Los 14 segundos críticos entre el éxito y el fracaso
Cuando la misión Apolo 13 despegó, el 11 de abril de 1970, nadie, ni a bordo ni en tierra, podía prever el drama y el posible desastre que se avecinaban.
La tripulación, mandada por el veterano astronauta James Lovell, tenía como destino la Luna. Este iba a ser el tercer alunizaje humano y el siguiente capítulo exitoso del proyecto Apolo. Junto con el piloto del Módulo de Mando, Jack Swigert, y el piloto del Módulo Lunar, Fred Haise, los tres astronautas estaban equipados con sendos cronógrafos OMEGA Speedmaster Professional, parte del equipo oficial de la NASA para todas las misiones espaciales tripuladas desde 1965.
Como siempre, los relojes habían sido suministrados como una pieza esencial del equipo de la misión. Como describió James Ragan, el ingeniero de la NASA que probó y calificó por primera vez el OMEGA Speedmaster, en 1964: “El reloj era un respaldo crítico. Si los astronautas alguna vez perdían la capacidad de hablar con la Tierra o la capacidad de sus cronómetros digitales, lo único con que contarían sería con los relojes de sus muñecas. Necesitaban llevarlos allí por si tenían un problema”.
De hecho, el Apolo 13 sufrió un grave problema a los dos días de su lanzamiento. Cuando un tanque de oxígeno explotó a bordo, paralizó el Módulo de Servicio y sumió a los astronautas en una situación realmente peligrosa. La misión a la Luna se abandonó. Ahora, se trataba simplemente de llevar a la tripulación sana y salva a casa.
Parte de la innovadora estrategia de rescate, dirigida desde Houston, consistió en trasladar a los astronautas al Módulo Lunar. Sin embargo, esta nave no estaba construida para soportar a tanta gente durante tanto tiempo. Por lo tanto, para ahorrar energía, la tripulación lo desactivó casi todo: sus cronómetros digitales quedaron fuera de servicio y los astronautas se encontraron a merced de la oscuridad y en condiciones de congelación.
El Apolo 13 se enfrentó a muchos retos complicados en los siguientes días, mientras la NASA trabajaba sin descanso para superar la situación cada vez más imprevisible. Pero fue en el último obstáculo cuando se requirió la precisión esencial de OMEGA.
Debido a que la misión se había desviado de su ruta unas 60 a 80 millas náuticas, el módulo entraría en la atmósfera terrestre en ángulo incorrecto y volvería rebotado al espacio, sin posibilidad de recuperación.
Por lo tanto, para enderezar manualmente la derrota de la nave, se requería un consumo exacto de 14 segundos de combustible. Simplemente, no había lugar a errores. Sin sus cronómetros digitales, Swigert usó su cronógrafo OMEGA Speedmaster para cronometrar la combustión, mientras Lovell dirigía la nave guiándose por el horizonte de la Tierra. Como diría más tarde James Lovell, el comandante de la misión: ” Utilizamos el reloj OMEGA que Jack llevaba en su muñeca y yo tuve que controlar la nave espacial. Jack cronometró el encendido del motor, para hacer esa corrección y así poder volver a casa a salvo”.
Para gran alivio, la original maniobra funcionó perfectamente y, finalmente, el 17 de abril, 142 horas y 54 minutos después del lanzamiento, el Apolo 13 amaró sin peligro en el Océano Pacífico Sur. El reloj había cumplido su papel y funcionó exactamente como se esperaba.
Más tarde aquel año, el 5 de octubre de 1970, OMEGA recibió el “Silver Snoopy Award” de la NASA, como muestra de gratitud por sus contribuciones al éxito de las misiones de los vuelos espaciales tripulados. Cuando se creó el prestigioso premio, Snoopy fue elegido mascota no oficial de la NASA, por su capacidad de mantener las cosas tranquilas en situaciones graves. También enfatizaba el éxito de la misión y actuaba como “perro guardián”.
Aun hoy, la insignia en plata de ley es un preciado recordatorio de la historia de OMEGA en la exploración espacial y, sobre todo, del decisivo papel que desempeñó en el “exitoso fracaso” del Apolo 13.
