Abr 9, 2022 | Noticias de Richard Mille
Richard Mille ha presentado el nuevo RM 17-01 Tourbillon Brown Cermet, un elegante modelo impulsado por el calibre RM017, un movimiento tourbillon que combina los valores de la tradición relojera y la innovación mecánica, siempre presente en los espectaculares relojes de RM.

Su caja, en forma de tonel, se caracteriza por un bisel marrón cermet en tonos cálidos, combinado con una preciosa carrura de oro rojo.
El cermet es un material de alta tecnología que combina la ligereza del titanio y la dureza del diamante. Por sus excepcionales propiedades físicas se utiliza con frecuencia en protecciones balísticas y en la industria aeroespacial para componentes de los transbordadores para la reentrada, piezas exteriores del fuselaje y en los frenos de vehículos de competición. El cermet tiene una dureza de 2360 Vickers, comparable con otras cerámicas de alto rendimiento, lo que lo hace ideal para usar en biseles, un área altamente expuesta a rayones.

Con unas medidas de 48,15 mm x 40,10 mm y un grosor de 13,08 mm, la carcasa de 3 partes del RM 17-01 ofrece resistencia al agua hasta una presión de 5 ATM (50 metros / 165 pies) garantizada por 2 juntas tóricas de nitrilo. Está ensamblado con 12 tornillos estriados en titanio grado 5 y arandelas resistentes a la abrasión en acero inoxidable 316L.
Sostenidos por una placa base esqueletizada, los puentes, de titanio de grado 5, flanquean la gran rueda en la parte superior del reloj y el tourbillon, de 12,30 mm, ubicado en la parte inferior.
La aleación de titanio Grado 5 (90 % titanio, 6 % aluminio, 4 % vanadio) ofrece excelentes propiedades, que incluyen una notable rigidez y resistencia a la corrosión, lo que explica su uso frecuente en las industrias aeroespacial, aeronáutica y automotriz.
La placa base y los puentes fueron sometidos a intensas y completas pruebas de validación para optimizar sus capacidades de resistencia. De hecho, la rigidez extrema con una planitud superficial precisa es esencial para el perfecto funcionamiento del tren de engranajes.




Latiendo a una frecuencia de 3 Hz (21.600 alternancias por hora), el movimiento con tourbillon, Calibre RM017, puede soportar más de 5.000 g y garantiza una reserva de marcha de 70 horas.
El barrilete, de rotación rápida (6 horas por vuelta en lugar de 7,5 horas), aumenta el rendimiento de la reserva de marcha, así como el ratio de uniformidad. El volante, de suspensión libre, ofrece una mayor fiabilidad en caso de golpes, montaje y desmontaje del movimiento, garantizando también mejores resultados cronométricos a lo largo del tiempo.
Las funciones que ofrece este Richard Mille RM 17-01 Tourbillon Brown Cermet son: horas, minutos, reserva de marcha e indicadores de función.
De manera similar a la caja de cambios de un automóvil, el indicador de función identifica las posiciones de ajuste manual (H), punto muerto (N) y cuerda (W) a medida que se extrae la corona. Una manecilla ubicada a las 4 en punto indica la posición actual. La corona tiene un sistema de seguridad limitador de torsión que evita que se gire demasiado accidentalmente, lo que podría dañar el vástago de cuerda o ejercer una presión excesiva sobre el resorte del cilindro.
A las 2 en punto, el indicador de reserva de marcha muestra el número de horas de energía que quedan en el resorte principal antes de que se deba dar cuerda nuevamente al reloj.
Protegida por un cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos por las dos caras, la esfera, de zafiro, presenta un realce de titanio de grado 5 con tratamiento galvánico verde y un minutero amarillo en contraste. Se completa con el logotipo de Richard Mille.

