La llegada del cronógrafo rattrapante a la colección Carrera era, en realidad, cuestión de tiempo. Tras ver este sofisticado desarrollo técnico debutar en la línea Monaco, la integración de esta complicación en el universo más purista y ligado al automovilismo de TAG Heuer marca un paso lógico… pero también ambicioso. El resultado es un reloj que no sólo eleva el nivel técnico de la colección, sino que redefine su estética con un enfoque claramente contemporáneo.
Este nuevo Carrera Split-Seconds se posiciona en la cúspide de la gama, combinando alta relojería, materiales avanzados y una ejecución visual que no deja indiferente.
Una caja de titanio con carácter deportivo
La caja mantiene las proporciones modernas de la colección, con un diámetro de 42 mm y un grosor de 15,17 mm que evidencian la complejidad mecánica que alberga en su interior. Está fabricada íntegramente en titanio grado 5, un material que no sólo reduce el peso en muñeca, sino que aporta una resistencia excepcional y un acabado técnico muy acorde con el espíritu de competición de la pieza.
En mano, el contraste entre superficies satinadas y pulidas está muy bien resuelto: los planos cepillados dominan, aportando un aire instrumental, mientras que los cantos pulidos añaden ese punto de refinamiento que se espera en un reloj de este nivel.
Las asas, angulosas y bien definidas, refuerzan esa estética afilada y contemporánea. Pero si hay un elemento que realmente marca la diferencia es el cristal de zafiro tipo “Glassbox”, abombado y con tratamiento antirreflectante, que se integra de forma fluida con la carrura. Esta solución no sólo mejora la legibilidad desde distintos ángulos, sino que aporta una continuidad visual muy atractiva.
La disposición de los pulsadores también merece mención: los clásicos del cronógrafo a las 2 y 4 horas tienen un diseño rectangular y contundente, mientras que el pulsador adicional a las 9 horas, encargado de accionar la función rattrapante, se integra de forma más discreta pero perfectamente accesible. La corona, también en titanio, presenta un buen tamaño y un agarre firme.
El conjunto se completa con un fondo de caja de zafiro que permite contemplar el movimiento, y una estanqueidad de 30 metros, adecuada para un reloj de estas características.
Una esfera técnica, tridimensional y muy bien ejecutada
La esfera es, sin duda, uno de los grandes protagonistas de este Carrera. Se construye sobre una base de zafiro translúcido que deja entrever parte del movimiento sin caer en una esqueletización excesiva. Esto es clave: mantiene la identidad clásica del Carrera, pero añade profundidad y complejidad visual.
Las tres subesferas —minutos del cronógrafo a las 3, horas a las 9 y pequeño segundero a las 6— también están realizadas en zafiro y se sitúan en un mismo plano, creando una composición equilibrada. Los detalles en rojo en sus agujas y escalas aportan contraste y refuerzan el carácter deportivo.
El realce antracita incorpora una escala taquimétrica que sigue la curvatura del cristal, una solución inteligente que mejora la lectura y elimina prácticamente el error de paralaje. Es un detalle técnico que demuestra el nivel de atención puesto en la funcionalidad.
Los índices aplicados, rodiados, destacan sobre el fondo y se combinan con agujas de horas y minutos caladas, tratadas con Super-LumiNova blanca. La legibilidad, pese a la complejidad visual, está muy bien resuelta.
Especial protagonismo tienen las agujas centrales: la del cronógrafo, en blanco, y la del rattrapante, lacada en rojo. Cuando ambas funcionan conjuntamente, el efecto visual es espectacular y muy didáctico desde el punto de vista técnico.
En conjunto, la esfera logra algo complicado: ser moderna, técnica y visualmente rica sin perder coherencia ni funcionalidad.
El calibre TH81-01: alta frecuencia y sofisticación
En el interior late el calibre TH81-01, un movimiento automático de cronógrafo con función rattrapante desarrollado en colaboración con Vaucher Manufacture Fleurier. Se trata de una evolución directa del TH81-00, adaptada a esta nueva arquitectura.
Funciona a una frecuencia de 36.000 alternancias por hora (5 Hz), lo que permite una medición del tiempo extremadamente precisa. La reserva de marcha alcanza las 65 horas en uso estándar, reduciéndose a unas 55 horas con el cronógrafo activado.
El movimiento está compuesto por más de 350 componentes y utiliza puentes de titanio, una elección poco habitual que contribuye a reducir el peso total. Incorpora rueda de pilares y embrague vertical, dos elementos clave para garantizar un accionamiento suave y preciso de las funciones del cronógrafo.
Pero más allá de la técnica, el acabado está claramente por encima de lo habitual en TAG Heuer: bordes biselados a mano, tornillos con pulido negro y decoraciones grabadas, incluyendo el motivo de bandera a cuadros en las platinas. El rotor, con forma de escudo, presenta un acabado cepillado con un degradado en rojo que añade un toque distintivo cuando se observa a través del fondo de zafiro.
Correa y ergonomía
El reloj se entrega con una correa de caucho negro que imita un tejido técnico mediante un relieve muy bien conseguido. Los pespuntes en rojo refuerzan la coherencia cromática con la esfera.
En muñeca, la combinación de titanio y caucho resulta muy equilibrada: pese a su tamaño y grosor, el reloj no se siente excesivamente pesado. El cierre desplegable de titanio con doble pulsador de seguridad aporta solidez y facilidad de uso.
Valoración personal
Este Carrera Split-Seconds me parece uno de los lanzamientos más interesantes de TAG Heuer en los últimos años. No sólo por la incorporación de la complicación rattrapante —que ya de por sí es un hito dentro de la colección—, sino por cómo se ha integrado en el lenguaje estético del Carrera.
El equilibrio entre modernidad y legado está muy bien conseguido. La esfera translúcida aporta espectáculo sin sacrificar legibilidad, y el uso del rojo como acento cromático está perfectamente medido: suficiente para dar carácter, pero sin resultar excesivo.
La caja de titanio, con su mezcla de acabados y su arquitectura robusta, transmite calidad y deportividad. Y el movimiento, tanto por su rendimiento como por su nivel de acabado, sitúa a esta pieza en una liga claramente superior dentro de la marca.
