficies satinadas y pulidas está muy bien resuelto: los planos cepillados dominan, aportando un aire instrumental, mientras que los cantos pulidos añaden ese punto de refinamiento que se espera en un reloj de este nivel.

Las asas, angulosas y bien definidas, refuerzan esa estética afilada y contemporánea. Pero si hay un elemento que realmente marca la diferencia es el cristal de zafiro tipo “Glassbox”, abombado y con tratamiento antirreflectante, que se integra de forma fluida con la carrura. Esta solución no sólo mejora la legibilidad desde distintos ángulos, sino que aporta una continuidad visual muy atractiva.

La disposición de los pulsadores también merece mención: los clásicos del cronógrafo a las 2 y 4 horas tienen un diseño rectangular y contundente, mientras que el pulsador adicional a las 9 horas, encargado de accionar la función rattrapante, se integra de forma más discreta pero perfectamente accesible. La corona, también en titanio, presenta un buen tamaño y un agarre firme.

El conjunto se completa con un fondo de caja de zafiro que permite contemplar el movimiento, y una estanqueidad de 30 metros, adecuada para un reloj de estas características.

Una esfera técnica, tridimensional y muy bien ejecutada

La esfera es, sin duda, uno de los grandes protagonistas de este Carrera. Se construye sobre una base de zafiro translúcido que deja entrever parte del movimiento sin caer en una esqueletización excesiva. Esto es clave: mantiene la identidad clásica del Carrera, pero añade profundidad y complejidad visual.

Las tres subesferas —minutos del cronógrafo a las 3, horas a las 9 y pequeño segundero a las 6— también están realizadas en zafiro y se sitúan en un mismo plano, creando una composición equilibrada. Los detalles en rojo en sus agujas y escalas aportan contraste y refuerzan el carácter deportivo.

El realce antracita incorpora una escala taquimétrica que sigue la curvatura del cristal, una solución inteligente que mejora la lectura y elimina prácticamente el error de paralaje. Es un detalle técnico que demuestra el nivel de atención puesto en la funcionalidad.

Los índices aplicados, rodiados, destacan sobre el fondo y se combinan con agujas de horas y minutos caladas, tratadas con Super-LumiNova blanca. La legibilidad, pese a la complejidad visual, está muy bien resuelta.

Especial protagonismo tienen las agujas centrales: la del cronógrafo, en blanco, y la del rattrapante, lacada en rojo. Cuando ambas funcionan conjuntamente, el efecto visual es espectacular y muy didáctico desde el punto de vista técnico.

En conjunto, la esfera logra algo complicado: ser moderna, técnica y visualmente rica sin perder coherencia ni funcionalidad.

El calibre TH81-01: alta frecuencia y sofisticación

En el interior late el calibre TH81-01, un movimiento automático de cronógrafo con función rattrapante desarrollado en colaboración con Vaucher Manufacture Fleurier. Se trata de una evolución directa del TH81-00, adaptada a esta nueva arquitectura.

Funciona a una frecuencia de 36.000 alternancias por hora (5 Hz), lo que permite una medición del tiempo extremadamente precisa. La reserva de marcha alcanza las 65 horas en uso estándar, reduciéndose a unas 55 horas con el cronógrafo activado.

El movimiento está compuesto por más de 350 componentes y utiliza puentes de titanio, una elección poco habitual que contribuye a reducir el peso total. Incorpora rueda de pilares y embrague vertical, dos elementos clave para garantizar un accionamiento suave y preciso de las funciones del cronógrafo.

Pero más allá de la técnica, el acabado está claramente por encima de lo habitual en TAG Heuer: bordes biselados a mano, tornillos con pulido negro y decoraciones grabadas, incluyendo el motivo de bandera a cuadros en las platinas. El rotor, con forma de escudo, presenta un acabado cepillado con un degradado en rojo que añade un toque distintivo cuando se observa a través del fondo de zafiro.

Correa y ergonomía

El reloj se entrega con una correa de caucho negro que imita un tejido técnico mediante un relieve muy bien conseguido. Los pespuntes en rojo refuerzan la coherencia cromática con la esfera.

En muñeca, la combinación de titanio y caucho resulta muy equilibrada: pese a su tamaño y grosor, el reloj no se siente excesivamente pesado. El cierre desplegable de titanio con doble pulsador de seguridad aporta solidez y facilidad de uso.

TAG Heuer Carrera Split-Seconds Chronograph CDD2180.FT8120 Frontal

Valoración personal

Este Carrera Split-Seconds me parece uno de los lanzamientos más interesantes de TAG Heuer en los últimos años. No sólo por la incorporación de la complicación rattrapante —que ya de por sí es un hito dentro de la colección—, sino por cómo se ha integrado en el lenguaje estético del Carrera.

El equilibrio entre modernidad y legado está muy bien conseguido. La esfera translúcida aporta espectáculo sin sacrificar legibilidad, y el uso del rojo como acento cromático está perfectamente medido: suficiente para dar carácter, pero sin resultar excesivo.

La caja de titanio, con su mezcla de acabados y su arquitectura robusta, transmite calidad y deportividad. Y el movimiento, tanto por su rendimiento como por su nivel de acabado, sitúa a esta pieza en una liga claramente superior dentro de la marca.

Si tuviera que señalar un aspecto, diría que no es un reloj discreto: su presencia es notable, tanto por tamaño como por complejidad visual. Pero precisamente ahí reside gran parte de su atractivo.

Referencia y precio

Este modelo corresponde a la referencia CDD2180.FT8120 y estará disponible a partir de junio de 2026. Su precio es bajo petición, aunque se sitúa aproximadamente en torno a los 110.000 euros, posicionándolo como una de las propuestas más exclusivas y avanzadas dentro del catálogo actual de TAG Heuer.

El TAG Heuer Carrera Chronograph Glassbox, ahora en 41 mm

El TAG Heuer Carrera Chronograph Glassbox, ahora en 41 mm

Nueva interpretación del Carrera cronógrafo de 41 mm

La colección Carrera es, probablemente, la expresión más pura de lo que significa un cronógrafo deportivo elegante dentro de TAG Heuer. Desde su nacimiento en 1963 bajo la visión de Jack Heuer, el modelo ha mantenido una filosofía clara: máxima legibilidad, proporciones equilibradas y una estética limpia enfocada en la medición del tiempo. Esta nueva generación de cronógrafos de 41 mm continúa esa tradición, pero la lleva a un terreno más contemporáneo tanto en presencia como en refinamiento técnico.

TAG Heuer Carrera Glassbox CBS2113.BA0053

Proporciones más actuales sin perder la esencia

El salto a los 41 mm de diámetro aporta una presencia más rotunda en muñeca, pero lo realmente interesante es cómo se ha resuelto el conjunto. La caja, fabricada en acero inoxidable con alternancia de superficies cepilladas y pulidas, mantiene una longitud entre asas de 47,48 mm y un grosor de 14,17 mm. Sobre el papel podría parecer contundente, pero en mano se percibe sorprendentemente equilibrado.

Uno de los elementos clave sigue siendo el cristal de zafiro abombado tipo “glassbox”, con doble tratamiento antirreflejos. Este cristal no sólo protege la esfera, sino que se funde visualmente con ella al curvarse hacia el borde, eliminando prácticamente la sensación de bisel. El resultado es una esfera que parece más grande, más abierta, casi flotante, y que además mejora la legibilidad desde distintos ángulos.

La ausencia de bisel fijo es una decisión estética muy inteligente: deja todo el protagonismo a la esfera y refuerza ese carácter funcional que siempre ha definido al Carrera. A nivel práctico, la hermeticidad de 100 metros permite un uso diario sin preocupaciones, algo que siempre valoro en un cronógrafo de este tipo.