El nuevo Richard Mille RM 17-01 Tourbillon Brown Cermet tiene un precio aproximado de 620.000 euros.
Abr 4, 2022 | Noticias de Jaeger-LeCoultre
Visualización de la hora mundial impulsada por un tourbillon volante orbital

La relojería es hija de la astronomía. Desde que el hombre se preguntó sobre el paso del tiempo, el calendario de nuestras vidas ha sido moldeado por eventos celestiales. El tiempo se medía por el sol, la luna y las estrellas… Con motivo del Watches and Wonders 2022, Jaeger-LeCoultre se ha embarcado en una odisea estelar, presentando varios increíbles modelos, auténticas maravillas de la mecánica, como los Jaeger-LeCoultre Master Hybris Artistica Calibre 945, Galaxia y Atomium. Entre los relojes inspirados en este tema subyacente, el Master Grande Tradition Calibre 948 es un espectacular tourbillon mundial que combina un extraordinario movimiento con una excepcional artesanía.
Lo primero que llama la atención del Jaeger-LeCoultre Master Grande Tradition Calibre 948 es su movimiento tourbillon, único en el mundo. El calibre 948, visto anteriormente en el Geophysic Tourbillon Universal Time con diferencias menores, como un volante diferente, es lo que la Grande Maison llama Universal Tourbillon. Combina la tradicional rotación del tourbillon sobre sí mismo cada minuto con una rotación orbital alrededor de la esfera todos los días.


Con esta doble rotación, el tourbillon volante también gira alrededor del reloj una vez al día, trazando las 24 horas y reproduciendo así la rotación de la tierra sobre su propio eje. Esta revolución diaria del tourbillon (junto con el mapa central y su anillo de ciudades) también permite que el reloj muestre la hora de las 24 zonas horarias.
La indicación de la hora mundial es sencilla y fácil de usar. El anillo de 24 horas de la periferia del dial es estacionario, por lo que a medida que giran el mapa y el anillo de ciudades, puede saberse la hora de cada zona horaria. El reloj se configura a través de la corona, con una primera posición para configurar la hora universal y los minutos (por ejemplo, alinear Londres con la hora GMT actual) y una segunda posición (que mueve sólo la manecilla de la hora, en saltos de una hora hacia adelante o hacia atrás) para ajustar su zona horaria local.

Una notabilísima y representativa esfera artesanal
La esfera Master Grande Tradition Calibre 948 reúne notables técnicas artesanales para crear un llamativo diseño tridimensional. El mapa en sí se crea en una estructura esquelética abombada formada por las líneas de longitud y latitud. Este lienzo calado de 25,5 mm combina la pintura en miniatura con el esmalte champlevé. De hecho, el mapa que representa el hemisferio norte es de esmalte Champlevé. La técnica consiste en tallar el patrón en la estructura, rellenando luego las áreas huecas con esmalte en varias capas sucesivas, cociéndose a altas temperaturas después de cada capa. Luego, el diseño se realza con refinados detalles pintados a mano. Este mapa en forma de cúpula se ajusta sobre una placa base que representa los océanos y consiste en laca azul aplicada sobre un patrón guilloché ondulado. En total, cada esfera requiere de 70 horas de paciente trabajo. En la periferia del mapa giratorio, el anillo horario fijo presenta números e índices aplicados. La circunferencia de los minutos está grabada con láser en un anillo de laca azul.



Este Master Grande Tradition Calibre 948 monta una caja de oro blanco de 43 mm de diámetro. Su diseño se caracteriza por un bisel redondeado, mientras que las asas presentan un bisel ancho y flancos ahuecados. Es resistente al agua hasta 50 metros. Al dar la vuelta al reloj puede verse el fondo de caja transparente, que permite descubrir el calibre automático 948 y su masa oscilante.
El Jaeger-LeCoultre Master Grande Tradition Calibre 948 se complementa con una correa de piel de aligátor equipada con una hebilla desplegable. Se lanza en una edición limitada de 20 piezas. Queda por confirmar el precio.

Datos técnicos del Jaeger-LeCoultre Master Grande Tradition Calibre 948
Caja: 43 mm de diámetro y 14,13 mm de grosor – Oro blanco de 18 quilates, cepillado, pulido y pulido con chorro de arena – Cristales de zafiro en la parte delantera y trasera de la caja – Hermético hasta 50 metros
Esfera: laca translúcida azul sobre un patrón guilloché ondulado; estructura esquelética abovedada decorada con esmalte champlevé
Movimiento: Jaeger-LeCoultre Calibre 948 – interno – automático – frecuencia de 4 Hz – reserva de marcha de 48 horas – 48 rubíes – horas/minutos, tourbillon volante universal, visualización de hora mundial (24 zonas horarias), indicación de 24 horas
Correa: piel de aligátor con hebilla desplegable de oro blanco de 18 quilates
Referencia: Q52834E1
Disponibilidad: limitada a 20 piezas, numeradas individualmente
Precio: por confirmar
Abr 1, 2022 | Noticias de Jaeger-LeCoultre
Este año 2022, Jaeger-LeCoultre rinde homenaje a los fenómenos astronómicos que se encuentran en los orígenes de la medición del tiempo con una exposición especial, The Stellar Odyssey, que hace su debut en el Watches & Wonders antes de embarcarse en un tour mundial.
Esta exposición es una invitación a descubrir cómo los misterios del cosmos se traducen en maravillas micromecánicas que disfrutar la muñeca.