Si tuviera que señalar un aspecto, diría que no es un reloj discreto: su presencia es notable, tanto por tamaño como por complejidad visual. Pero precisamente ahí reside gran parte de su atractivo.
Referencia y precio
Este modelo corresponde a la referencia CDD2180.FT8120 y estará disponible a partir de junio de 2026. Su precio es bajo petición, aunque se sitúa aproximadamente en torno a los 110.000 euros, posicionándolo como una de las propuestas más exclusivas y avanzadas dentro del catálogo actual de TAG Heuer.
TAG Heuer recupera una de sus ideas más singulares dentro de la relojería deportiva: la medición de mareas. El nuevo Carrera Chronograph Seafarer no es simplemente un ejercicio de nostalgia, sino la integración de una complicación histórica en una plataforma moderna, bien resuelta tanto desde el punto de vista técnico como estético. Este modelo pasa a formar parte de la colección permanente, lo que ya anticipa la confianza de la marca en su relevancia.
La inspiración original se remonta a finales de los años 40, cuando Heuer desarrolló junto a Abercrombie & Fitch relojes como el Solunar y el Seafarer, pioneros en trasladar la información de mareas a un reloj mecánico. Hoy, esa herencia se traduce en una pieza contemporánea que mantiene ese espíritu funcional, pero con el refinamiento propio de la línea Carrera actual.
Caja y arquitectura: el lenguaje glassbox llevado al mar
El reloj se presenta en una caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro, con un grosor de 14,4 mm y una distancia entre asas de 48,6 mm, proporciones que lo sitúan en un punto muy equilibrado entre presencia y ergonomía. La construcción alterna superficies cepilladas y pulidas, algo muy característico en TAG Heuer, que aporta dinamismo visual sin caer en excesos.
El diseño Glassbox, con su cristal de zafiro abombado y doble tratamiento antirreflectante, elimina prácticamente el bisel tradicional, generando una sensación de apertura de la esfera muy atractiva. En muñeca, este efecto se traduce en una lectura más limpia y una percepción de mayor tamaño visual, sin que el reloj resulte desproporcionado.
Uno de los detalles más distintivos es el pulsador adicional a las 9 h, claramente marcado con “TIDE”. Este elemento rompe la simetría habitual de los cronógrafos, pero lo hace con sentido funcional: sirve para ajustar el disco de mareas. A su lado conviven los pulsadores clásicos a las 2 y las 4 h, que accionan el cronógrafo con una respuesta precisa y contundente. La corona, situada a las 3 h, tiene un tamaño generoso, buen agarre y un accionamiento firme, algo clave en un reloj con múltiples funciones.
El fondo de caja, atornillado y con cristal de zafiro, permite observar el movimiento, aportando ese componente mecánico que tanto se valora en este tipo de piezas. Todo ello con una estanqueidad de 100 metros, suficiente para un uso acuático realista y coherente con su inspiración marina.
Una esfera con identidad propia
La esfera es, sin duda, el gran punto diferencial de este modelo. El tono opalino color champán actúa como base cálida sobre la que se construye todo el lenguaje visual. Tiene profundidad, refleja la luz con sutileza y aporta un equilibrio muy interesante entre elegancia y deportividad.
El realce exterior en tono beige integra la escala de minutos y segundos, con marcadores cada cinco minutos que estructuran visualmente el conjunto. Pero lo más interesante está en la disposición de los contadores.
A las 9 h encontramos el indicador de mareas, con una combinación cromática en azul turquesa y amarillo que aporta carácter y un guiño directo a los modelos históricos de la casa. Este subdial no es meramente decorativo: está calibrado según el ciclo lunar y completa una rotación cada 29,53 días, permitiendo una lectura funcional de las mareas.
A las 3 h se sitúa el contador de 30 minutos del cronógrafo, perfectamente integrado en el conjunto, mientras que a las 6 h encontramos el pequeño segundero, que además incorpora una ventana de fecha muy bien resuelta. Esta ubicación me parece especialmente acertada, ya que mantiene la simetría vertical sin sobrecargar la esfera.
Las agujas facetadas y los índices aplicados, chapados en oro amarillo 3N de 18 quilates, elevan el conjunto visualmente. El uso de Super-LumiNova en tono verde azulado no sólo garantiza una buena legibilidad en condiciones de baja luz, sino que además armoniza con los tonos turquesa del indicador de mareas, generando coherencia cromática.
En mi opinión, la esfera logra un equilibrio difícil: ofrece mucha información, pero está perfectamente organizada. No resulta caótica, sino dinámica y con personalidad propia.
Movimiento: precisión y sofisticación mecánica
En su interior encontramos el calibre TH20-04, un movimiento de manufactura que representa la evolución más reciente de los cronógrafos automáticos de TAG Heuer. Se trata de un mecanismo integrado con rueda de pilares y embrague vertical, lo que se traduce en una activación del cronógrafo suave, precisa y sin saltos indeseados en la aguja central.
Funciona a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y ofrece una reserva de marcha de 80 horas, lo que permite una gran autonomía en el uso diario. La carga es automática, mediante un rotor con forma de escudo de TAG Heuer, visible a través del fondo de zafiro.
La integración del indicador de mareas dentro del propio calibre añade complejidad técnica y valor real, alejándolo de soluciones modulares más simples. Es un movimiento que no sólo cumple, sino que aporta un plus de sofisticación acorde al posicionamiento del reloj.
Brazalete y ergonomía
El reloj se entrega con un brazalete de acero inoxidable de siete filas, con el característico diseño “perlas de arroz”. Este tipo de construcción combina eslabones cepillados y pulidos, creando un juego de luces muy atractivo y, sobre todo, una excelente adaptación a la muñeca.
Desde mi punto de vista, es uno de los grandes aciertos del conjunto: aporta comodidad, flexibilidad y un aire vintage muy bien reinterpretado. El cierre desplegable con doble pulsador es sólido, seguro y fácil de manipular.
Además, se incluye una correa deportiva beige con forro verde azulado y cierre desplegable de acero, que permite transformar el reloj hacia un estilo más informal y veraniego, reforzando su versatilidad.