Una esfera que juega con la luz

Aquí es donde, en mi opinión, este modelo realmente brilla.

Las tres variantes comparten una base técnica común, pero ofrecen personalidades muy distintas:

La versión azul (ref. CBS2113.BA0053) apuesta por un cepillado circular que genera reflejos muy elegantes, acompañado de subesferas con acabado azurage tono sobre tono. Es probablemente la más versátil, capaz de funcionar tanto en contextos formales como en un uso más relajado.

La verde turquesa (ref. CBS2115.BA0053) es la más atrevida. El tono cambia con la luz de una forma muy dinámica, aportando una sensación de profundidad muy atractiva. Es un color poco habitual en cronógrafos clásicos y, sin embargo, aquí está muy bien ejecutado.

La negra (ref. CBS2114.BA0053) introduce un contraste más deportivo, con un anillo exterior rojo y agujas del cronógrafo lacadas en ese mismo color. Es la opción más agresiva visualmente y la que más recuerda al mundo del automovilismo.

El diseño tricompax clásico se mantiene: contador de 30 minutos a las 3, pequeño segundero a las 6 y contador de 12 horas a las 9. La ausencia de ventana de fecha es, en mi opinión, todo un acierto, ya que preserva la simetría y la limpieza visual.

Los índices aplicados y las agujas centrales rodiadas, recubiertos con Super-LumiNova blanca, garantizan una legibilidad excelente. El logotipo HEUER plateado se integra de forma discreta, sin romper el equilibrio general. Además, el realce curvado incorpora tanto la escala de minutos como el taquímetro, aportando profundidad sin sobrecargar el diseño.

Detalles de uso: corona, pulsadores y ergonomía

La corona firmada situada a las 3 horas tiene un tamaño muy bien resuelto: suficientemente grande para manipularla con comodidad, pero sin resultar intrusiva. Los pulsadores redondos ubicados a las 2 y 4 horas controlan las funciones del cronógrafo con una respuesta firme y precisa, lo que transmite una sensación clara de calidad mecánica.

En muñeca, el reloj se siente sólido, pero no excesivamente pesado. La ergonomía está muy bien trabajada gracias a la curvatura de las asas y a la forma en la que la caja se adapta al contorno de la muñeca.

El calibre TH20-01: técnica a la altura del diseño

A través del fondo de caja de zafiro se puede admirar el calibre de manufactura TH20-01, un cronógrafo automático integrado que representa un salto cualitativo dentro de la marca.

Este movimiento incorpora rueda de pilares y embrague vertical, lo que se traduce en un accionamiento del cronógrafo suave, preciso y sin saltos en la aguja central. Funciona a 28.800 alternancias por hora y cuenta con cuerda automática bidireccional, además de ofrecer una notable reserva de marcha de 80 horas.

El conjunto indica horas, minutos, pequeño segundero y las funciones de cronógrafo de minutos y horas, manteniendo la pureza del diseño al prescindir de fecha. El rotor calado con la forma del escudo de TAG Heuer añade un detalle visual atractivo, visible en todo momento gracias al fondo transparente.

Brazalete: reinterpretación con carácter vintage

El brazalete de acero inoxidable de siete hileras es otro de los grandes aciertos. Inspirado en los clásicos “perlas de arroz”, combina eslabones cepillados y pulidos, logrando un equilibrio muy atractivo entre deportividad y elegancia.

El cierre desplegable de mariposa con doble pulsador de seguridad resulta discreto, cómodo y bien integrado. En uso diario, el brazalete se adapta con facilidad a la muñeca y transmite una sensación de calidad elevada, acorde al nivel del conjunto.

Valoración personal

Este Carrera de 41 mm me parece una evolución muy bien planteada. No se trata simplemente de aumentar el tamaño, sino de reinterpretar un icono con criterios contemporáneos sin perder su esencia.

Destacaría especialmente la integración del cristal “glassbox”, que aporta personalidad propia, la limpieza de la esfera gracias a la ausencia de fecha, y el equilibrio entre elegancia y deportividad. La versión azul es probablemente la más equilibrada, la verde turquesa la más original y la negra con detalles rojos la más deportiva.

Como posible inconveniente, el grosor de 14,17 mm puede no ser ideal para quienes buscan un reloj especialmente fino, aunque es algo lógico en un cronógrafo automático de estas características.

Referencias, disponibilidad y precio

Los modelos forman parte de la colección permanente desde enero de 2026, con las siguientes referencias:

CBS2113.BA0053 (azul)
CBS2115.BA0053 (verde turquesa)
CBS2114.BA0053 (negro con detalles rojos)

El precio de cada uno de ellos es de 7.950 euros.

En conjunto, una propuesta muy sólida dentro del segmento de cronógrafos deportivos de lujo, que combina herencia, técnica y una ejecución estética realmente cuidada.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1: el Monaco más audaz jamás creado

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1: el Monaco más audaz jamás creado

El Monaco siempre ha sido un símbolo de rebeldía dentro del catálogo de TAG Heuer, pero esta versión riza el rizo y lleva la colección a un terreno completamente nuevo. El TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 es una pieza extraordinaria, concebida con la intención clara de demostrar hasta dónde puede llegar la marca cuando combina ingeniería extrema, estética futurista y la complicación cronográfica más espectacular: la función rattrapante. Es un reloj que no se limita a ser innovador; redefine el propio concepto de diseño y construcción dentro de la relojería deportiva de lujo.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124

Una caja que parece diseñada para un prototipo de competición

La construcción de la caja es seguramente la parte más impactante del Air 1. Sus 41 mm de diámetro, 15,2 mm de grosor y 47,9 mm de asa a asa otorgan presencia, pero el reloj sorprende por su ligereza debido al uso de titanio grado 5. La clave está en el método de fabricación: la fusión selectiva por láser (SLM), una técnica aditiva que permite concebir la caja como un auténtico exoesqueleto, con vaciados internos, estructuras alveolares y mallas imposibles de realizar mediante mecanizado tradicional.

El resultado es una arquitectura tridimensional visible, donde cada hueco y cada arista tiene un propósito tanto técnico como estético. Las rejillas laterales de titanio arenado aportan textura y carácter, mientras que bajo el bisel aparece uno de los detalles más lujosos: rejillas en oro amarillo 18 quilates 2N cortadas a láser, perfectamente integradas en la estructura. Esta mezcla de materiales —titanio técnico y oro cálido— está ejecutada con una precisión que sorprende incluso acostumbrados a lo que TAG Heuer suele ofrecer en sus piezas más experimentales.

El bisel de titanio con tratamiento DLC negro resalta la geometría agresiva del diseño. El conjunto, pese a su complejidad visual, pesa sólo 85 gramos, una cifra llamativa para un cronógrafo automático rattrapante. Los pulsadores y la corona, también en titanio DLC, mantienen esta estética de instrumento técnico, y el pulsador dedicado a la función rattrapante, situado a las 9, destaca en oro amarillo 18 quilates 2N, como guiño visual y funcional. La hermeticidad, con 30 metros, está en línea con otros Monaco de alta complicación.

En la muñeca, esta construcción no pasa desapercibida: la mezcla entre formas angulares, superficies satinadas, biselados pulidos y el contraste del oro crea un juego de luces permanente que convierte al reloj en una pieza casi escultórica.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124 Despiece

Una esfera suspendida que convierte la mecánica en parte del diseño

En lugar de una esfera tradicional, el Air 1 utiliza un cristal de zafiro translúcido sobre el que se aplican índices, pistas y marcadores. Esto permite que el movimiento sea visible desde el frontal, creando un efecto de capas superpuestas que aporta una enorme profundidad visual.