Han pasado 50 años desde que la humanidad dio sus primeros y temerarios pasos sobre la Luna; un momento que cambió la historia (y los límites de lo posible) para siempre. OMEGA celebra este cincuentenario con un nuevo Speedmaster que tiene una conexión muy especial con los astronautas y con el legado de la misión Apolo 11.
Cómo OMEGA llegó a la Luna
Fue el 21 de julio de 1969, Neil Armstrong y Buzz Aldrin se convirtieron en los primeros humanos que caminaron sobre la superficie lunar. Su paseo duró solo dos horas y media, pero sus logros dejaron una huella decisiva en la historia de la exploración espacial.
Y fue también en aquel emblemático paseo cuando el OMEGA Speedmaster Professional se convirtió en el primer reloj utilizado en la Luna.
La misión Apolo 11 es, sin duda, el momento más celebrado del considerable patrimonio espacial de OMEGA. Pero el viaje para llegar a ese punto comenzó más de 10 años antes, en 1957, cuando se lanzó el primer OMEGA Speedmaster.
Gracias a su diseño robusto, fiable y de fácil lectura, el Speedmaster se convirtió en la “elección de los pilotos” y fue adoptado por los miembros de la U.S Air Force, la Fuerza Aérea de los Estados Unidos. Muchos de aquellos ases se convirtieron en astronautas del Mercury, el primer programa espacial tripulado de la NASA y, en 1963, uno de aquellos astronautas, Walter Schirra, llevó su propio Speedmaster CK2998 en la misión Mercury- Atlas 8. Orbitando la Tierra seis veces, su modelo personal se convirtió en el primer reloj OMEGA utilizado en el espacio.
En 1964, el programa espacial de la NASA se estaba acelerando y esta agencia comenzó a buscar oficialmente un reloj en que pudiera confiar para todas sus misiones tripuladas. El director de Operaciones de Vuelos Tripulados, Donald K. “Deke” Slayton, emitió una solicitud de cronógrafos de pulsera a diferentes fabricantes de relojes de todo el mundo. Varias marcas, la firma OMEGA entre ellas, presentaron sus relojes para las pruebas de castigo, como exámenes térmicos, de choque, de vibración y de vacío, entre otros. Solo el OMEGA Speedmaster sobrevivió a aquellas pruebas y, como resultado, el 1 de marzo de
1965 fue declarado “Flight Qualified for all Manned Space Missions” (Cualificado para el vuelo en todas las misiones espaciales tripuladas).
Desde aquel momento, OMEGA fue la única firma proveedora de relojes para el Programa de Vuelo Espacial Humano de la NASA. Se confió en ella a lo largo del siguiente Programa Géminis y, por supuesto, del Programa Apolo, que tenía la mirada puesta en la Luna.
James Ragan, el ingeniero de la NASA que cualificó el Speedmaster en 1965, ha dicho sobre la importancia de OMEGA: “El reloj era un respaldo de seguridad. Si, en la superficie lunar, los astronautas perdían la posibilidad de comunicarse con la Tierra o perdían la operatividad de sus cronómetros digitales de cabina, entonces lo único que les quedaba en que poder confiar era el reloj OMEGA que llevaban en la muñeca. Necesitaba estar allí por si ellos tenían algún problema”.
Con los ojos del mundo puestos en el Apolo 11 en 1969, cada pieza de tecnología y equipo tenía que ser perfecta. No cabía el error. Por eso, es tan gran honor para OMEGA mirar hacia atrás y saber que sus relojes han recibido la confianza implícita de todos los implicados. 50 años después, seguimos teniendo el extraordinario orgullo de haber cronometrado la mejor hora de la humanidad.
Un tributo a los héroes
El Speedmaster BA145.022 original
En 1969, el éxito del Apolo 11 se celebró con entusiasmo en todo el mundo. El 25 de noviembre de aquel año, tuvo lugar en Houston, Texas, una “Cena de agradecimiento a los astronautas”, como homenaje a los héroes del alunizaje.
La cena fue especialmente notable por cierto OMEGA Speedmaster que se regaló a cada astronauta del programa espacial de la NASA. El reloj, Speedmaster BA145.022, estaba realizado en oro amarillo de 18 qt e incluía un raro bisel burdeos, así como una inscripción en el fondo de caja que decía: “to mark man’s conquest of space with time, through time, on time”.