Valoración final
El Carrera Chronograph Seafarer es un reloj con carácter, con historia y con una propuesta distinta dentro de la colección Carrera. La complicación de mareas lo convierte en algo más que un cronógrafo, mientras que su diseño consigue destacar sin resultar excesivo.
Me parece especialmente acertada la combinación cromática, la riqueza de la esfera y la calidad general de acabados. Es un reloj que no busca ser minimalista, sino expresivo, y lo hace con coherencia.
La referencia es CBS2016.EB0430, estará disponible a partir de marzo de 2026 y su precio es de 8.800 euros. Una propuesta sólida para quien busque un cronógrafo diferente, con identidad propia y respaldo histórico.
Nueva interpretación del Carrera cronógrafo de 41 mm
La colección Carrera es, probablemente, la expresión más pura de lo que significa un cronógrafo deportivo elegante dentro de TAG Heuer. Desde su nacimiento en 1963 bajo la visión de Jack Heuer, el modelo ha mantenido una filosofía clara: máxima legibilidad, proporciones equilibradas y una estética limpia enfocada en la medición del tiempo. Esta nueva generación de cronógrafos de 41 mm continúa esa tradición, pero la lleva a un terreno más contemporáneo tanto en presencia como en refinamiento técnico.
Proporciones más actuales sin perder la esencia
El salto a los 41 mm de diámetro aporta una presencia más rotunda en muñeca, pero lo realmente interesante es cómo se ha resuelto el conjunto. La caja, fabricada en acero inoxidable con alternancia de superficies cepilladas y pulidas, mantiene una longitud entre asas de 47,48 mm y un grosor de 14,17 mm. Sobre el papel podría parecer contundente, pero en mano se percibe sorprendentemente equilibrado.
Uno de los elementos clave sigue siendo el cristal de zafiro abombado tipo “glassbox”, con doble tratamiento antirreflejos. Este cristal no sólo protege la esfera, sino que se funde visualmente con ella al curvarse hacia el borde, eliminando prácticamente la sensación de bisel. El resultado es una esfera que parece más grande, más abierta, casi flotante, y que además mejora la legibilidad desde distintos ángulos.
La ausencia de bisel fijo es una decisión estética muy inteligente: deja todo el protagonismo a la esfera y refuerza ese carácter funcional que siempre ha definido al Carrera. A nivel práctico, la hermeticidad de 100 metros permite un uso diario sin preocupaciones, algo que siempre valoro en un cronógrafo de este tipo.
Una esfera que juega con la luz
Aquí es donde, en mi opinión, este modelo realmente brilla.
Las tres variantes comparten una base técnica común, pero ofrecen personalidades muy distintas:
La versión azul (ref. CBS2113.BA0053) apuesta por un cepillado circular que genera reflejos muy elegantes, acompañado de subesferas con acabado azurage tono sobre tono. Es probablemente la más versátil, capaz de funcionar tanto en contextos formales como en un uso más relajado.
La verde turquesa (ref. CBS2115.BA0053) es la más atrevida. El tono cambia con la luz de una forma muy dinámica, aportando una sensación de profundidad muy atractiva. Es un color poco habitual en cronógrafos clásicos y, sin embargo, aquí está muy bien ejecutado.
La negra (ref. CBS2114.BA0053) introduce un contraste más deportivo, con un anillo exterior rojo y agujas del cronógrafo lacadas en ese mismo color. Es la opción más agresiva visualmente y la que más recuerda al mundo del automovilismo.
El diseño tricompax clásico se mantiene: contador de 30 minutos a las 3, pequeño segundero a las 6 y contador de 12 horas a las 9. La ausencia de ventana de fecha es, en mi opinión, todo un acierto, ya que preserva la simetría y la limpieza visual.
Los índices aplicados y las agujas centrales rodiadas, recubiertos con Super-LumiNova blanca, garantizan una legibilidad excelente. El logotipo HEUER plateado se integra de forma discreta, sin romper el equilibrio general. Además, el realce curvado incorpora tanto la escala de minutos como el taquímetro, aportando profundidad sin sobrecargar el diseño.
Detalles de uso: corona, pulsadores y ergonomía
La corona firmada situada a las 3 horas tiene un tamaño muy bien resuelto: suficientemente grande para manipularla con comodidad, pero sin resultar intrusiva. Los pulsadores redondos ubicados a las 2 y 4 horas controlan las funciones del cronógrafo con una respuesta firme y precisa, lo que transmite una sensación clara de calidad mecánica.
En muñeca, el reloj se siente sólido, pero no excesivamente pesado. La ergonomía está muy bien trabajada gracias a la curvatura de las asas y a la forma en la que la caja se adapta al contorno de la muñeca.
El calibre TH20-01: técnica a la altura del diseño
A través del fondo de caja de zafiro se puede admirar el calibre de manufactura TH20-01, un cronógrafo automático integrado que representa un salto cualitativo dentro de la marca.
Este movimiento incorpora rueda de pilares y embrague vertical, lo que se traduce en un accionamiento del cronógrafo suave, preciso y sin saltos en la aguja central. Funciona a 28.800 alternancias por hora y cuenta con cuerda automática bidireccional, además de ofrecer una notable reserva de marcha de 80 horas.
El conjunto indica horas, minutos, pequeño segundero y las funciones de cronógrafo de minutos y horas, manteniendo la pureza del diseño al prescindir de fecha. El rotor calado con la forma del escudo de TAG Heuer añade un detalle visual atractivo, visible en todo momento gracias al fondo transparente.
Brazalete: reinterpretación con carácter vintage
El brazalete de acero inoxidable de siete hileras es otro de los grandes aciertos. Inspirado en los clásicos “perlas de arroz”, combina eslabones cepillados y pulidos, logrando un equilibrio muy atractivo entre deportividad y elegancia.
El cierre desplegable de mariposa con doble pulsador de seguridad resulta discreto, cómodo y bien integrado. En uso diario, el brazalete se adapta con facilidad a la muñeca y transmite una sensación de calidad elevada, acorde al nivel del conjunto.