Desde los primeros días de la Manufactura, las funciones astronómicas han jugado un papel importante en la cartera de relojes complicados de Jaeger-LeCoultre, y esta tradición continúa con dos nuevos relojes astronómicos que reinterpretan el Calibre Grande Complication 945: el Master Hybris Artistica Calibre 945 Galaxia, en oro rosa, y el Master Hybris Artistica Calibre 945 Atomium, en oro blanco, cada uno ofrecido en una edición limitada de sólo 5 piezas.
Creado originalmente en 2010, el Calibre 945 une una carta celeste con una bóveda celeste, un calendario zodiacal y un repetidor de minutos, y se eleva aún más con el Cosmotourbillon de Jaeger-LeCoultre, un tourbillon volante celestial.

Cosmotourbillon, un mecanismo sobre el que se acaban las palabras
Destacando el aspecto astronómico de la medición del tiempo, los relojeros de La grande Maison desarrollaron un mecanismo capaz de mostrar el paso del tiempo sideral, basado en las estrellas.
Situada en el centro de la esfera, la bóveda celeste mapea el cielo nocturno del hemisferio norte visto desde el paralelo 46, la latitud de la sede de Jaeger-LeCoultre en el Vallée de Joux, rastreando la posición de las constelaciones en tiempo real.
Elevado más allá de su función puramente técnica como mecanismo de regulación, el Cosmotourbillon mide el paso del tiempo al dar una vuelta completa en sentido contrario a las agujas del reloj de la esfera en un día sideral.
A diferencia de nuestro día solar de 24 horas (tiempo civil) que se mide por la órbita de la Tierra alrededor del Sol, un día sideral -cuya duración es de 23 horas, 56 minutos y 4,1 segundos- se define por la rotación de la Tierra medida en relación con estrellas fijas más distantes.

La majestuosidad hecha esfera. Una artesanía extraordinaria
Un puntero dorado en forma de sol, situado en el borde de la esfera, indica el mes del calendario zodiacal y la hora solar en una escala de 24 horas, que es necesaria para ajustar el reloj. Las manecillas Dauphine indican los minutos y los ciclos de 12 horas de la hora civil, que se muestran en dos anillos concéntricos en el reborde de la esfera.
Los nuevos Master Hybris Artistica Galaxia y Master Hybris Artistica Atomium aportan una nueva expresión artística a esta combinación de complicaciones. Decorada a mano por los artesanos en el taller Métiers Rares de la Manufactura, la esfera, de varios niveles, enfatiza maravillosamente el tema celestial.
Para el mapa estelar, Jaeger-LeCoultre introduce por primera vez el esmalte grisalla en su repertorio. Originada en la Francia del siglo XVI, esta técnica crea un efecto de claroscuro, con una ilusión de tridimensionalidad creada por medios tonos y sombras.


Los diales están construidos en múltiples niveles, dominados por una estructura abombada que también envuelve el Cosmotourbillon. Visible alrededor del borde de la cúpula y debajo del tourbillon, el nivel más profundo de la esfera es un disco azul medianoche para el modelo de oro blanco o uno negro para el de oro rosa y decorado con laca translúcida sobre opalina, con inscripciones transferidas en blanco para los nombres de los meses y el segundero del tourbillon.
La cúpula está formada por dos cuerpos. En la esfera negra del “Galaxia”, tanto la sección exterior de la cúpula como el disco celeste interior están hechos de oro, con esmalte grisalla que representa los planetas y el mapa estelar y los nombres de las constelaciones transferidos sobre el esmalte.
El “Atomium” toma su nombre de la delicada filigrana de metal plateado que forma la sección exterior de la cúpula que enmarca el disco celestial abombado con esmalte grisalla azul medianoche y un mapa estelar transferido.