Este Speedmaster de oro contenía el calibre 861 y fue la primera edición conmemorativa numerada de OMEGA, con solo 1014 ejemplares producidos entre 1969 y 1973. El primero de ellos se creó para el presidente de EE. UU., Richard Nixon, y el segundo se asignó al vicepresidente, Spiro Agnew. Estos relojes, sin embargo, fueron devueltos más tarde, debido al estricto protocolo del gobierno de EE. UU. en cuanto a regalos.
Los números de modelo del 3 al 28 se entregaron a los astronautas de la NASA, incluidos diecinueve de los que estuvieron presentes en la cena de gala en Houston. Esto también incluyó tres modelos otorgados a título póstumo a los tres tripulantes que murieron durante el proyecto Apolo I: Virgil Grissom, Ed White y Roger Chaffee.
Los relojes 29 a 32, sin ningún número grabado, se destinaron a líderes del sector suizo de relojería y a políticos.
El público tuvo la oportunidad de adquirir los números de modelo 33 a 1000. Aunque estos llevaban una inscripción diferente en el fondo de caja: “OMEGA SPEEDMASTER”, “APOLLO XI 1969” y “Ω THE FIRST WATCH WORN ON THE MOON”, se mantuvieron muy buscados, debido a su rareza y conexión con el espacio. También venían en un exclusivo estuche de cráter lunar, que a su vez es hoy una preciada pieza de coleccionista.
También puede resultar interesante saber que los números de modelo 1001 a 1008 se entregaron posteriormente a los astronautas de las misiones Apolo 14 y 17, mientras que los modelos 1009 a 1014 se reservaron para otras personalidades.
Para los verdaderos aficionados al Speedmaster, el BA145.022 es uno de los grandes hitos en la icónica historia del cronógrafo. No solo es un hermoso reloj para contemplar, con su combinación del color del oro y el burdeos, sino que también rinde el más alto tributo a los astronautas de la NASA que llevaron a la humanidad a la Luna.
Speedmaster Apollo 11 50th Anniversary Edición Limitada
Para conmemorar el cincuentenario del primer alunizaje, OMEGA ha producido un nuevo Speedmaster de Edición Limitada a 1014 ejemplares, entregados con una garantía de cinco años.
Siguiendo el famoso diseño del Speedmaster BA145.022, este nuevo cronógrafo ha sido realizado con una exclusiva aleación de oro de 18 qt e incorpora un nuevo movimiento OMEGA Master Chronometer calibre 3861 de carga manual.
Oro MoonshineTM de 18 qt
La caja, el brazalete, la esfera, los índices y las agujas horarias han sido creados en oro MoonshineTM de 18 qt, una nueva aleación exclusiva cuyo color se inspira en la brillante luz de la luna en un cielo azul oscuro. De un tono más pálido que el tradicional oro amarillo de 18 qt, el oro MoonshineTM ofrece una alta resistencia a la pérdida del color y el brillo por el paso del tiempo.
Caja y brazalete
La caja de 42 mm pulida y cepillada presenta la tira de canto asimétrica de la cuarta generación del Speedmaster. Alrededor de la muñeca, el brazalete pulido y cepillado incorpora el diseño de cinco eslabones arqueados por fila y un cierre acanalado con un Ω de época en aplique.
Bisel cerámico [ZrO2] en color burdeos
Fiel al modelo histórico de 1969, OMEGA ha incluido un aro de bisel color burdeos, esta vez en cerámica [ZrO2], según un proceso especial pendiente de patente, con escala taquimétrica en CeragoldTM. Siguiendo la primera generación de la escala taquimétrica Speedmaster, graduada hasta 500 unidades por hora, este nuevo modelo presenta un punto de marcación por encima del 90 (también llamado “Dot Over 90” o “DON”).
Ónice y negro
La esfera, achaflanada y con cepillado vertical, lleva la marca “Au750”, para indicar la pureza del oro macizo, y está realzada por los índices horarios de ónice negro, facetados y embutidos en engastes pulidos, así como por las agujas horarias rellenadas con barniz negro y por el segundero central de cronógrafo y las agujas de las subesferas, también barnizados en negro.