Valoración personal
Este Carrera de 41 mm me parece una evolución muy bien planteada. No se trata simplemente de aumentar el tamaño, sino de reinterpretar un icono con criterios contemporáneos sin perder su esencia.
Destacaría especialmente la integración del cristal “glassbox”, que aporta personalidad propia, la limpieza de la esfera gracias a la ausencia de fecha, y el equilibrio entre elegancia y deportividad. La versión azul es probablemente la más equilibrada, la verde turquesa la más original y la negra con detalles rojos la más deportiva.
Como posible inconveniente, el grosor de 14,17 mm puede no ser ideal para quienes buscan un reloj especialmente fino, aunque es algo lógico en un cronógrafo automático de estas características.
Referencias, disponibilidad y precio
Los modelos forman parte de la colección permanente desde enero de 2026, con las siguientes referencias:
CBS2113.BA0053 (azul) CBS2115.BA0053 (verde turquesa) CBS2114.BA0053 (negro con detalles rojos)
El precio de cada uno de ellos es de 7.950 euros.
En conjunto, una propuesta muy sólida dentro del segmento de cronógrafos deportivos de lujo, que combina herencia, técnica y una ejecución estética realmente cuidada.
Edición limitada 500 relojes, para Francia: la elegancia deportiva con alma marina
TAG Heuer vuelve a rendir homenaje a sus raíces con una nueva edición limitada que rebosa historia, precisión suiza y estilo contemporáneo. Se trata del TAG Heuer Carrera Chronograph 42 mm Edición Limitada para Francia, una reinterpretación moderna de un espíritu marítimo clásico, envuelto en la sobria elegancia de la línea Carrera y limitado a tan sólo 500 ejemplares, exclusivos para el mercado francés.
Inspiración histórica con un toque veraniego
Aunque el cronógrafo Carrera ideado por Jack Heuer en 1963 está íntimamente ligado al automovilismo, esta edición rememora un capítulo menos conocido, anterior incluso a la mítica saga Carrera. En los años 50, Heuer colaboró con Abercrombie & Fitch para crear relojes destinados a las actividades náuticas. Así nació el Seafarer, un cronógrafo colorido con indicación de mareas. Este nuevo modelo no replica esa complicación, pero sí captura su esencia visual y veraniega, a través de una refinada estética de inspiración náutica.
Un diseño sofisticado con alma deportiva
La caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro y 15,7 mm de grosor presenta una combinación de superficies pulidas y cepilladas que aportan dinamismo visual. Al eliminar la clásica escala taquimétrica en el bisel, el reloj apuesta por una apariencia más minimalista y elegante. El bisel liso y pulido, en armonía con la parte superior de la caja, refuerza esta estética limpia. Sin embargo, los pulsadores tipo pistón, la corona sobredimensionada y las asas angulares conservan el ADN deportivo de los primeros Carrera.
A través del cristal de zafiro con doble tratamiento antirreflejos, la esfera azul opalina despliega un espectáculo de contrastes cromáticos. Lo primero que destaca es la perfecta simetría de las dos subesferas plateadas a las 3 y a las 9 h, ambas decoradas con un delicado acaracolado circular que aporta profundidad y textura. La subesfera de 30 minutos, situada a la derecha, se distingue por sus seis segmentos de 5 minutos, con cuñas alternadas de color turquesa y plata: una solución ingeniosa y llamativa que remite a las funciones de cuenta atrás de los cronómetros de regata. Su aguja lacada en amarillo no solo añade un punto vibrante al conjunto, sino que mejora notablemente la legibilidad.
En la subesfera de la izquierda, el contador de 12 horas mantiene la elegancia con marcas azules y la misma aguja amarilla, que refuerza el código de color común. A las 6 h se ubica un pequeño segundero minimalista con sólo tres discretos marcadores, que alberga una ventana de fecha rectangular con marco plateado, perfectamente integrada en el diseño.
Los índices aplicados con acabado pulido y las agujas facetadas para horas y minutos —rellenas de Super-LumiNova blanca— subrayan el espíritu técnico del reloj, sin renunciar a la elegancia. El segundero central del cronógrafo, también lacado en amarillo, aporta dinamismo visual y coherencia cromática con los contadores.
Calibre TH20-00: rendimiento y tradición relojera suiza
El corazón de esta pieza es el calibre automático TH20-00, evolución del aclamado Heuer 02. Se trata de un cronógrafo con rueda de pilares y embrague vertical, con una frecuencia de 28.800 alternancias por hora y una sobresaliente reserva de marcha de 80 horas, gracias a su sistema de cuerda bidireccional.
A través del fondo de caja transparente con cristal de zafiro, se puede admirar la meticulosa decoración: puentes con acabado Côtes de Genève, tornillos pulidos, rubíes visibles y, sobre todo, el rotor calado en forma de escudo, emblema inconfundible de la marca. Todo ello encapsulado en una caja estanca hasta 100 metros, lo que garantiza su funcionalidad incluso en un contexto marítimo, reforzando su carácter polivalente.
Correa, comodidad y estilo a partes iguales
Este Carrera se completa con una correa de piel de becerro azul oscuro estilo rally, perforada, que combina a la perfección con el tono de la esfera y aporta un aire vintage-deportivo. El pespunte en color turquesa añade un guiño cromático sutil pero eficaz, reforzando el carácter veraniego del reloj. El cierre desplegable de acero con pulsadores de doble seguridad asegura una sujeción fiable y cómoda.
Valoración personal
Este Carrera de edición limitada es un equilibrio excepcional entre diseño, herencia y funcionalidad. No es un reloj estridente, pero sí repleto de detalles que revelan un nivel de atención altísimo. La ejecución del color, especialmente en las subesferas, es audaz sin ser excesiva. La esfera respira, es legible y refinada, con un diseño donde cada elemento tiene un propósito claro. Su ausencia de bisel taquimétrico lo diferencia sutilmente del resto de la gama, reforzando su carácter más elegante y de inspiración marítima. A pesar de sus raíces deportivas, es perfectamente apto para un uso más formal, lo que lo convierte en una pieza muy versátil para el día a día.