Los índices aplicados en oro, dotados de bloques de Super-LumiNova blanca, se leen con sorprendente facilidad pese a la naturaleza esqueletizada del conjunto. Las agujas de horas y minutos, con puntas en oro, aportan un toque cálido que equilibra la dureza técnica del titanio y la opalina negra de los subcontadores.

La legibilidad —algo que siempre genera dudas en diseños tan abiertos— es notable. Tanto la aguja central del cronógrafo, lacada en blanco, como la aguja central de la rattrapante, lacada en dorado, se distinguen rápidamente. La geometría del Monaco, con su caja cuadrada, aquí juega a favor: permite disponer los elementos de forma aireada, sin saturación visual.

Los subcontadores mantienen la disposición clásica:

  • minutos del cronógrafo a las 3, en acabado opalina negra,

  • horas del cronógrafo a las 9, también opalina,

  • segundero pequeño a las 6, sobre un anillo rodiado que captura la luz con elegancia.

No hay fecha, algo que agradezco profundamente. En una pieza que apuesta por la limpieza mecánica y la transparencia, añadir un disco de fecha habría añadido ruido visual.

En conjunto, la esfera es un despliegue de ingeniería visual: una mezcla precisa entre brutalismo técnico y estética refinada.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124 Detalle esfera

Un calibre rattrapante de alta frecuencia que destaca por su ligereza

El movimiento que impulsa este modelo es el extraordinario calibre TH81-00, desarrollado junto a Vaucher Manufacture Fleurier, uno de los grandes referentes en complicaciones sofisticadas. Es un cronógrafo automático con rueda de pilares y función rattrapante, diseñado para maximizar el rendimiento.

La frecuencia de 36.000 alternancias/hora le permite medir décimas de segundo y otorga un barrido de aguja impecablemente fluido. La reserva de marcha, de 65 horas en uso normal (o 55 horas con el cronógrafo en funcionamiento), es un logro teniendo en cuenta la alta frecuencia y la complejidad del mecanismo.

La característica más destacable es el uso de componentes principales en titanio, que reduce la inercia del movimiento y su peso total a unos 30 gramos. Esto contribuye tanto a la eficiencia como a la estabilidad. El acabado artesanal está a la altura de una pieza de élite: biselados a mano, engranajes finamente decorados y un espectacular rotor con diseño de panal, recubierto con laca dorada que encaja perfectamente con el lenguaje del exoesqueleto.

TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 CBW218B.FT8124 Esfera

A través del fondo de caja en cristal de zafiro pulido, el movimiento se muestra como una obra de microarquitectura en movimiento, llena de planos, niveles y reflejos metálicos que cambian con la luz.

Comodidad y deportividad sofisticada

La correa está fabricada en caucho negro, con inserciones de Alcantara que aportan una textura más lujosa y un guiño directo a los interiores de vehículos deportivos. El cierre desplegable de mariposa en titanio DLC grado 5, con pulsadores de seguridad, es robusto y cómodo.

Gracias a su ligereza y ergonomía —sumadas a la flexibilidad de la correa—, el reloj se lleva con mucha más naturalidad de lo que podría sugerir su diseño técnico y contundente.

Un reloj que marca un antes y un después en la línea Monaco

El TAG Heuer Monaco Split-Seconds Chronograph Air 1 no es simplemente un nuevo capítulo en la colección: es una reinterpretación completa del ADN Monaco, llevándolo hacia una estética futurista que combina rendimiento de competición y artesanía relojera. Es un ejemplo de lo que ocurre cuando TAG Heuer decide no poner límites a la innovación.

Es una edición limitada a 30 unidades, disponible desde diciembre de 2025, con precio bajo demanda, como corresponde a una pieza tan exclusiva y compleja.

Referencia: CBW218B.FT8124.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna: el espíritu del mito en cada detalle

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna: el espíritu del mito en cada detalle

El vínculo entre TAG Heuer y Ayrton Senna es uno de los más sólidos y emotivos de la historia moderna de la relojería deportiva. Desde que el brasileño se convirtió en embajador de la marca en los años 80, su figura ha estado ligada a la precisión, la velocidad y la búsqueda incesante de la perfección. Este nuevo TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna, referencia CBZ2081.FT8092, no sólo rinde homenaje al tricampeón del mundo, sino que logra capturar su espíritu competitivo en una pieza de alto rendimiento, contemporánea y profundamente simbólica.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092

Un diseño que destila potencia y equilibrio

El nuevo Formula 1 Chronograph x Senna nace sobre la renovada plataforma de la colección Formula 1, que en 2025 adoptó líneas más compactas, angulosas y modernas. La caja, de 44 milímetros, está fabricada en titanio grado 2, con un acabado arenado y recubrimiento DLC negro que le otorgan una presencia robusta, técnica y ligera al mismo tiempo. En la muñeca transmite una sensación de solidez y deportividad, pero sin excesos: es un reloj imponente, sí, pero no agresivo.

El contraste visual entre el negro profundo de la caja y el amarillo vibrante de la correa y los detalles es, sencillamente, impecable. Ese juego cromático no es sólo cuestión de estética: mejora de forma notable la legibilidad —una virtud indispensable en cualquier cronógrafo deportivo— y evoca los colores característicos del casco de Senna. Detalles sutiles, como el anillo amarillo que separa el bisel de la caja o el inserto amarillo en la corona, revelan la atención al detalle de TAG Heuer y aportan dinamismo al conjunto sin recurrir a la estridencia.

El bisel taquimétrico fijo está elaborado en carbono forjado, un material ligero y con textura única que introduce variaciones tonales según la luz incide sobre su superficie. En la parte superior, la icónica “S” de Senna, grabada a las 12 horas, corona la composición con autoridad, dejando clara su identidad desde el primer vistazo. A su alrededor, la escala taquimétrica blanca mantiene la función práctica y estética que caracteriza a la línea Formula 1.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092 Detalle

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092 Estuche

Una esfera que late con el alma de Senna

La esfera es, sin duda, el corazón emocional del reloj. Su fondo negro cepillado con efecto rayos de sol proyecta una sensación de profundidad y sofisticación, mientras que la disposición tricompax aporta equilibrio y claridad de lectura. El contador de 30 minutos a las 12 horas, con aguja amarilla, y el pequeño segundero a las 9 con la “S” estilizada en el mismo tono, refuerzan la coherencia cromática. Pero el detalle más evocador es el subdial de 12 horas a las 6, decorado con franjas azules, verdes y amarillas, los colores del casco y de la bandera de Brasil. Es la primera vez que TAG Heuer incorpora esta referencia visual directa al legendario casco de Senna, un símbolo que todo aficionado al motor reconoce de inmediato: aquella “mancha amarilla” que amenazaba en los retrovisores de sus rivales antes de un adelantamiento inminente.

Los índices y agujas de horas y minutos, rodiados y recubiertos con Super-LumiNova blanca, garantizan una lectura perfecta en cualquier condición de luz. La aguja central del cronógrafo, lacada en amarillo, añade un toque enérgico sin romper la armonía general. A las 3 horas, la ventana de fecha biselada se integra con naturalidad, equilibrando visualmente la disposición de las subesferas. La combinación entre estética y funcionalidad es ejemplar: cada elemento tiene un propósito, y todos dialogan en coherencia con el espíritu de velocidad y precisión que define a Senna.

Movimiento fiable y espíritu de competición

En el interior late el calibre automático 16 de TAG Heuer, basado en el Sellita SW510, un movimiento de probada fiabilidad con frecuencia de 28.800 alternancias por hora y reserva de marcha de 42 horas. Se trata de un cronógrafo de accionamiento por leva, robusto, preciso y fácil de mantener, diseñado para resistir el uso intensivo que demanda un reloj deportivo de alto nivel. En la muñeca, su respuesta es firme y su cronometraje, inmediato.