El exclusivo fondo de caja
El aro exterior del fondo de caja incluye “1969-2019” y el número de edición limitada grabados y destacados en color burdeos, así como un “MASTER CHRONOMETER” sin color.
El aro interior, también en oro MoonshineTM de 18 qt, se ha sometido a dos procesos distintos, además de dos tratamientos de color PVD (Physical Vapour Deposition, revestimiento por sedimentación física mediante vapor) en azul y negro. Esto ha producido los siguientes resultados exquisitos:
un océano azul con acabado mate que rodea un mapamundi parcial del continente americano (en acabado pulido), con una vista aérea del lugar de lanzamiento del cohete espacial, Cabo Cañaveral (conocido como Cabo Kennedy de 1963 a 1973).
un fondo negro mate que acentúa las expresiones pulidas “APOLLO 11 – 50th ANNIVERSARY” y “THE FIRST WATCH WORN ON THE MOON”.
Finalmente, una incrustación de meteorito lunar abovedada que representa la Luna ha sido cuidadosamente embutida en una cavidad del aro.
Interesante: la Tierra y la Luna en el aro interior se han producido en proporción real (3,67 : 1 de diámetro).
Movimiento
Este Speedmaster incorpora el OMEGA Master Chronometer calibre 3861, un movimiento de recarga manual con Escape Co-Axial, espiral de silicio Si14, puentes y pletina principal bañados en oro MoonshineTM y marcas en color burdeos.
Logotipos de época
Para los aficionados a la historia de los relojes Omega, hay una serie de logotipos de época repartidos por todo el diseño; por ejemplo, en la esfera, la corona y el cierre del brazalete.
Estuche Cráter
¡Un reloj único en un estuche único! Inspirado en el original del modelo BA145.022 de 1969, OMEGA ha creado un nuevo estuche cráter que guardará cada reloj de Edición Limitada. Los paneles de la caja son de cerámica gris, con impresión tridimensional de la superficie lunar. Dado que cada panel está estructurado de modo diferente, ningún estuche cráter será igual. Además, el panel superior de cada estuche lleva impresa la imagen del Mar de la Tranquilidad con el lugar de alunizaje del Apolo 11.
Si pide a los aficionados a los relojes que citen un movimiento famoso que les gustaría ver renacer, seguro que la mayoría le mencionará el Calibre OMEGA 321. Este robusto y elegante movimiento de cronógrafo es uno de los favoritos desde la década de 1940 y sigue siendo muy buscado por los coleccionistas de relojes de todo el mundo. Ahora, más de 50 años después de haberse producido el último Calibre 321, OMEGA recupera el icónico movimiento.
El calibre 321
Conocido por su bello y complejo diseño, el Calibre 321 original fue el primer movimiento que se utilizó en el OMEGA Speedmaster, en 1957. De hecho, se empleó antes en algunos de los otros cronógrafos de OMEGA, principalmente en los de la colección Seamaster. Se destaca por utilizar una rueda de pilares monobloque, es decir, fabricada en una sola pieza, lo que le añade valor técnico. Generalmente, los movimientos de rueda de pilares requieren una precisión extrema en su diseño y realización, lo que los hace muy estimados por los coleccionistas de relojes.
Además de la excelencia de su elaboración, el Calibre 321 original también se ganó un lugar destacado en la historia. Se incorporó a varios modelos, como el Speedmaster ST 105.003, que la NASA probó y cualificó y que el astronauta Ed White utilizó durante el primer paseo espacial estadounidense, y el Speedmaster ST 105.012, el primer reloj utilizado en la Luna.
La recuperación del calibre 321 para Omega
La recuperación de un movimiento tan importante debe hacerse con la máxima precisión. Para el proyecto Calibre 321, OMEGA recurrió a un equipo de expertos, que trabajó eficientemente, durante más de dos años y en total secreto, para dar vida al movimiento. El pequeño grupo estuvo compuesto por investigadores, programadores e historiadores, así como por los mejores artesanos y maestros relojeros. Para proteger los detalles exclusivos del proyecto, el equipo incluso trabajó bajo el nombre en clave “Alaska 11”, de acuerdo con los nombres utilizados por OMEGA en sus diseños Speedmaster secretos para la NASA durante las décadas de 1960 y 1970.