Exclusividad y precio
El TAG Heuer Carrera Chronograph 42 mm Edición Limitada para Francia, con referencia CBN201N.FC6620, está limitado a 500 unidades y se comercializa exclusivamente en Francia a un precio de 7.350 euros. Una propuesta que combina carácter histórico, modernidad técnica y una estética refinada que lo convierten en uno de los lanzamientos más atractivos y coleccionables de TAG Heuer en los últimos tiempos.
TAG Heuer continúa ampliando su emblemática línea Carrera con una de las incorporaciones más acertadas en años recientes: el brazalete tipo “granos de arroz” aplicado al ya refinado Carrera Chronograph Glassbox de 39 mm, referencia CBS2216.BA0048. La marca suiza demuestra, una vez más, que el equilibrio entre herencia y modernidad no sólo es posible, sino deseable. Esta nueva variante no sólo se siente como una evolución lógica, sino como una auténtica declaración de intenciones.
Un brazalete que marca la diferencia
La gran novedad de esta versión es, sin duda, el nuevo brazalete metálico de siete filas al estilo “granos de arroz”, una elección con profundo sabor histórico y vocación estética. Este diseño, que remite a la elegancia de los años 40 y 50, ha sido reinterpretado aquí con un enfoque claramente contemporáneo: superficies planas, alternancia de eslabones pulidos y cepillados y un ajuste ergonómico que lo hace extremadamente cómodo en muñeca. El cierre desplegable con doble botón de seguridad es robusto, funcional y de impecable acabado, aunque se echa en falta un sistema de microajuste que completaría la experiencia de uso con nota sobresaliente.
Más allá de su belleza, este brazalete consigue transformar el carácter del reloj. Lo que ya era un cronógrafo sofisticado se siente ahora aún más equilibrado, más versátil, y con un aire vintage refinado que potencia la estética general de la pieza.
La esfera: equilibrio, profundidad y carácter
El diseño de la esfera es uno de los aspectos más cautivadores de este modelo. El acabado cepillado en rayos de sol del fondo plateado aporta una sensación de dinamismo y lujo, mientras que los dos contadores negros con relieve concéntrico —a las 3 y las 9 horas— refuerzan el carácter bicompax tradicional de este Carrera. Uno mide los minutos del cronógrafo y el otro los segundos en curso, con detalles en rojo que aportan un acento deportivo sutil pero efectivo.
En la base del eje central, el segundero central del cronógrafo destaca en rojo, siguiendo el patrón de contraste de toda la pieza. Las agujas de horas y minutos están facetadas, pulidas y revestidas con Super-LumiNova®, lo que garantiza una legibilidad excelente en condiciones de poca luz. Lo mismo ocurre con los índices aplicados, de generosas dimensiones y un diseño limpio y moderno.
La escala taquimétrica en el borde del dial, integrada en el bisel interior, es funcional y no interrumpe la armonía estética. Por su parte, la ventana de fecha a las 6 es discreta pero legible, enmarcada con un pequeño bisel metálico que añade profundidad sin restar equilibrio.
La caja y el cristal: un tributo moderno a la herencia
La caja de 39 mm en acero inoxidable presenta acabados cepillados en las caras planas y pulido en los biseles, lo que genera una interacción de luces sobria pero atractiva. La forma curvada del cristal zafiro tipo “glassbox” —una seña de identidad de esta línea— contribuye a una lectura envolvente del dial y refuerza el aire vintage del conjunto, además de ofrecer un toque táctil y visual muy especial. Este cristal no sólo aporta estética, sino también funcionalidad, con tratamiento antirreflectante por ambas caras para máxima legibilidad.
El perfil de la caja es elegante y compacto, con pulsadores de cronógrafo perfectamente integrados en la carrura, de forma cilíndrica y tacto firme. La corona, firmada con el escudo de TAG Heuer en relieve, es de dimensiones equilibradas y resulta cómoda tanto para ajustar la hora como para manipular el cronógrafo.
El corazón del reloj: precisión suiza con carácter
En su interior late el calibre TH20-00, un movimiento automático de nueva generación desarrollado in-house por TAG Heuer. Con una arquitectura simétrica y acabados de gran nivel visibles a través del fondo de caja transparente —como el rotor esqueletizado en forma de escudo TAG Heuer—, este movimiento ofrece una reserva de marcha de 80 horas, lo que lo sitúa muy por encima de la media de su categoría. Está ensamblado con 33 rubíes, y su rendimiento es tan fiable como refinado. Además, el reloj cuenta con una resistencia al agua de hasta 100 metros, lo que lo convierte en una opción perfectamente válida para el uso diario, sin sacrificar estilo.
Una reinterpretación redonda
TAG Heuer ha logrado con esta versión del Carrera Chronograph Glassbox una síntesis perfecta entre lo clásico y lo contemporáneo. El nuevo brazalete “granos de arroz” no es sólo un guiño nostálgico al pasado, sino un ejercicio de diseño actual que mejora la ergonomía, el aspecto y el disfrute del reloj. La esfera está ejecutada con un nivel de detalle excepcional, desde el cepillado del fondo hasta la armonía de colores y texturas. El cristal abombado, el perfil de la caja, los pulsadores, la corona… todo está pensado para ofrecer una experiencia coherente y satisfactoria, tanto visual como táctilmente.
Esta referencia CBS2216.BA0048 tiene un precio de 6.800 euros, y se posiciona como una de las versiones más completas y refinadas de la línea Carrera Glassbox. Para quienes buscan un cronógrafo automático suizo con carácter, historia, diseño impecable y una fuerte presencia estética, pocas opciones en el mercado se presentan tan bien armadas como esta.
Nuevas ediciones Purple de TAG Heuer Carrera Glassbox, Chronograph Glassbox 39 mm CBS2219.FC6607 y Carrera Chronograph Tourbillon CBS5017.FC6605
Con una maestría que combina herencia y modernidad, TAG Heuer ha logrado una vez más capturar la atención de los entusiastas de los relojes con sus nuevas ediciones Purple de la colección Carrera Glassbox. Con o sin tourbillon, estos modelos aprovechan la tendencia de las esferas degradadas en tonos violetas, dotando a la icónica línea de un aire renovado y sofisticado.