El fondo de caja, atornillado y tratado con DLC negro, está grabado con uno de los detalles más emotivos del reloj: los ojos de Ayrton Senna tras la visera, una imagen icónica que resume concentración, intensidad y determinación. Es un gesto simbólico que conecta directamente al portador con el mito.

TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna CBZ2081.FT8092 Esfera

Ergonomía y deportividad: la correa amarilla

La elección de una correa de caucho amarillo refuerza el carácter enérgico del modelo. Su textura y flexibilidad garantizan un ajuste cómodo, incluso en muñecas más pequeñas, y su diseño incorpora el motivo de flechas grabadas, evocando el movimiento y la dirección. La hebilla con tratamiento DLC negro, firmada por TAG Heuer, completa la estética con un contraste elegante y técnico. Es un conjunto coherente, funcional y perfectamente equilibrado: deportivo sin caer en lo ostentoso, moderno sin perder la esencia clásica del cronógrafo.

En conjunto, el reloj transmite potencia y elegancia. A pesar de su tamaño, resulta equilibrado, cómodo y visualmente impecable. Es un reloj que habla de velocidad y precisión, pero también de respeto por la historia. Más allá del homenaje evidente, hay un trabajo de diseño que combina pasión y contención, algo que define tanto a Ayrton Senna como a la mejor relojería suiza.

La resistencia al agua de 200 metros, el cristal de zafiro plano con tratamiento antirreflejos, la caja de titanio DLC y el bisel de carbono forjado son testimonio de una construcción sólida y de nivel profesional. Todo en él está pensado para durar, como el legado del propio Senna.

El TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna Automático (Ref. CBZ2081.FT8092) es una edición especial no limitada, disponible ya en el catálogo de la marca con un precio de 5.750 euros. Una cifra que, considerando su nivel técnico, materiales, calibre mecánico y carga simbólica, se percibe justa. Este reloj no es sólo un tributo; es una interpretación contemporánea del espíritu de Ayrton, trasladado a la muñeca.


TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna Cuarzo – Ref. CAZ101AX.BA0637

Junto al modelo automático, TAG Heuer ha presentado una versión de cuarzo de 43 mm, que mantiene intacto el ADN estético del homenaje a Senna pero adaptado a una configuración más accesible y práctica. En esta edición, la caja de acero con acabado negro sustituye al titanio DLC, y el brazalete de acero con eslabones S/EL —diseño característico de las primeras piezas que Senna llevó en los años 90— aporta un guiño nostálgico que encantará a los coleccionistas.

La esfera conserva el esquema negro y amarillo, con la “S” de Senna y el bisel taquimétrico grabado con su nombre, asegurando una identidad inmediata. El movimiento de cuarzo ofrece la precisión absoluta y la facilidad de uso que muchos usuarios buscan en un cronógrafo deportivo cotidiano, sacrificando, eso sí, el alma mecánica del Calibre 16. Es, en esencia, una interpretación más práctica y moderna del homenaje, perfecta para quienes desean llevar la estética Senna sin entrar en el territorio del reloj automático.


Un homenaje que mantiene viva la leyenda

Este TAG Heuer Formula 1 Chronograph x Senna no es un simple ejercicio de estilo o marketing. Es una pieza que respira el legado del piloto brasileño en cada trazo de su diseño: en el equilibrio entre potencia y sutileza, en la combinación precisa de negro y amarillo, en la legibilidad impecable y en los detalles simbólicos que conectan con el casco y la mirada del mito.

TAG Heuer ha logrado algo difícil: reinterpretar la figura de Senna con respeto, pero también con innovación. En este reloj, el tiempo no sólo se mide: se siente. Y con él, cada tic-tac resuena como el eco de un motor Honda V10 rugiendo en la recta de Mónaco.

El Panerai Luminor Marina Militare PAM05218 revive la leyenda de 1993

El Panerai Luminor Marina Militare PAM05218 revive la leyenda de 1993

El nuevo Panerai Luminor Marina Militare PAM05218 es mucho más que un lanzamiento contemporáneo: es la reinterpretación de un icono olvidado de la era Pre-Vendôme, un reloj que en su momento no estuvo al alcance del público y que hoy, más de tres décadas después, reaparece con toda la fuerza del mito. Su referencia ya lo dice todo: el 5218, número que remite directamente a la serie que en 1993 supuso el primer contacto de Panerai con el mercado civil.

Panerai Luminor Marina Militare PAM05218

De los arsenales militares a las boutiques de lujo

La historia de Panerai es cualquier cosa menos lineal. Durante más de 80 años, la firma florentina fue proveedor exclusivo de la Armada Italiana, creando relojes instrumento de alta robustez y legibilidad. El cambio radical llegó en 1993, cuando bajo la dirección de Dino Zei, Panerai decidió dar el salto al mercado civil con una pequeña colección que incluía el Luminor 5218-2021/A y el Mare Nostrum 5218-301/A. Años más tarde, en 1997, llegaría la adquisición por parte del Grupo Vendôme (hoy Richemont), marcando el inicio de una nueva etapa industrial y global.

Sin embargo, aquel año fundacional también escondía un tercer modelo que no se vendió al público: el Luminor Marina Militare 5218-202/A, con caja ennegrecida y fabricado exclusivamente para la Marina Italiana. Su carácter reservado y su producción mínima —apenas un centenar de piezas iniciales— lo convirtió en un verdadero Santo Grial para coleccionistas.

Un regreso con fidelidad histórica

El PAM05218 recupera precisamente ese modelo casi secreto. La caja es la clásica Luminor de 44 mm, con un grosor en torno a los 13 mm, y mantiene el inconfundible puente protector de la corona patentado por Panerai. En el original de 1993 se utilizaba un recubrimiento PVD negro sobre acero, material que con el tiempo mostraba cierta vulnerabilidad a rayaduras. Ahora, en cambio, se ha optado por acero inoxidable arenado con recubrimiento DLC negro, mucho más resistente y con un acabado mate que refuerza la estética táctica y sigilosa. La hermeticidad alcanza 300 metros, reafirmando el ADN de reloj herramienta.

La protección se completa con un cristal de zafiro abombado con revestimiento antirreflejos, que ofrece gran visibilidad sin reflejos molestos. La trasera es cerrada, en acero atornillado, con el grabado de “Officine Panerai Firenze” y el histórico logotipo OP. Este detalle conecta directamente con las piezas militares que nunca mostraban el movimiento, reforzando el carácter instrumental.

Panerai Luminor Marina Militare PAM05218 Detalle

Una esfera cargada de historia

Si hay algo que distingue al PAM05218 es la fidelidad de su esfera al modelo de 1993. Panerai ha decidido no recurrir a la construcción sándwich, sino a una esfera monocapa negra mate con numerales e índices empotrados, exactamente como entonces. Los números y marcadores están tratados con Super-LumiNova beige oscuro, evocando el tono cálido de la pátina del tritio envejecido. En contraste, las agujas ennegrecidas se han rellenado con Super-LumiNova blanco verdoso, recreando así el efecto “no coincidente” de las primeras series, donde agujas y numerales no envejecían de la misma manera.

La inscripción “Luminor Panerai” en la parte superior y “Marina Militare” en la inferior utilizan la misma tipografía que en 1993, aportando una coherencia visual impecable. La legibilidad en la oscuridad es excepcional: la luminiscencia verde resalta con fuerza sobre el fondo negro, garantizando la funcionalidad por la que Panerai se hizo famosa entre buzos militares.