Utilizando como referencia el Calibre 321 de segunda generación, el equipo OMEGA realizó una extensa investigación histórica y reunió planos originales, para reconstruir el movimiento con la precisión máxima. Yendo aún más lejos, también se recurrió a la tecnología de escaneo digital para examinar el interior del auténtico reloj Speedmaster ST 105.003 que el astronauta Eugene, “Gene”, Cernan utilizó en la Luna en 1972, durante la misión Apolo 17. Cernan fue el último hombre que caminó sobre la superficie lunar y su Speedmaster se encuentra ahora en el Museo OMEGA de Bienne. Su calibre 321 proporcionó los criterios de diseño perfectos para que OMEGA los siguiera.
Como resultado, incluso las piezas más exclusivas e icónicas del Calibre 321 se han reelaborado según sus especificaciones originales. El movimiento se ajusta maravillosamente al “período lunar” de la historia de OMEGA, con una construcción que respeta totalmente los diseños del pasado.
Raynald Aeschlimann, presidente y CEO de OMEGA, dijo: “Es fantástico que tanta gente sienta pasión por el Calibre 321. Produjimos el último en 1968 y los fans nunca han dejado de hablar de él. Eso demuestra lo especial que es. Estamos muy emocionados por cumplir finalmente los deseos de estos aficionados y hemos hecho un gran esfuerzo para que el movimiento vuelva”.
Los nuevos movimientos entrarán ahora en producción en la sede de OMEGA, en Bienne. Excepcionalmente, todos los aspectos de la creación se llevarán a cabo en un taller dedicado solo al Calibre 321. El montaje de cada movimiento, su incorporación a la caja y el montaje de la pulsera serán realizados por el mismo relojero. Los aficionados a los relojes recibirán más noticias en los próximos meses.
Como inicio de una nueva era de la excelencia en relojería, OMEGA y el METAS comparten con orgullo la creación, el proceso y los resultados de la certificación Master Chronometer.
Durante una conferencia de prensa celebrada en la sede de OMEGA, en Bienne, Suiza, se ha presentado oficialmente el primer Master Chronometer del mundo. Esto no solo supone una ocasión transcendental para la firma, sino que establece además un nuevo estándar de excelencia para toda la industria de la relojería.
En 2014, OMEGA y el Swiss Federal Institute of Metrology (METAS) anunciaron su colaboración en una nueva certificación destinada a relojes, para cuyo logro, la precisión y el funcionamiento serían probados y acreditados como nunca antes. Un año después, todo el proceso está activo. Con un nuevo Laboratorio METAS instalado en el centro operacional de OMEGA, el Globemaster se ha convertido oficialmente en el primer reloj que ha logrado la calificación “Master Chronometer”.
En la presentación, acompañaron a Nick Hayek, presidente de Swatch Group, el Dr. Christian Bock, director del METAS, Stephen Urquhart, presidente de OMEGA, y Andreas Hobmeier, vicepresidente de Producción y Suministros de la firma.
Al iniciar la conferencia de prensa, Nick Hayek describió la importancia del momento: “Todos nosotros sabemos la relevancia que tienen para los productos la belleza, la historia y la innovación. Pero hay otra cosa que también es esencial: la confianza. La confianza de nuestros clientes. Trabajar con una organización independiente como el METAS nos permite ser transparentes ante el público y reafirma que la industria suiza de relojería lidera la precisión y la innovación”.
Por supuesto, el METAS ha desempeñado un papel fundamental en la creación del nuevo certificado Master Chronometer. Durante su intervención, el Dr. Bock describió la importancia del cometido de la institución que dirige y volvió a resaltar el mensaje de confianza. “La confianza es el núcleo de nuestra labor en el METAS. Somos una agencia gubernamental, el centro líder suizo para todas las mediciones. Y, sobre todo, nosotros estamos motivados por los consumidores y los clientes. Por eso era tan importante asegurar que esta nueva norma para relojes mecánicos estuviera abierta a todas las marcas”.