El Carrera, cuya historia se remonta a 1963 y se inspira en la peligrosa Carrera Panamericana, no necesita presentación. Este modelo, desde sus inicios, ha sido símbolo de precisión y diseño funcional. En su reinterpretación moderna, el Carrera Glassbox conserva los elementos clave de sus predecesores, como las asas angulares y las líneas limpias, pero introduce un cristal de zafiro abovedado y prominente, que reemplaza al bisel tradicional, creando un diseño visualmente audaz y contemporáneo.
Un diseño que deslumbra con detalles impecables
La versión de cronógrafo del Carrera Glassbox (referencia CBS2219.FC6607) presenta una caja compacta de acero inoxidable de 39 mm de diámetro y 13,86 mm de grosor. Este tamaño equilibrado ofrece una comodidad perfecta en la muñeca sin sacrificar presencia. Su cristal de zafiro abovedado, con doble tratamiento antirreflejos, mejora la legibilidad y aporta un acabado sofisticado. La esfera degradada, que pasa del negro profundo en los bordes al púrpura vibrante en el centro, es una verdadera obra de arte. El efecto rayos de sol le da profundidad y dinamismo a la composición, mientras que los contadores negros empotrados, con un delicado patrón concéntrico, contrastan de manera elegante y funcional.
Los marcadores horarios rodiados y las agujas en tono plateado, junto con las marcas blancas, aseguran una excelente legibilidad incluso en condiciones de poca luz. El índice de las 6 en punto alberga una ventana de fecha perfectamente integrada, que equilibra el diseño simétrico de la esfera. Este reloj está impulsado por el calibre automático TH20-00, un movimiento moderno y fiable, que late a 28.800 vibraciones por hora y ofrece una reserva de marcha impresionante de 80 horas. Este calibre, equipado con una rueda de pilares y un embrague vertical, no sólo garantiza una funcionalidad superior, sino que también puede ser admirado a través del fondo de caja transparente.
Por otro lado, el Carrera Chronograph Tourbillon Glassbox (referencia CBS5017.FC6605) lleva el lujo y la complicación mecánica a un nivel superior. Su caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro y 14,3 mm de grosor proporciona una mayor presencia, mientras que el cristal de zafiro abovedado mantiene el ADN distintivo de la colección Glassbox. La esfera, también con degradado púrpura y acabado rayos de sol, comparte la misma atención al detalle que su contraparte de 39 mm, pero introduce un tourbillon visible a las 6 en punto, convirtiéndolo en el punto focal del diseño.
El calibre TH20-09, que impulsa esta pieza, está basado en el Heuer 02 pero incorpora el regulador de tourbillon, ofreciendo una precisión y una reserva de marcha de 65 horas. La combinación de tecnología avanzada y acabados meticulosos hace que este reloj sea una verdadera joya de la relojería moderna.
Un acabado excepcional y comodidad inigualable
Ambos modelos están equipados con correas de piel de becerro perforada de estilo rally, en color negro, con un forro interno en un llamativo tono morado que complementa perfectamente la esfera. Este detalle añade un toque de sofisticación y continuidad al diseño. El cierre desplegable de acero con doble pulsador de seguridad garantiza una sujeción firme y cómoda en la muñeca.
Disponibilidad y precio
Los nuevos Carrera Purple Editions están disponibles a partir de enero de 2025. La versión de cronógrafo (CBS2219.FC6607) tiene un precio de 6.550 euros, mientras que el modelo con tourbillon (CBS5017.FC6605) se ofrece por 34.400 euros. Ambas piezas están limitadas a 200 unidades, garantizando su exclusividad.
En resumen, los TAG Heuer Carrera Purple Editions representan una perfecta combinación de tradición y modernidad. Su diseño atrevido, materiales de alta calidad y complicaciones mecánicas avanzadas los convierten en una opción irresistible para los amantes de la relojería que buscan algo verdaderamente especial.
TAG Heuer ha vuelto a cautivar el mundo de la relojería con sus últimas ediciones del cronógrafo Carrera Glassbox, que introducen un toque de sofisticación al icónico diseño inspirado en las carreras de los años 60. Estas nuevas versiones, disponibles en rosa empolvado (referencia CBS2215.FC6568) y azul clásico (referencia CBS2214.FC6567), destacan no sólo por su destreza técnica sino también por su diseño refinado, con el detalle de diamantes que las eleva a una nueva categoría de elegancia.
Inspiración clásica con un toque moderno
El TAG Heuer Carrera lleva más de seis décadas siendo un ícono. Diseñado originalmente por Jack Heuer en 1963, este cronógrafo celebra la herencia de las carreras automovilísticas. La reciente reinterpretación Glassbox se basa en la filosofía original: funcionalidad clara y diseño puro. La inclusión de un cristal de zafiro abovedado, que evoca los cristales acrílicos vintage de los modelos originales, es un homenaje a su legado.
La caja de acero inoxidable de 39 mm de diámetro y 13,86 mm de grosor mantiene las proporciones clásicas, mientras que las asas facetadas le confieren un carácter distintivo. Este diseño compacto es ideal tanto para hombres como para mujeres que buscan un reloj de lujo con una estética atemporal. Los acabados, que alternan superficies cepilladas y pulidas, realzan la atención al detalle que caracteriza a TAG Heuer.
La magia de los diamantes en el diseño
Lo que realmente distingue a estas nuevas ediciones es la inclusión de diamantes, que aportan un aura de lujo discreto. En lugar de la tradicional escala taquimétrica, el bisel interior alberga 72 diamantes de talla brillante, engastados en un reborde inclinado que se disfruta desde cualquier ángulo gracias al cristal abovedado. Este detalle no sólo embellece el reloj, sino que también genera interesantes juegos de luz al combinarse con el zafiro.
Los 11 índices de hora, también decorados con diamantes engastados en chatones, aportan una sensación de continuidad en el diseño de la esfera, mientras que el índice a las 6 en punto se sustituye por una ventana de fecha enmarcada rectangularmente. Este detalle es particularmente elegante, ya que integra la funcionalidad sin desentonar con el diseño general.