Movimiento propio, espíritu clásico

El reloj late gracias al calibre P.6000, un movimiento de manufactura de cuerda manual. Su construcción es sencilla y robusta, con un diámetro de 34,9 mm, 19 rubíes y un solo barrilete que garantiza 72 horas de reserva de marcha. La frecuencia de oscilación es de 21.600 alternancias/hora, suficiente para un reloj purista de horas y minutos. En cierto modo, este calibre rinde homenaje al ETA Unitas 6497 que equipaba los modelos históricos, pero con la ventaja de ser manufactura propia, algo que los coleccionistas valoran especialmente.

Panerai Luminor Marina Militare PAM05218 Detalle trasera

Correa con alma vintage

La correa estándar es de piel de becerro marrón dorado, con pespuntes tono sobre tono y un aspecto envejecido que refuerza el aire militar de los años noventa. La hebilla trapezoidal en acero DLC ennegrecido aporta coherencia estética con la caja. Además, Panerai incluye una correa de caucho negro con hebilla adicional, lo que permite alternar entre un look más elegante o un uso plenamente utilitario.

Una reinterpretación con carácter

Mi impresión personal es que Panerai ha acertado plenamente en la manera de reeditar este reloj. El equilibrio entre fidelidad histórica y mejoras modernas es perfecto: la caja DLC aporta durabilidad, el cristal de zafiro asegura resistencia y la Super-LumiNova permite una luminiscencia intensa sin renunciar a la estética vintage. El minimalismo de la esfera, sin fecha ni complicaciones adicionales, mantiene la pureza del diseño y enfatiza su carácter de reloj herramienta.

La combinación del negro mate con los tonos cálidos de los índices y la correa de cuero crea un contraste poderoso pero elegante. Es un reloj que transmite contundencia, sobriedad y una sensación de pieza exclusiva, sobre todo al saber que su disponibilidad será limitada y bajo pedido en boutiques.

Comparativa entre el 5218-202/A y el nuevo PAM05218

Al comparar el Luminor Marina Militare 5218-202/A original de 1993 con el nuevo PAM05218, se perciben claramente los guiños al pasado y las mejoras contemporáneas.

  • Caja: ambos comparten el diámetro de 44 mm y el dispositivo de protección de corona. El original usaba acero recubierto de PVD negro, mientras que el nuevo emplea acero arenado con DLC, más resistente al desgaste y con un acabado mate uniforme.

  • Esfera: los dos modelos recurren a una construcción monocapa negra mate. El original mostraba tritio, cuya pátina generaba el célebre efecto “no coincidente”. El PAM05218 recrea ese efecto con Super-LumiNova en dos tonalidades diferentes, garantizando funcionalidad y estética vintage sin las limitaciones del tritio.

  • Cristal: en 1993 se montaba plexiglás, muy fiel al estilo militar de la época pero más frágil. El actual apuesta por zafiro abombado con tratamiento antirreflejos, que aporta claridad y durabilidad.

  • Movimiento: el 5218-202/A estaba impulsado por el ETA Unitas 6497, un calibre manual probado y robusto. El PAM05218 en cambio monta el P.6000, de manufactura propia, con 72 horas de reserva de marcha, manteniendo la simplicidad funcional pero con estándares modernos.

  • Correa: en ambos casos, piel de becerro marrón con hebilla trapezoidal ennegrecida. El PAM05218 añade una correa de caucho adicional, un detalle práctico que amplía sus usos.

  • Filosofía: el modelo original fue un reloj exclusivo para la Marina Italiana, nunca pensado para el público civil. El PAM05218 mantiene esa estética instrumental, pero ahora disponible para coleccionistas que buscan la autenticidad histórica en una pieza moderna y fiable.

En definitiva, el PAM05218 no pretende sustituir al 5218-202/A, sino homenajearlo con fidelidad estética y un nivel de acabados que lo convierten en un reloj plenamente contemporáneo.

Disponibilidad y precio

El Panerai Luminor Marina Militare PAM05218 estará disponible en boutiques de la marca a partir de septiembre de 2025, exclusivamente bajo pedido y sin formar parte del catálogo regular. Su precio es de 8.500 EUR (IVA incluido), 7.500 CHF (IVA incluido) o 8.800 USD (sin impuestos).

Se trata de una pieza destinada a los apasionados de la historia de Panerai y a los coleccionistas que buscan la autenticidad de la era Pre-Vendôme reinterpretada con estándares actuales. Un homenaje cargado de historia que, al mismo tiempo, ofrece la robustez y la estética atemporal que han hecho de Panerai un icono de la relojería militar convertida en lujo contemporáneo.

Hablando de relojes de leyenda, ya historia de Panerai, en relación a los que presentamos y recordamos hoy, te invitamos a leer nuestro artículo sobre el auténtico Panerai que Sylvester Stallone llevó en Daylight, el 5218-201/A Logo.

El regreso del oscilador TAG Heuer TH-Carbonspring, nuevos modelos Monaco y Carrera

El regreso del oscilador TAG Heuer TH-Carbonspring, nuevos modelos Monaco y Carrera

TAG Heuer vuelve a dar un golpe sobre la mesa en la alta relojería con la llegada del TH-Carbonspring, un oscilador que marca el inicio de una nueva era en investigación aplicada a los espirales. No hablamos sólo de una innovación técnica: el paso que da la marca suiza con este desarrollo propio supone independizarse de las limitaciones de materiales como el silicio y de las patentes de terceros, consolidando así un terreno propio donde precisión, resistencia y fiabilidad se convierten en pilares fundamentales.

TAG Heuer Monaco Flyback Chronograph TH-Carbonspring CBL5190.FT6313

La revolución del TH-Carbonspring

Desde que Huygens unió volante y espiral en 1675, la historia de la relojería se ha visto condicionada por el material de esa diminuta pieza. El acero dominó durante siglos, pero sufrió siempre la debilidad ante el magnetismo y la temperatura. El siglo XX trajo aleaciones como Elinvar o Nivarox, más estables, mientras que el silicio en los años 90 abrió nuevas posibilidades gracias a su ligereza y propiedades antimagnéticas, aunque con la contrapartida de su fragilidad y la dependencia de proveedores externos.

El TH-Carbonspring resuelve estas limitaciones. Creado íntegramente en las instalaciones de TAG Heuer mediante un complejo proceso de deposición química en fase de vapor (CVD), consiste en un crecimiento controlado de nanotubos de carbono infiltrados con carbono amorfo, dando lugar a una estructura homogénea, ultraligera y extremadamente resistente. Una de las genialidades de este desarrollo es que la pinza —la pieza que une el espiral al eje del volante— nace directamente durante el proceso de crecimiento, evitando ensamblajes frágiles. Todo ello protegido por cuatro patentes y validado tras años de pruebas, desde el Carrera Heuer 02T Nanograph en 2019 hasta el Carbon Monaco Only Watch en 2021.

El resultado es un espiral amagnetico, resistente a impactos de hasta 5000 g y más ligero incluso que el silicio, lo que mejora el isocronismo y la estabilidad en distintas posiciones. En definitiva, una pieza clave para lograr una precisión cronométrica robusta y duradera, ahora aplicada en serie a dos relojes icónicos: el Monaco Flyback Chronograph y el Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport.


TAG Heuer Monaco Flyback Chronograph TH-Carbonspring

El Monaco es un icono desde 1969 y, en esta nueva versión, se presenta en clave futurista. La caja de 39 mm mantiene la geometría cuadrada que lo convirtió en leyenda, pero ahora realizada en carbono forjado, con un grosor contenido de 14,1 mm que equilibra presencia y comodidad. El material aporta una estética mineral, con vetas oscuras que cambian según la luz, y a la vez aligera el conjunto. La corona anillada en carbono a las 3 h y los pulsadores rectangulares completan una silueta marcada por la agresividad deportiva.