Aunque la arquetípica certificación del COSC siga formando parte esencial del proceso de OMEGA, las nuevas pruebas del METAS duplicarán eficazmente la certificación de cada reloj y darán a OMEGA y a otras marcas suizas la oportunidad de demostrar la calidad y precisión de sus relojes, hasta un punto que no se había alcanzado anteriormente. En ocho pruebas realizadas a lo largo de diez días, cada reloj ha de superar una serie de análisis que reproducen las condiciones de utilización en la vida real, incluida la exposición a campos magnéticos hasta de 15.000 gauss.
Tras explicar cada prueba individual, el señor Hobmeier presentó el primer Master Chronometer del mundo, el Globemaster, y describió brevemente el esfuerzo que ha supuesto crearlo. “La confianza solo se logra si predicas con el ejemplo. Nuestro equipo ha estado trabajando muy duro con el METAS para perfeccionar los detalles. Es un honor presentar el primer reloj que ha superado esas pruebas”.
Se presentaron también las calificaciones obtenidas por el reloj y se mostró cómo los clientes pueden consultar en línea los resultados individuales de sus propios relojes. Al alcanzar este hito, OMEGA marca el futuro de la firma.
Este acontecimiento puede considerarse uno de los más decisivos en la historia de esta famosa manufactura pionera de la relojería.
Para obtener más detalles sobre el OMEGA Globemaster y la certificación Master Chronometer:
En 2013, OMEGA presentó un movimiento de reloj mecánico resistente a campos magnéticos superiores a los 15.000 gauss. La gran mayoría de relojes descritos hasta entonces como “anti magnéticos” podían resistir campos magnéticos hasta un máximo de 1.000 gauss. Normalmente, eran producidos con detalles de caja concretos que incluían un suave escudo de hierro, cuya finalidad era proteger el movimiento.
El enfoque de OMEGA era totalmente diferente: el primer gran paso fue la espiral de silicio. Trabajando con socios de Swatch Group tales como Asulab, Nivarox- Far y ETA, OMEGA desarrolló un revolucionario movimiento con bastones y puntos de giro del órgano regulador fabricados con Nivagauss y con platos del Escape Co-Axial manufacturados con la tecnología LIGA. Por otra parte, los resortes de los amortiguadores están hechos de un material amorfo. Todos estos materiales avanzados se caracterizan por ser antimagnéticos y muy duraderos.
Este año, se presentaron los relojes OMEGA Master Co-Axial, con una innovadora tecnología antimagnética, así como un extraordinario rendimiento cronométrico y una gran resistencia al agua.
Certificado Oficial Master Co-Axial: un nuevo estándar de calidad
OMEGA tenía cada vez más claro que las certificaciones y normas existentes no alcanzaban la calidad y el rendimiento de sus relojes. Había llegado el momento de una certificación nueva y totalmente independiente. La marca contactó con METAS, un Instituto del Gobierno Federal Suizo, con la idea de crear una nueva normativa con este Certificado Oficial para relojes suizos de alta calidad.
¿Qué es METAS?
METAS, el Instituto Federal Suizo de Metrología, crea y difunde unidades de medición internacionalmente armonizadas y reconocidas. También supervisa la aplicación de instrumentos de medición en los ámbitos del comercio, el tráfico, la seguridad pública, la salud y el medio ambiente.
Certificado Oficial Master Co-Axial
METAS y OMEGA están trabajando de manera conjunta para establecer una nueva normativa para los relojes mecánicos. Se realizarán pruebas en cada reloj OMEGA Master Co-Axial que obtenga la distinción del Certificado Oficial para verificar:
– la función de cada movimiento cuando se exponga a campos magnéticos de más de 15.000 gauss
– la función de cada reloj cuando se exponga a campos magnéticos de más de 15.000 gauss
– la precisión media diaria (a diferentes posturas y temperaturas), entre 0 y más de 5 segundos/día, antes y después de la exposición a campos magnéticos de más de 15.000 gauss
– la autonomía (reserva de marcha), determinada en horas por cada modelo de reloj
– la resistencia al agua (probada en agua), en bares, determinada por cada modelo de reloj
METAS otorgará el Certificado Oficial a todos los relojes que superen estos requisitos.