Esferas con personalidad propia
La versión en rosa empolvado destaca por su calidez y suavidad, un color que, combinado con los diamantes y la correa de piel de becerro a juego, lo convierte en una opción sofisticada y femenina. La esfera azul, por otro lado, irradia un carácter más clásico y versátil. Su acabado cepillado circular añade profundidad, mientras que el color azul intenso, complementado por la correa de piel de aligátor azul oscuro, proyecta un estilo refinado y profesional.
Las subesferas del cronógrafo, dispuestas en un diseño bicompax, ofrecen equilibrio visual. El contador de 30 minutos a las 3 y el totalizador de 12 horas a las 9 están enmarcados con detalles rodiados y un patrón acaracolado en su interior. El pequeño segundero a las 6, aunque no tiene subesfera propia, está marcado discretamente para mantener la simetría. Las agujas de las horas y los minutos, rodiadas y con inserciones de Super-LumiNova, aseguran una excelente legibilidad incluso en condiciones de poca luz.
Innovación técnica al servicio de la precisión
En el corazón de estos cronógrafos late el calibre TH20-00, un movimiento de manufactura que combina tradición e innovación. Este movimiento automático, basado en el aclamado Heuer 02, incorpora cuerda bidireccional para una mayor eficiencia, junto con un embrague vertical y una rueda de pilares que aseguran una operación precisa y suave del cronógrafo. Con una reserva de marcha impresionante de 80 horas, es un reloj que se adapta a las exigencias de la vida moderna.
El fondo de caja transparente de zafiro permite admirar el intrincado trabajo del movimiento, con sus 33 rubíes y acabados decorativos. Además, la resistencia al agua de 100 metros añade un elemento práctico a su diseño, asegurando su durabilidad en diversas situaciones.
Brazaletes de lujo con funcionalidad moderna
TAG Heuer no ha escatimado esfuerzos en los detalles finales. Las correas, diseñadas para complementar perfectamente las esferas, son tan prácticas como elegantes. La versión en rosa empolvado presenta una correa de piel de becerro nacarada, mientras que la versión azul incorpora una correa de piel de aligátor con un acabado nacarado similar. Ambas están equipadas con un cierre desplegable con pulsadores y un sistema de intercambio rápido, lo que permite personalizar el reloj según la ocasión.
Lujo y funcionalidad. Una obra maestra de la relojería contemporánea
Los nuevos TAG Heuer Carrera Chronograph Glassbox son mucho más que relojes; son piezas de joyería que combinan funcionalidad, diseño y tradición. El modelo con esfera rosa, referencia CBS2215.FC6568, tiene un precio de 8.450 euros, mientras que el modelo azul, referencia CBS2214.FC6567, se encuentra disponible por 8.550 euros.
Para aquellos que buscan un reloj que capture la esencia de la elegancia moderna con un toque de herencia histórica, estas ediciones del Carrera Glassbox son una elección excepcional. Elegantes, fiables y cautivadores, encarnan el espíritu de TAG Heuer en su máxima expresión.
El TAG Heuer Carrera Chronograph Tourbillon x Porsche Panamericana CBS5012.FC6571 es una verdadera obra maestra que rinde homenaje al legado de las carreras y a la histórica conexión entre TAG Heuer, Porsche y la icónica Carrera Panamericana. Este lanzamiento no solo marca un hito en el mundo de los relojes de lujo, sino que también celebra el 70 aniversario de la victoria del Porsche 550 Spyder en la carrera Panamericana de 1954. En su esencia, este reloj encapsula la adrenalina de las carreras y la precisión técnica, manteniendo la elegancia clásica por la que la línea Carrera es conocida.
El diseño de este Carrera Chronograph Tourbillon toma como base el modelo del año pasado, introducido para conmemorar el 60 aniversario del cronógrafo Carrera. Sin embargo, esta nueva edición del 2024 eleva ese diseño con una dosis de dinamismo deportivo inspirado directamente en el Porsche 550 Spyder, legendario tanto por su historia en las carreras como por su diseño aerodinámico. Desde el momento en que se posa la mirada en este reloj, se siente esa conexión con la velocidad y el automovilismo de alto nivel.
La caja de acero inoxidable de 42 mm de diámetro y 15,1 mm de grosor presenta acabados pulidos y cepillados que aportan un equilibrio entre robustez y refinamiento. La resistencia al agua de 100 metros asegura que, aunque está diseñado para las pistas, también puede soportar los rigores de la vida cotidiana. El cristal de zafiro abovedado Glassbox, con tratamiento antirreflejos, permite una visualización sin obstrucciones, mientras que el fondo de caja transparente revela el calibre TH20-09, una verdadera obra de arte técnica. Este fondo de caja, decorado con grabados especiales que conmemoran el aniversario de la victoria de Porsche, también destaca por su rotor esqueletizado que imita un volante, un toque sublime que une aún más el mundo de los relojes con el de los autos deportivos.
La esfera es, sin duda, una de las características más cautivadoras de este reloj. Esqueleto en tonos plateados, con subesferas negras brillantes en los contadores del cronógrafo a las 3 (minutos) y a las 9 (horas), su diseño recuerda a las ruedas del Porsche 550 Spyder, un guiño claro a su herencia automovilística. Los índices rodiados y facetados se aplican de manera precisa, mientras que el anillo negro que enmarca la esfera alberga la escala de segundos y minutos, resaltada por el logotipo de Porsche, sutilmente ubicado entre los marcadores 0 y 10. La combinación de estos elementos crea un diseño impactante, limpio y al mismo tiempo lleno de detalles que los entusiastas de los relojes y los autos sabrán apreciar.
A las 6 en punto, el tourbillon de un minuto, uno de los grandes protagonistas de este modelo, es una ventana a la alta relojería. El tourbillon, además de su función técnica de mejorar la precisión al compensar los efectos de la gravedad, está diseñado para evocar un volante de tres radios, reforzando esa conexión constante con el mundo de los deportes de motor. Su presencia es poderosa y complementa a la perfección las agujas lacadas en amarillo del cronógrafo, que añaden un toque vibrante y deportivo. Las agujas de las horas y los minutos están rodiadas y tratadas con Super-LumiNova blanca, garantizando una legibilidad impecable incluso en condiciones de poca luz, con puntos de Super-LumiNova amarillos en los índices para una lectura rápida y eficaz.