Las esferas del “Galaxia” y el “Atomium” están rodeadas por tres anillos concéntricos que llevan los índices de la hora solar. El aro interior, de 24 horas, y el aro exterior, de minutos, están acabados en opalina; entre ellos, el anillo de las horas está decorado con esmalte sobre una base guilloché a mano, con índices aplicados.
La caja Master Grande Tradition, de 45 mm de diámetro y 16,05 mm de grosor, consta de más de 80 piezas y se caracteriza por un bisel convexo y asas con anchos biselados. Los lados huecos de las asas agregan tensión dinámica, mientras que la corredera del repetidor es cónica para armonizar mejor con los lados curvos de la caja. El diseño general destaca por la alternancia de acabados pulidos con chorro de arena, pulidos y satinados.


Una sonería a la altura del excepcional resto del reloj
El repetidor de minutos suena con diferentes tonos para horas, cuartos y minutos. En Jaeger-LeCoultre, esta búsqueda continua del sonido ideal ha producido varias innovaciones patentadas, que incluyen gongs de cristal, martillos trebuchet y un regulador silencioso. En el mecanismo de repetición de minutos del Calibre 945, estos inventos contribuyen a lograr sonidos de una claridad excepcional.
Elaborado, ensamblado y decorado a mano, este movimiento late a la frecuencia de 4 Hz (28.800 alternancias por hora) ofreciendo una autonomía de 40 horas.
El precio del Jaeger-LeCoultre Master Hybris Artistica Calibre 945 Galaxia ref. Q5262470 es de 550.000 euros, mientras que el Master Hybris Artistica Calibre 945 Atomium ref. Q5263481 puede adquirirse a un precio de 575.000 euros.
Ene 10, 2022 | Noticias de Zenith
Zenith reinterpreta su Defy Double Tourbillon haciendo posible admirarlo por completo a través de una caja de zafiro de 46 mm totalmente transparente

El nuevo Defy Double Tourbillon Sapphire está equipado con dos tourbillons independientes y un cronógrafo de 1/100 de segundo.
Doble tourbillon, para la hora y para el cronógrafo
El tourbillon situado a las 10 en punto está acoplado al cronógrafo y lo regula, midiendo y mostrando centésimas de segundo. Latiendo a una frecuencia de 50 Hz (360.000 alternancias/hora) con su carro realizando una rotación completa cada cinco segundos, este tourbillon es el más rápido del mundo, logrando mover la manecilla del cronógrafo a la asombrosa velocidad de una vuelta completa de la esfera por segundo.
El segundo tourbillon, ubicado a las 8 en punto, regula la frecuencia del reloj (es decir, horas, minutos y segundos), que funciona a una frecuencia de 5 Hz (36.000 alternancias por hora) con un carro que realiza una rotación por minuto.
La placa principal del movimiento automático de este reloj, el Calibre El Primero 9020, está acabada en un llamativo tono PVD azul y, por primera vez para Zenith, algunos de los puentes del lado de la esfera están grabados con estrellas, un guiño al universo y la exploración espacial.

Este excepcional movimiento es, por supuesto, cronómetro certificado, y ofrece una reserva de marcha de aproximadamente 50 horas.
Protegido por un cristal de zafiro abombado, con tratamiento antirreflejos, los índices, aplicados, y las agujas de las horas y los minutos, van rellenos de material luminiscente Super-Luminova SLN C1 para mejorar la legibilidad de la esfera, calada, incluso en condiciones de poca luz.
Dotación y precio
El Zenith Defy Double Tourbillon Sapphire, de referencia 04.9000.9020/00.R920, va combinado con una correa de goma negra con tejido azul “efecto cordura” y costuras grises, y es una edición limitada a 10 piezas, cada una a un precio de 175.000 euros. Los propietarios de este modelo tendrán la oportunidad de experimentar un vuelo parabólico de gravedad cero organizado para febrero de 2022 por Novespace, una subsidiaria del Centro Espacial Nacional Francés, para ofrecer la experiencia de la ingravidez.
Sep 14, 2021 | Noticias de Girard Perregaux
Un puente al pasado, una mirada al futuro
En 1867, Girard-Perregaux presentó el “Tourbillon con tres puentes dorados”, lo que supuso el nacimiento de un icono. Inusualmente, los puentes, tres partes funcionales normalmente ocultas a la vista, se convirtieron en un elemento estético. Al tomar esta decisión, la Manufactura Girard-Perregaux se hizo conocida por hacer visible lo invisible, enfoque se ha empleado en varios modelos posteriores de la marca. Con la llegada del nuevo Tourbillon with Three Flying Bridges, la Maison perpetúa esta filosofía de diseño, pero con algunos giros fascinantes en el camino.