OMEGA ha anunciado la creación de un reloj resistente a campos magnéticos mayores a 1,5 teslas (15.000 gauss), superando con creces los niveles de resistencia magnética logrados por ningún reloj anteriormente, y resolviendo así un problema que ha sido un desafío para los relojeros durante siglos.
El movimiento fue presentado durante una rueda de prensa en la Cité du Temps de Ginebra, el 17 de enero, de la mano de Raynald Aeschlimann, Vicepresidente de OMEGA y miembro de la Junta de Dirección Ampliada del Grupo Swatch. El Sr. Aeschlimann comenzó la rueda de prensa dando la bienvenida a los medios y presentando a Jean-Claude Monachon, Vicepresidente de OMEGA y Director de Desarrollo de Producto; Michel Willemin, CEO de ASULAB; Thierry Conus, Director de Investigación y Desarrollo en ETA; y Mathieu Oulevey, ingeniero de Tribología y Materiales en ETA.
En sus comentarios iniciales en la rueda de prensa, el Sr. Aeschlimann reconoció el mérito de la capacidad única del Grupo Swatch de beneficiarse de las aportaciones de los mejores ingenieros e investigadores de su marca y sus empresas. Añadió, “Todos los héroes están aquí – no sólo mis colegas de OMEGA sino también de ASULAB y ETA. Sólo mediante su creatividad y entusiasmo colectivo hemos podido presentaros esta importante innovación.”
La tecnología desarrollada por el equipo ha conducido al primer prototipo del movimiento, que se ha adaptado al OMEGA Seamaster Aqua Terra. A diferencia de otros esfuerzos para combatir los efectos del magnetismo, el movimiento de OMEGA no se basa en un contenedor protector en el interior de la caja del reloj, sino en el uso de materiales no ferrosos seleccionados en el propio movimiento. Hay varias patentes pendientes para el nuevo movimiento.
Jean-Claude Monachon recordó a los asistentes a la rueda de prensa la larga historia de OMEGA en innovación tecnológica, mostrando diapositivas desde el año 1894. Continuó indicando que el magnetismo ha supuesto siempre un problema para los relojeros, añadiendo que actualmente los imanes están más presentes que nunca en nuestro día a día. Los relojeros han tenido que tratar regularmente con el magnetismo, dado que para ellos es necesario desmagnetizar los relojes mecánicos cuyo rendimiento se ha visto comprometido por la exposición a los campos magnéticos, un problema que se solventará con el nuevo movimiento.
Explicó que G. N. Hayek, CEO de Swatch Group, propuso el desafío a OMEGA de crear un reloj totalmente antimagnético, y anunció que OMEGA, con los ingenieros, científicos y metalúrgicos de otras empresas del grupo, han superado el desafío.
La presentación de Michel Willemin se centró en el tema del magnetismo en la vida cotidiana. Entregó a los miembros de la prensa una breve cartilla con información sobre imanes y magnetismo e indicó que la evolución de la intensidad de los imanes permanentes era una motivación clave en el desarrollo del movimiento.
Thierry Conus explicó cómo se había tratado el magnetismo con anterioridad, incluyendo las cajas interiores diseñadas para limitar el efecto del magnetismo. Indicó las limitaciones del enfoque, incluyendo que no se podía hacer frente a la creciente intensidad de los imanes permanentes y que, desde el punto de vista estético, se impedía ver el movimiento. Entonces, mostró un breve vídeo que mostraba cómo se paraba inmediatamente un reloj convencional al ser expuesto a altos niveles de magnetismo, a la vez que perdía su exactitud. El prototipo de OMEGA era sometido a niveles de magnetismo incluso mayores (15.000 gauss) y continuaba funcionando. Las pruebas demostraron que el reloj seguía siendo igualmente preciso tras la exposición magnética.
Posteriormente, se realizó una demostración en vivo, ofreciendo una evidencia convincente y concluyente de que el nuevo movimiento de OMEGA de >15,000 Gauss es un avance histórico en relojería.
OMEGA espera presentar la tecnología en la feria Baselworld de abril. La presentación al mercado del nuevo movimiento, el OMEGA Co-Axial calibre 8508, se espera para 2013.
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