El corazón de este reloj es el calibre TH20-09, una evolución del movimiento Heuer 02. Este cronógrafo automático de rueda de pilares con tourbillon es un testimonio de la capacidad técnica de TAG Heuer. Funciona a una frecuencia de 28.800 alternancias por hora, y su reserva de marcha de 65 horas asegura que el reloj mantenga su precisión incluso cuando no se utiliza durante días. La certificación COSC añade una capa de fiabilidad que los coleccionistas valoran profundamente, y la garantía de cinco años refleja la confianza de TAG Heuer en la durabilidad y precisión de su creación.
En cuanto a la comodidad, el Carrera Chronograph Tourbillon x Porsche Panamericana se lleva con una correa de piel de becerro perforada en negro, que añade un toque deportivo sin perder elegancia. El forro interior en amarillo crea un contraste atractivo y vibrante, que conecta con los detalles de las agujas del cronógrafo. El cierre desplegable de acero, con pulsadores de doble seguridad, asegura que el reloj permanezca firmemente en su lugar, ofreciendo una experiencia de uso tan fiable como atractiva.
Este reloj es una edición limitada a solo 225 piezas, lo que lo convierte en una joya codiciada tanto por coleccionistas como por aficionados a la relojería y al automovilismo. La referencia CBS5012.FC6571 ya está disponible y tiene un precio de 35.250 euros, reflejando no solo su exclusividad, sino también la impresionante combinación de innovación, diseño y legado que representa.
En conclusión, el TAG Heuer Carrera Chronograph Tourbillon x Porsche Panamericana es mucho más que un reloj. Es una fusión de historia, técnica y pasión por las carreras, un homenaje a la legendaria carrera Panamericana y al inquebrantable vínculo entre TAG Heuer y Porsche. Esta pieza, con su tourbillon visualmente impresionante y su audaz diseño inspirado en el mundo del motor, ofrece una experiencia única tanto a la vista como en su rendimiento.
La línea Carrera de TAG Heuer siempre ha sido sinónimo de precisión y deportividad, y con el nuevo lanzamiento de los modelos Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport, que completan, por ahora, la nueva línea Carrera Chronograph Extreme Sport que veíamos recientemente, la marca ha dado un paso más en la alta relojería deportiva. Estos dos nuevos modelos fusionan el rendimiento técnico de un cronógrafo con la maestría del tourbillon, añadiendo un diseño audaz que reafirma la esencia innovadora de TAG Heuer.
Ambos modelos cuentan con una construcción de caja modular, que integra un contenedor y dos barriletes laterales ahuecados, acabados con una elegante textura pulida con chorro de arena. Esta característica no sólo les aporta una estética moderna y robusta, sino también una funcionalidad excepcional, destacando la durabilidad y resistencia necesarias para un reloj deportivo extremo. Las dimensiones de la caja son 44 mm de diámetro y 15,10 mm de grosor, manteniendo una resistencia al agua hasta 100 metros (330 pies), ideal para quienes buscan un reloj de lujo que pueda soportar las condiciones más desafiantes.
El primer modelo, TAG Heuer Carrera Chronograph Tourbillon Extreme Sport en titanio, se distingue por su caja de titanio de grado 2 pulido con chorro de arena, lo que le otorga una ligereza notable sin sacrificar la resistencia. El bisel, elaborado en carbono forjado, complementa perfectamente la caja, con marcas grabadas en gris que añaden un toque técnico y futurista. La esfera esqueletizada con revestimiento NAC (aleación negra de platino) ofrece una vista detallada de los intrincados componentes del mecanismo, con detalles granulados en negro y un reborde oscuro con un contorno gris que destaca los índices y agujas chapados en rodio. La estética general es decididamente técnica y moderna, con una sensación de maquinaria expuesta que atrae la atención a los detalles técnicos del reloj.
En cuanto a la variante en oro rosa de 18 quilates (5N), este modelo ofrece un contraste más cálido y lujoso. La caja bimaterial combina la nobleza del oro rosa con un contenedor de titanio de grado 2 con revestimiento DLC negro, que le otorga un aire sofisticado sin perder la esencia deportiva. El bisel de oro rosa macizo con marcas negras crea un elegante contraste, mientras que la esfera esqueletizada con detalles granulados en negro, índices y agujas chapados en oro rosa, junto con el reborde negro de contorno dorado, añaden un toque de opulencia refinada. El tourbillon, situado a las 6 en punto, es sin duda el protagonista, mostrando su complejidad mecánica y proporcionando una visión clara de la maestría relojera que caracteriza a TAG Heuer.
Ambos modelos presentan un fondo de caja abierto, permitiendo admirar el calibre TH20-09 de fabricación propia de la marca. Este calibre cuenta con un embrague vertical, una rueda de pilares, y un rotor en forma de escudo que hace un guiño directo al icónico logo de la marca. Además, ofrece un sistema de rebobinado automático bidireccional y una impresionante reserva de marcha de 65 horas, lo que asegura un rendimiento fiable incluso en condiciones extremas. La garantía extendida de cinco años respalda la durabilidad y calidad de estos relojes.
En cuanto a los precios, el modelo en titanio (ref. CBU5080.FT6272) tiene un precio de 27.500 euros, mientras que la versión en oro rosa (ref. CBU5050.FT6273) se ofrece a 32.250 euros. Sin duda, estos precios reflejan no sólo los materiales preciosos utilizados, sino también la complejidad mecánica y el diseño innovador que definen a estos modelos.
Desde mi perspectiva, el diseño de estos relojes es simplemente espectacular. El uso del titanio y el carbono forjado en el modelo de titanio le confiere una estética futurista y agresiva, mientras que la variante en oro rosa es una muestra de cómo el lujo y la funcionalidad pueden fusionarse perfectamente. La integración del tourbillon en el diseño no sólo añade una complejidad técnica, sino que también mejora visualmente la esfera esqueletizada, creando una sensación de profundidad y dinamismo que es difícil de igualar en otros relojes deportivos. En definitiva, TAG Heuer ha logrado combinar la alta relojería con la deportividad extrema de una manera elegante y audaz.
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