El tourbillon fue creado por Breguet en 1795, y patentado años más tarde. Nace de la necesidad de una mayor exactitud en los relojes, ya que la gravedad es un impedimento para obtener la máxima precisión en el mecanismo de un reloj, debido a las cambios de posición del reloj en el día a día o cuando se deja en posiciones diferentes cuando no se utiliza. Se cree que Breguet le puso ese nombre a partir de la obra, bien conocida por él, de d’Alembert, en la que se menciona el “Torbellino”, como fuerza que sostiene la rotación de los planetas alrededor del sol.

tourbillon

El tourbillon regula, o más bien anula, el efecto de la gravedad que interfiere en dicha precisión, compensando los errores que ocasiona el movimiento del reloj, centrándose en el órgano regulador del mismo, ya que es lo que determina las oscilaciones del movimiento, y, en consecuencia, la precisión del reloj. Si el eje sobre el que gira el volante y el escape del calibre se mantuviesen siempre en posición vertical, lo que ocurre cuando el reloj se encuentra esfera arriba, el efecto gravitatorio se mantendría constante, que era lo que buscaba Breguet. Es evidente que esto es imposible, ya que el reloj no siempre se mantiene en dicha posición, o es movido constantemente cuando lo llevamos.

Reloj Tourbillon

Para lograr esto, lo que se le ocurrió a Breguet fue contener los elementos del órgano regulador del calibre en una jaula y hacer que dicha jaula girase continuamente dando una vuelta completa cada minuto. La rotación constante del volante, el escape y el áncora eliminan cualquier efecto del cambio de posición sobre los mismos, debido a que ya cambian de posición aunque el reloj no se mueva. La eliminación del efecto gravitatorio mejora, además, la lubricación de dichos elementos y reduce su fricción.

Tourbillon y relojería

El tourbillon inventado por Breguet fue introducido en la Exposición Nacional de Productos para la Industria de París, en 1806. Es un mecanismo que no ha tenido una gran presencia en la historia de la relojería, siendo incluido por primera vez en un reloj de pulsera en el año 1980.

Funcionamiento del reloj tourbillon

Para comprender el funcionamiento y la necesidad del tourbillon, primero veremos qué efectos tiene la gravedad en el movimiento de un reloj.

La gravedad afecta fundamentalmente a las partes del calibre que componen el escape, es decir, el espiral, el volante y el áncora (te invitamos a visitar nuestro enlace sobre el funcionamiento del escape y del reloj automático). El espiral es, sin duda, el elemento que verdaderamente regula, el que tiene un movimiento más complejo y el que más se ve afectado por los movimientos del reloj. También se ve afectado de forma notable por los campos magnéticos, por posibles golpes y por la temperatura.

A lo largo de los años y debido al avance en investigación y tecnología, dichos efectos se han ido compensando, incluso neutralizando debido al uso de nuevos materiales antimagnéticos, como el silinvar, materiales más resistentes y más insensibles a los cambios de temperatura, y nuevos sistemas antichoque. El efecto que queda es el de la gravedad, por lo que el diseño del volante y su regulación, y el diseño del espiral, son claves en cuando a esto, ya que el movimiento y la oscilación del espiral cuando se contrae y se expande es extremadamente difícil de compensar en cuanto a estos efectos, y nuevos e ingeniosos diseños del espiral tampoco han mejorado mucho dicho aspecto.

En la actualidad, la regulación del volante cuando un relojero ajusta el calibre de un reloj es, en realidad, una tarea sencilla gracias a los cronocomparadores, pero el efecto gravitatorio sigue produciendo alteraciones notables. El tourbillon hace que la tarea de regulación sea aún más sencilla, ya que elimina la necesidad de ajuste en un plano completo, lo que hace que haya que regular el reloj en 3 posiciones en lugar de en 6, ya que el espiral variará su posición de forma simétrica.

El tourbillon se introdujo, evidentemente, en relojes de bolsillo, que solían mantenerse en posición vertical, incluso de noche, dejándolos colgados o en un soporte. Esto hacía que el tourbillon fuese muy efectivo en este tipo de relojes, ya que tiene efecto en las posiciones verticales pero no en las horizontales.

En la actualidad el tourbillon es más una pieza de artesanía, difícil de incluir en el calibre de un reloj, y muy valorado por los aficionados.

Reloj doble tourbillon

Greubel Forsey DT30 Doble Tourbillon

En las últimas décadas se han introducido y patentado muchas variantes del tourbillon original, como el tourbillon de eje doble, ambos rotando una vuelta por minuto, y el doble tourbillon de Greubel Forsey (en la imagen superior), en el que la jaula del tourbillon, que gira una vuelta por minuto, está dentro de una segunda jaula que gira durante 4 minutos, ambas con una inclinación relativa de 30º entre sí.

Greubel Forsey fue incluso más allá, en 2005, presentando el cuádruple tourbillon, un movimiento de dos dobles tourbillones conectados por un diferencial esférico.

Todos estos nuevos sistemas hacen las fuerzas que afectan al órgano regulador sean cada vez más constantes, existiendo incluso otros ejemplos, como el tourbillon tri-axial de Girard Perregaux, o el Gyrotourbillon de Jaeger-LeCoultre.

Precio del tourbillon

Frederique Constant ha logrado producir un tourbillon en un reloj de tan solo 19.000 euros, contando, además, con calendario perpetuo.

Muchas firmas suizas cuentan con relojes tourbillon en sus catálogos, como Ulysse Nardin, IWC, Blancpain, Montblanc, Omega, Gerald Genta, Panerai, etc. Sin embargo, los relojes con tourbillon han sido más habituales en las marcas de más alta relojería, como Patek Philippe, A. Lange & Söhne, JLC, Audemars Piguet, Breguet y otras, alcanzando precios de muchos centenares de miles de euros, incluso superiores al millón de euros.

A continuación te mostramos un vídeo del cuádruple tourbillon de Greubel Forsey.