Tanto relojes analógicos como digitales, éstos últimos casi siempre, suelen tener segundero, que es la indicación menos importante después de la hora y los minutos. Hay muchos relojes sin segundero, e incluso también hay relojes monoaguja, pero no cabe duda de que es un elemento que otorga una gran vida al reloj, ya que el movimiento de las otras agujas es menos apreciable, y nos da una muy buena sensación del paso del tiempo. Los relojes con segundero suelen tener una esfera con una circunferencia exterior dividida en los 60 segundos que tiene un minutos, aunque esto no es siempre así, existiendo esferas más sencillas, con marcadores cada 5 minutos, sólo cada 15, o sin índices. Como definición sencilla, el segundero es la indicación de los segundos en el reloj.

El reloj analógico

El reloj analógico es el que nos muestra la hora mediante agujas en una esfera, usualmente redonda, aunque también puede ser cuadrada*, rectangular o de formas inusuales.

Aunque no es exclusivo de los cronógrafos, en éstos, el segundero principal suele situarse en una subesfera descentrada, usualmente a las 6 o a las 9 horas, mientras que el segundero central es el que medirá los segundos del cronógrafo cuando éste esté en funcionamiento. En los relojes que sólo muestran la hora, el segundero suele ser una manecilla larga y central, que se mueve a saltos de 1 segundo si el reloj es de cuarzo, o de corrido si es mecánico.

El segundero es la manecilla más estrecha y liviana del reloj, ya que es la que más se va a mover. Al ser la aguja que más energía va a consumir, su ligereza hará que el movimiento ahorre toda la energía posible, algo clave tanto en mecanismos de cuarzo como mecánicos, ya sean automáticos o manuales.

Cómo ajustar el segundero de un reloj

Algunos relojes de cuarzo requieren un ajuste del segundero del cronógrafo después de un cambio de pila o en caso de que ocurra un error, para alinear correctamente el mismo en la posición cero o de las 12 horas. Esto se realiza en una determinada posición de la corona y haciendo avanzar el segundero mediante un pulsador. Una vez que la aguja se encuentra correctamente alineada, sólo hay que colocar nuevamente la corona en la posición inicial. Si lo que ocurre es que tu reloj automático o manual adelanta o atrasa, te interesa leer nuestro artículo sobre cómo ajustar un reloj automático.

Segundero se atasca, se traba, se para o avanza a intervalos inusuales

Si en tu reloj analógico de cuarzo se para el segundero lo más probable es que la pila se haya agotado y haya que ponerle una nueva. Si se traba o se atasca, en caso de un reloj mecánico, puede ser síntoma de que algún engranaje está sucio o ha sufrido un daño, como un diente roto, y necesita ser sustituido.

En relojes de cuarzo, cuando el segundero avanza a intervalos de más de 1 segundo, como 2 segundos, o hasta 5, es un indicador propio del reloj para avisarnos de que le queda poca batería, antes de detenerse por completo. El reloj también ahorra energía de esta manera. En algunos relojes solares o kinéticos es posible que el segundero se pare cuando no lo utilizamos durante un tiempo pero el reloj siga manteniendo la hora, como otra función de ahorro de energía.

Segundero fulminante y segundero muerto

Algunos relojes mecánicos con complicaciones de gran relevancia cuentan con el llamado segundero fulminante, una aguja que, en una esfera especial, da una vuelta (o a veces 4 ó 5 saltos) por segundo. Esto es propio del cronógrafo foudroyante, en el que en una subesfera, la aguja se mueve rápido, a la velocidad de la frecuencia del movimiento por cada segundo, lo que la hace capaz de medir intervalos más pequeños que un segundo de forma eficaz.

El segundero muerto es una complicación propia de relojes muy antiguos, en la que la aguja del segundero, en un reloj mecánico, avanza a saltos exactos de un segundo (como si fuera un reloj de cuarzo), y no con el barrido tradicional de un reloj mecánico.

Referencia del segundero el poner en hora un reloj

Al poner en hora un reloj mecánico solemos utilizar el segundero como referencia, si el calibre es medianamente bueno y cuenta con sistema hack de parada del segundero al sacar la corona para realizar cualquier ajuste en la hora. Tomamos como referencia, por ejemplo, la hora exacta en España, ajustamos la aguja de horas y minutos, y cuando llegue a los segundos donde tenemos la manecilla detenida, metemos de nuevo la corona para que comience a andar tras en ese preciso momento.

Como curiosidad sobre el segundero del reloj, el COSC, al realizar las pruebas de los relojes visualmente, se basa en el segundero del reloj, ya montado, para las medidas en las famosas pruebas de cronometría, motivo por el que un reloj sin segundero nunca podrá ser certificado COSC.