Quien valora un Rolex no quiere que tenga rayas ni golpes o arañazos, pero valora la compra aún más si el reloj no está pulido. Un Rolex pulido pierde mucho valor, no es una compra atractiva, al menos para el verdadero aficionado. No quieres que la caja del reloj se vea afectada en su forma, y más si es de oro, no quieres que pierda nada de material. En el caso de los Rolex Vintage, y más si son de alto valor de coleccionismo, una pieza sin pulir valdrá muchísimo más. En estos casos hay que tener cuidado con los relojes que se han pulido y restaurado con técnicas de soldadura láser, en las que se aporta material y luego se pule, para devolver la caja del reloj a su aspecto original, una práctica cada vez más común hoy en día.

Un Rolex pulido una sola vez por Rolex puede conservar aristas y que incluso pulan los biselados conservando su forma, aunque mejor si no se pule nunca. Es muy fácil cuidar un reloj y que, aunque se lleve a diario, no reciba arañazos, ni siquiera microrrayas. En esta entrada te damos algunas recomendaciones para cuidar bien de tu reloj de manera sencilla y efectiva. A lo sumo, un segundo pulido ligero podría ser el límite para conservar un reloj en un estado aceptable, pero más pulidos significan deformar la caja redondeándola, perder aristas y, en definitiva, arruinar el reloj, como mostramos en fotos más adelante (Rolex Submariner 16613 negro). Es difícil encontrar un Rolex sin pulir en el mercado de segunda mano, ya que es recomendable que los Rolex pasen por el servicio técnico para revisiones periódicas cada 4 ó 5 años, que incluyen siempre el pulido de la caja y el brazalete del reloj.

Qué delata a un Rolex que se ha pulido

En pulidos muy buenos, realizados por Rolex, es difícil a veces identificar que se ha realizado este trabajo en una revisión, ya que un primer pulido conservará las formas si no se ha comido mucho material. A continuación te damos algunas claves.

Color y forma de la carrura. Acero nuevo.

Cuando la carrura de un Rolex no se ha pulido nunca el acero mostrará un color ligeramente más claro, además de poder comprobar la perfecta forma plana (si la forma original es así) de la carrura, como te mostramos en la imagen de un Rolex Submariner 16610.

Rolex Submariner 16610 carrura sin pulir

Rolex Submariner 16610 nuevo a estrenar, se puede apreciar la perfección y el color del acero

Rolex GMT Master II 16710T pulido carrura

Rolex GMT Master II 16710T que se ha pulido muy bien y levemente, en el que ya se aprecia una ligerísima redondez y cambio en el tono del acero y bordes de las atistas

Agujeros en la carrura si los tiene

Los Rolex más antiguos tienen agujeros pasantes en la carrura para los pasadores del brazalete o correa, agujeros con bordes afilados, cortados en su fabricación con mucha precisión. Sin embargo, cuando se pulen, dichos orificios pierden estos bordes afilados.

Rolex GMT Master II 16710T carrura con agujeros leve pulido

Rolex GMT Master II 16710T con un leve pulido muy bien realizado. Todavía conserva la forma perfecta del orificio

Biselados y chaflanes

Los Rolex Submariner, GMT Master I y II y Explorer II, contaban antes con biselados y chaflanes en las aristas de sus cajas, especialmente importantes y valorados por los amantes y coleccionistas. En sucesivos pulidos, estos bordes y biselados suelen perderse y redondearse, arruinando la forma de las aristas del reloj.

Rolex Submariner 16610 asas sin pulir 2

Rolex Submariner 16610 a estrenar, en el que se aprecia el biselado en la arista

Rolex GMT Master II 16710T pulido asas 4

Rolex GMT Master II 16710T, que probablemente sólo se ha pulido una vez, conservando levemente el biselado en la arista de la caja

Aristas (caja y brazalete)

Un Rolex nuevo o sin pulir tendrá aristas afiladas (aunque perfectamente terminadas para que no corten en ningún momento), en caja, bisel, brazalete y corona. Especialmente en los brazaletes modernos y las cajas de los modelos más recientes, las aristas son perfectamente reconocibles y pronunciadas.

Textura de las superficies cepilladas

Una de las claves más importantes y reconocibles para identificar si un Rolex ha sido pulido está en las superficies con acabado mate o cepillado. El grano del cepillado de fábrica es fácilmente reconocible y diferente al cepillado que se realiza en un pulido, incluso hecho por Rolex.

Rolex Submariner 16610 a estrenar. La textura del cepillado original de las asas es inconfundible

Rolex GMT Master II 16710T pulido asas

Rolex GMT Master II 16710T muy bien pulido, aunque ya se puede ver que se ha cepillado y la textura del acabado no es la misma

Rolex GMT Master II 16710T pulido asas 2

Se puede apreciar en este Rolex GMT Master II que el chaflán de la arista ya no existe, y el grano de la textura del cepillado de las asas no es igual que el original

Bordes afilados del brazalete y relieve de la corona en el cierre

Finalmente hay que prestar atención a los bordes de los eslabones y el cierre, y al relieve de la corona (logo de Rolex) en el cierre, que si se ha pulido verá su forma alterada y con menos material (menos relieve)

A continuación te mostramos las imágenes de un Rolex que ha sido pulido en sucesivas ocasiones. Se puede ver que todas sus formas han sido alteradas, teniendo como consecuencia un reloj completamente arruinado.

Rolex Submariner 16613 pulido

Rolex Submariner 16613 varias veces pulido, con aristas redondeadas y un mal cepillado

Rolex Submariner 16613 pulido 2

Se puede ver que la carrura está redondeada, se ha comido mucho material, viendo los orificios, en sucesivos pulidos mal realizados

Rolex Submariner 16613 pulido 3

Imagen del Rolex Submariner 16613 en la que se aprecia que la caja ha perdido mucho material, las asas son mucho más delgadas, y está redondeada

No te olvides de visitar nuestra página de relojes Rolex.