La esfera es, sin duda, uno de los grandes atractivos: fabricada también en carbono forjado, luce un grabado en espiral concéntrica que remite directamente al corazón del reloj, el nuevo TH-Carbonspring. En ella se distribuyen tres subesferas: a las 3 h, un contador de 30 minutos; a las 9 h, el de 12 horas; y a las 6 h, un discreto segundero pequeño con aguja negra casi invisible, un detalle de diseño minimalista que potencia el protagonismo de la función cronográfica. Los índices de carbono aplicados y las agujas están tratados con Super-LumiNova blanca, logrando una legibilidad impecable incluso en condiciones de poca luz. El segundero central lacado en blanco añade dinamismo al conjunto.

El motor es el Calibre TH20-60, un cronógrafo flyback automático certificado por el COSC, que late a 28.800 alternancias por hora y ofrece 80 horas de reserva de marcha, una cifra excelente para un reloj de este tipo. Todo puede admirarse a través del fondo cuadrado de zafiro, que deja ver la masa oscilante esqueletizada y los acabados técnicos de un calibre de última generación. El reloj se completa con una correa de caucho negra con relieve textil y un cierre desplegable de titanio DLC, que refuerza la personalidad contemporánea del modelo.

Mi impresión es que este Monaco es una auténtica declaración estética y técnica. La combinación de tradición —en su silueta cuadrada— con la textura moderna del carbono y el minimalismo de la esfera lo hacen irresistible para quien busca un cronógrafo distinto. Es un reloj atrevido, pero no recargado; sofisticado en su mecánica, pero fácil de leer y disfrutar en la muñeca.

Se trata de una edición limitada a 50 piezas, con referencia CBL5190.FT6313 y un precio de 17.700 euros. Su lanzamiento está previsto para diciembre de 2025.


TAG Heuer Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport TH-Carbonspring

Si el Monaco apela a la iconografía histórica, el nuevo Carrera va un paso más allá y se adentra en la relojería de alto voltaje. Con una caja de 44 mm en carbono forjado y un imponente bisel taquimétrico del mismo material, este reloj transmite fuerza y deportividad extrema. Los 15,4 mm de grosor se compensan con el dinamismo de las asas y la ligereza del carbono, haciendo que, pese a su tamaño, resulte cómodo en la muñeca.

La esfera vuelve a jugar con el grabado en espiral, una firma estética de esta nueva generación, aunque aquí convive con elementos más complejos: dos subesferas opalinas negras a las 3 y 9 h, y un tourbillon volante a las 6 h enmarcado en un anillo de oro negro, que se deja ver en toda su gloria mecánica. Los índices rodiados aplicados y las agujas facetadas, también tratadas con Super-LumiNova, ofrecen un contraste perfecto contra el fondo de carbono. El cristal de zafiro abombado completa la experiencia visual, sin distorsiones.

El calibre es el TH20-61, cronógrafo de rueda de pilares certificado por el COSC, con el oscilador TH-Carbonspring integrado en el tourbillon. Su reserva de marcha alcanza las 65 horas, una cifra notable teniendo en cuenta la energía que demanda esta complicación. El fondo de titanio DLC con ventana de zafiro muestra una arquitectura cuidada y moderna, con el rotor personalizado de TAG Heuer y decoraciones técnicas.

La correa de caucho negra aporta deportividad, mientras que el cierre desplegable de titanio DLC asegura resistencia y ergonomía. A nivel estético, el conjunto es poderoso: el contraste entre el material de vanguardia, el tourbillon abierto y los detalles técnicos convierten a este Carrera en un reloj que no pasa desapercibido. Es un modelo que inspira respeto, pensado para quien quiere un cronógrafo de alto rendimiento con una complicación majestuosa como el tourbillon, pero en clave decididamente deportiva.

Se trata de otra edición limitada a 50 piezas, con referencia CBU5091.FT6305 y un precio de 41.500 euros, disponible a principios de 2026 en boutiques seleccionadas.


Conclusión

TAG Heuer ha conseguido con el TH-Carbonspring no sólo un avance técnico notable, sino también un argumento diferenciador frente a otras manufacturas. El Monaco Flyback Chronograph ofrece un equilibrio perfecto entre icono histórico y modernidad técnica, mientras que el Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport eleva la apuesta con un diseño radical y un tourbillon en clave deportiva. Ambos relojes, en ediciones limitadas de 50 piezas cada uno, confirman que la firma de La Chaux-de-Fonds sigue siendo capaz de innovar y emocionar al mismo tiempo.

En mi opinión, estamos ante una colección destinada a convertirse en referencia para coleccionistas y amantes de la relojería contemporánea.

Nuevo TAG Heuer Carrera Astronomer: un viaje del asfalto al firmamento

Nuevo TAG Heuer Carrera Astronomer: un viaje del asfalto al firmamento

TAG Heuer redefine los límites de su icónica colección Carrera con el lanzamiento del Carrera Astronomer, una pieza que rompe con las normas establecidas y abre un nuevo capítulo en la historia de la marca. Inspirado en los orígenes del Carrera de 1963, diseñado por Jack Heuer para ofrecer la máxima legibilidad en la pista, este modelo introduce un enfoque más poético y astronómico, vinculando la precisión relojera con la observación del cielo. En lugar de medir tiempos de vuelta, ahora mide el tiempo cósmico.

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044


Un diseño que equilibra tradición y modernidad

La caja de acero inoxidable de 39 mm, con un grosor de 12,16 mm y 45,2 mm entre asas, mantiene el ADN inconfundible del Carrera, pero lo lleva a un nuevo nivel de sofisticación. El acabado combina superficies pulidas y cepilladas con una transición impecable entre asas y carrura, generando un juego de luces que resalta los volúmenes y aporta sensación de solidez sin perder elegancia.

El cristal de zafiro abombado, con doble tratamiento antirreflejos, enmarca la esfera y potencia su legibilidad desde cualquier ángulo. Esta elección es clave para un reloj con una complicación astronómica tan precisa, ya que permite apreciar todos los detalles incluso bajo condiciones de luz intensa.

En la parte trasera, el fondo de caja de acero está grabado con un espectacular motivo de observatorio astronómico y la Corona de la Victoria de TAG Heuer, un guiño a la historia de la marca, a medio camino entre sus raíces deportivas y su mirada al cosmos. A pesar de su complejidad técnica, la hermeticidad de 100 metros confirma que sigue siendo un reloj preparado para el uso diario.

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 Esfera


La esfera: un homenaje a la precisión astronómica

Si hay algo que define al Carrera Astronomer, es su esfera con disco lunar giratorio, situada a las 6 horas, que representa siete fases lunares completas en un ciclo de 29,5 días. A diferencia de los relojes tradicionales que muestran una pequeña ventanilla, aquí la complicación se exhibe en todo su esplendor, aportando profundidad, textura y un atractivo visual único. Cada día, exactamente a la 1:00 a.m., el disco avanza de forma automática, sincronizado con el ritmo natural de la Luna.

Los acabados son soberbios: el fondo plateado con efecto rayos de sol crea un juego de reflejos que cambia según la incidencia de la luz, mientras que el realce interior, dependiendo del modelo, puede ser negro, gris o chapado en oro rosa, reforzando el contraste y la legibilidad. Los índices aplicados y las agujas facetadas —en rodio o oro rosa 18 quilates 5N, según la versión— están recubiertos de Super-LumiNova, asegurando una lectura nítida incluso en condiciones de baja iluminación.

En mi opinión, este es uno de los aspectos más logrados del reloj: TAG Heuer ha logrado un diseño que es técnico y visualmente cautivador, sin caer en la sobrecarga de información. La disposición es clara, equilibrada y extremadamente funcional.

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 Detalle esfera

TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 Brazalete


Tres ediciones, tres personalidades

El Carrera Astronomer debuta en tres versiones muy diferenciadas que se adaptan a distintos estilos y preferencias:

  1. TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044

    • Esfera plateada con realce negro y un look monocromático sobrio y elegante.

    • Monta un brazalete de acero inoxidable de siete filas con cierre desplegable y pulsadores de seguridad.

    • Perfecto para quienes buscan un diseño clásico y atemporal, donde la funcionalidad se fusiona con la estética minimalista.

  2. TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2112.FC6615 (Edición limitada a 500 piezas)

    • Esta versión apuesta por un diseño más vanguardista, con detalles de Super-LumiNova turquesa sobre esfera plateada y realce gris.

    • Se combina con una correa de piel gris flexible, de gran comodidad, con cierre desplegable doble.

    • El contraste entre el plateado, el gris y el verde azulado aporta un aire futurista sin perder la elegancia característica del Carrera.

  3. TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2111.BD0002 (Edición limitada a 500 piezas)

    • La propuesta más lujosa de la gama, con índices, agujas y realce chapados en oro rosa.

    • Se completa con un brazalete bicolor de acero y oro rosa que refuerza la sensación de exclusividad y sofisticación.

    • Esta versión es perfecta para quienes buscan un reloj que combine la innovación técnica con un toque de refinamiento clásico.


Movimiento: precisión suiza al servicio de la astronomía

En su interior, el Carrera Astronomer monta el Calibre 7 Automático, basado en el Sellita SW385-1, un movimiento fiable y robusto, especialmente modificado para integrar la complicación lunar. Con 25 rubíes, frecuencia de 28.800 alternancias por hora y reserva de marcha de 56 horas, ofrece un rendimiento sobresaliente. Además de la fase lunar, controla las funciones de horas, minutos y segundos con absoluta precisión.

El ajuste es suave y preciso gracias a la corona, que mantiene el diseño clásico del Carrera pero con un perfil ligeramente más estilizado y mejor ergonomía.


Brazaletes y correas: personalización y confort

El Carrera Astronomer está disponible con distintas configuraciones que aportan versatilidad:

  • Brazalete de acero inoxidable de siete filas, sólido, muy bien integrado en la caja y con un ajuste impecable.

  • Brazalete bicolor acero-oro rosa, exclusivo de la versión WBX2111.BD0002.

  • Correa de piel gris flexible, incluida en la versión WBX2112.FC6615, que aporta ligereza y un carácter más contemporáneo.

Todos los cierres son desplegables dobles con pulsadores de seguridad, lo que garantiza comodidad y fiabilidad.


Mi veredicto

El TAG Heuer Carrera Astronomer representa un giro audaz dentro de la colección Carrera. Me parece un reloj que mantiene el espíritu deportivo y minimalista de la línea, pero añade un componente emocional y poético, conectando con el paso del tiempo desde una perspectiva cósmica. La complicación de fase lunar está resuelta con maestría: técnica, estética y legibilidad conviven en perfecto equilibrio.

En cuanto a diseño, TAG Heuer ha logrado un acabado impecable. La integración entre caja, bisel, cristal y brazalete es sobresaliente, y el nivel de detalle en la esfera lo sitúa en un segmento superior al que tradicionalmente ocupaba la marca en esta gama. Es, sin duda, uno de los Carrera más interesantes de los últimos años.


Disponibilidad, referencias y precios

  • TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2110.BA0044 (acero, brazalete): 4.500 €

  • TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2112.FC6615 (acero, correa piel gris, detalles turquesa, edición limitada 500 piezas): 4.700 €

  • TAG Heuer Carrera Astronomer WBX2111.BD0002 (bicolor acero-oro rosa, edición limitada 500 piezas): 7.150 €

Disponibles a partir de octubre de 2025.

TAG Heuer Monaco Chronograph x Gulf CAW218G.EB0393

TAG Heuer Monaco Chronograph x Gulf CAW218G.EB0393

El regreso más fresco y racing del cronógrafo cuadrado más icónico

TAG Heuer Monaco Chronograph x Gulf CAW218G.EB0393 Esfera

En el mundo de la relojería deportiva, pocos modelos tienen una identidad tan definida y legendaria como el TAG Heuer Monaco. Nacido en 1969 y catapultado a la fama gracias a Steve McQueen en Le Mans (1971), el Monaco ha pasado de ser una extravagancia vanguardista a convertirse en una auténtica pieza de culto. Ahora, en 2025, TAG Heuer presenta una edición muy especial que revive el legado cinematográfico y automovilístico del modelo: el TAG Heuer Monaco Chronograph x Gulf con esfera blanca, referencia CAW218G.EB0393.

Un homenaje a las carreras con alma de titanio

Esta nueva versión celebra la icónica asociación con Gulf Oil, protagonista no sólo en el automovilismo clásico sino también en la mitología del Monaco. La caja cuadrada de 39 mm de ancho por 39 mm de alto, con unos 14,35 mm de grosor y 47,5 mm de longitud de asa a asa, mantiene la silueta inconfundible del modelo, pero la eleva con un toque técnico y contemporáneo gracias a la utilización de titanio grado 2 con acabado arenado. Esta elección no es casual: el titanio proporciona una ligereza excepcional y una resistencia superior, dos virtudes esenciales para un reloj con ADN puramente deportivo.

El acabado arenado de la caja potencia un aspecto mate, técnico y sin artificios, que encaja perfectamente con la naturaleza racing del reloj. El bisel cuadrado se integra con naturalidad al cristal de zafiro abombado y biselado, aportando robustez y claridad óptica desde todos los ángulos. La corona, situada a la izquierda (a las 9 h), es una seña de identidad directa del calibre 11, el legendario movimiento que debutó en 1969 como uno de los primeros cronógrafos automáticos de la historia. El uso del logotipo HEUER clásico en la esfera y la hebilla reafirma la conexión con la época dorada del motor y el diseño vintage que lo vio nacer.

Esfera blanca con alma de circuito

El elemento más llamativo de esta edición es, sin duda, su esfera blanca plateada con grano fino, una rareza dentro de la línea Monaco, normalmente dominada por azules, negros o colores más oscuros. El acabado satinado aporta una textura sutil, elegante y muy bien ejecutada, sobre la que descansan las famosas franjas verticales en azul y naranja, herencia visual directa de los coches de carreras Gulf y del mono de competición de Steve McQueen en Le Mans. Estas líneas aportan dinamismo y refuerzan el carácter competitivo del reloj.

Los contadores opalinos negros a las 3 y a las 9 h rompen el blanco de forma equilibrada, añadiendo contraste y profundidad. A nivel de legibilidad, los índices aplicados pulidos y rodiados, así como las agujas facetadas de horas y minutos, tratadas también con Super-LumiNova azul, ofrecen una lectura nítida tanto de día como en condiciones de poca luz. La aguja central del cronógrafo, lacada en un vibrante naranja, aporta un guiño adicional a los colores de Gulf y añade un toque enérgico que conecta con la estética del cronómetro de competición.

Uno de los detalles más acertados es la ventana de fecha trapezoidal inclinada a las 6, perfectamente alineada con la geometría del conjunto, que no rompe la simetría visual y refuerza el carácter funcional del diseño.

Movimiento histórico con alma moderna

El motor que impulsa esta edición es el calibre 11, un cronógrafo automático modular que combina un fiable movimiento base Sellita SW300 con un módulo cronógrafo Dubois-Depraz. Late a 28.800 alternancias por hora (4 Hz) y ofrece una reserva de marcha de 42 horas, más que suficiente para un uso diario. El movimiento puede admirarse a través del fondo de caja transparente con cristal de zafiro, donde se aprecian los acabados perlados y franjas de Ginebra, sutiles pero presentes. Con 59 rubíes, el conjunto es una fusión de precisión, fiabilidad y herencia histórica.

Correa de circuito y espíritu Le Mans

La edición viene equipada con una correa blanca de Nomex, el mismo material ignífugo que se utiliza en los trajes de carreras profesionales. Fabricada por Hinchman, la empresa estadounidense que confeccionó el mono de Steve McQueen para Le Mans, esta correa no es sólo una elección estética: es una declaración de intenciones. El pespunte naranja que la recorre refuerza la conexión visual con los tonos del dial, mientras que el cierre desplegable de titanio grado 2 con pulsadores de seguridad y el logotipo HEUER rematan una integración de altísimo nivel.

Para quienes prefieran una opción más clásica y versátil, el reloj también incluye una correa adicional de piel de becerro azul perforada, con forro interior naranja y estética claramente inspirada en los guantes y asientos de los coches de carreras vintage.

TAG Heuer Monaco Chronograph x Gulf CAW218G.EB0393 Frontal

Opinión y valoración final

Este Monaco Chronograph x Gulf es uno de los lanzamientos más frescos e interesantes de la línea en los últimos años. La combinación del titanio arenado con la esfera blanca y los vivos toques de color produce una estética impactante, deportiva y elegante a partes iguales. El uso del calibre 11 y el posicionamiento de la corona a la izquierda rinden homenaje de forma precisa al legado de McQueen y a la historia de TAG Heuer. A nivel de acabados, ergonomía, equilibrio visual y carácter, pocos relojes transmiten tan bien su inspiración como este.

El Monaco no es un reloj para todos los días ni para todos los gustos. Es una declaración de estilo, una pieza de colección con carga emocional y cultural. Y esta edición lo acentúa todavía más con su vinculación al cine, al automovilismo clásico y a la herencia de la marca.

El TAG Heuer Monaco Chronograph x Gulf con esfera blanca, referencia CAW218G.EB0393, se lanza en una edición limitada de 971 unidades, un guiño numérico directo al Porsche 917K de Le Mans. Estará disponible a partir de mayo de 2025, con un precio de 9.400 euros.

Una pieza imprescindible para cualquier amante del motor, del diseño vanguardista y de la alta relojería con alma de circuito.

Breitling Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute Scott Carpenter Centenary

Breitling Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute Scott Carpenter Centenary

Un homenaje espacial

Breitling Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute Scott Carpenter Centenary LB0240211C1P1 Esfera

En conmemoración del centenario del nacimiento de Scott Carpenter (1 de mayo de 1925), Breitling lanza el Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute Scott Carpenter Centenary, una reedición en platino de su célebre reloj de pulsera que se convirtió en el primer guardatiempo suizo en orbitar la Tierra el 24 de mayo de 1962. Carpenter, segundo estadounidense en dar la vuelta al planeta tras John Glenn y cuarto en alcanzar el espacio, llevó en la muñeca una variante de 24 horas del Navitimer diseñada especialmente para distinguir el día de la noche durante su misión Mercury-Atlas 7 a bordo de la cápsula Aurora 7.

Diseño y estética

La silueta de 41 mm de diámetro y 13 mm de grosor, realizada en platino PT950, transmite esa sensación de solidez y lujo propias de Breitling. A primera vista destaca el contraste cromático entre la caja plateada y la esfera azul intenso con acabado satinado “rayos de sol”, acentuado por el vivo pulsador rojo del segundero central del cronógrafo. La elección del platino no sólo aporta densidad y peso en la muñeca, sino una luminosidad refinada que evoluciona con la luz, realzando los biseles escalonados y los flancos pulidos de las asas.

Esfera, bisel y cristal

La esfera presenta una disposición tricompax con tres contadores de cronógrafo blancos —minutero a las 3, horario a las 6 y pequeño segundero a las 9— cuyo tono crudo crea un elegante “panda invertido”. Los numerales árabes impresos en blanco sobre azul son legibles y modernos, mientras que bajo el logotipo alado de la AOPA a las 12 h encontramos la escala de 24 horas, imprescindible para el propósito espacial. El bisel giratorio bidireccional, con regla de cálculo circular y muescas precisas, conserva la función histórica de navegación aérea del Navitimer. La ventana de fecha, discreta y enmarcada a las 6 h, se integra con naturalidad en el contador de horas, evitando desequilibrios en la lectura.

Protegido por un cristal de zafiro abombado con tratamiento antirreflejos en ambas caras, el conjunto ofrece visibilidad impecable en cualquier ángulo y condición lumínica.

Breitling Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute Scott Carpenter Centenary LB0240211C1P1 Detalle

Caja y corona

La corona, de gran tamaño y estrías pronunciadas, facilita el remontaje manual incluso con guantes, mientras que los pulsadores tipo seta, de tacto firme y suave recorrido, evocan la ergonomía clásica de los cronógrafos Breitling. A pesar de no contar con rosca, la estanqueidad de hasta 3 bar (30 metros) resulta más que suficiente para el uso diario, y su fondo atornillado de cristal de zafiro revela el movimiento homenaje junto a los grabados conmemorativos: «Primer reloj de pulsera suizo en el espacio», «Centenario de Scott Carpenter 1925-2025», «Uno de 50» y la referencia «LB0240211C1P1».

Mecanismo y funcionalidad

En el interior late el Calibre B02 de manufactura Breitling, un cronógrafo de rueda de pilares de cuerda manual que vibra a 4 Hz (28 800 alternancias por hora) y ofrece una reserva de marcha de unas generosas 70 horas. Certificado COSC, este calibre incluye un embrague vertical y visualiza la indicación de 24 horas, una solución práctica no sólo en gravedad cero, sino también para viajeros que buscan claridad absoluta entre mañana y tarde. Los puentes muestran delicados grabados dorados con menciones como «Aurora 7», «Carpenter» y «3 órbitas alrededor de la Tierra», recordándonos la epopeya de aquel mayo de 1962.

Correa y cierre

Para completar la estética, se ha elegido una correa de piel de aligátor azul, con pespuntes blancos y un ligero acabado brillante, que se estrecha de 22 mm en las asas a 18 mm en la hebilla, integrando una sofisticada hebilla desplegable de oro blanco. El interior en tono amarillo aporta un contraste inesperado que enmarca el conjunto y realza la impresión de exclusividad.

Opinión personal

Como apasionado de los cronógrafos históricos, valoro especialmente cómo Breitling ha sabido preservar la esencia del Cosmonaute original —su legibilidad extrema en 24 horas, la regla de cálculo y el segundero rojo— añadiendo, al mismo tiempo, un toque contemporáneo en la paleta de colores y la elección del platino. La combinación de detalles técnicos (Super-LumiNova en agujas e índices, cristal doble AR, esfera texturizada) con un movimiento manual de alta finura mecánica convierte a este Navitimer en un objeto de deseo tanto para coleccionistas como para quienes buscan un reloj que funcione tan bien en la Tierra como en el espacio.

Referencia y precio

Limitado a sólo 50 ejemplares y presentado en un estuche de madera con placa conmemorativa, el Navitimer B02 Chronograph 41 Cosmonaute Scott Carpenter Centenary, referencia LB0240211C1P1, tiene un precio de venta recomendado de 42 000 euros.