Este año marca el 230 aniversario de Girard-Perregaux. Como parte de sus celebraciones, la Manufactura está revisando sus modelos icónicos y lanzando una serie de nuevas creaciones, a menudo impregnadas de una dosis de modernidad. El Tourbillon con tres puentes volantes está dotado de tres puentes Neo de oro rosa, siendo la primera vez que los tres puentes Neo se fabrican con este noble metal. Curiosamente, después del lanzamiento del Free Bridge en 2020, el lanzamiento del nuevo Tourbillon with Three Flying Bridges será la última subfamilia en unirse a la colección Bridges de Girard-Perregaux.
Los tres puentes no sólo soportan el tren de engranajes, el barrilete y el tourbillon, sino que también actúan como placa principal. El resultado es que los puentes parecen flotar en el aire, aparentemente intactos por la gravedad. Esta inusual construcción requirió que la Maison colocara los índices en el borde, que a su vez está unido a la caja.

Girard-Perregaux Tourbillon con tres puentes volantes, una obra de arte de asombrosos acabados
Las superficies superior e inferior de los puentes de oro rosa están acabadas con un revestimiento de PVD negro, siendo la antítesis misma de lo evidente. Sólo los flancos, delgados y verticales, de cada puente están expuestos, lo que nos da la pista sobre su noble composición. De hecho, los puentes pueden describirse como “lujo súper discreto” donde sólo los entendidos son conscientes de su preciosa naturaleza. Cada puente está minuciosamente biselado a mano utilizando un pequeño trozo de madera de boj, una técnica empleada durante cientos de años. Lograr un acabado perfecto necesita de un día completo de pura artesanía. Si bien el Tourbillon con tres puentes volantes parece contemporáneo, mantiene todavía muchas de las técnicas tradicionales sinónimo de Alta Relojería.


“Queríamos crear un reloj que sirviera de puente a nuestro pasado pero que también demostrara nuestra visión del futuro”, comenta Patrick Pruniaux, director ejecutivo de Girard-Perregaux. “Se basa en el talento de nuestros artesanos y relojeros, combinando métodos tradicionales con técnicas innovadoras. El Tourbillon con tres puentes volantes adopta una arquitectura tridimensional, lo que permite al usuario ver muchas partes normalmente escondidas. Desde sus inicios, Girard-Perregaux ha hizo visible lo invisible, algo que espero que continúe haciendo durante los próximos 230 años. Sin embargo, donde nuestro equipo ha optado por agregar un ligero giro es haciendo los puentes de oro y luego cubriéndolos con PVD negro, excepto por sus flancos. Parece maravillosamente indulgente, un rasgo sinónimo de lujo, algo que seguirá siendo un secreto para la mayoría de la gente, excepto para los que lo saben”.
Una característica notable de este reloj es que juega con formas tridimensionales, colocando varios elementos de la esfera a diferentes alturas, una característica que tiene en común con algunas de las mejores estructuras arquitectónicas del mundo. A pesar de su complejidad, la esfera permanece limpia, ordenada y fácil de leer, con el barrilete, el tren de engranajes y el tourbillon dispuestos a lo largo de un eje norte-sur. El barril se coloca en la parte superior de la esfera y se asienta sobre un micro-rotor de oro blanco, aprovechando la energía del movimiento de la muñeca del afortunado que lo lleva. Los lados verticales del rotor están grabados con el nombre del modelo del reloj, un detalle sutil que demuestra a la perfección la obsesión de la Manufactura por lo minucioso.

Tourbillon ultraligero y novedosos cristales de zafiro
El tourbillon va colocado en la base de la esfera. Su jaula tiene forma de lira, un diseño histórico que se remonta al siglo XIX, aunque en este caso está hecha de titanio de grado 5, un material ultramoderno. Una manecilla azulada en la jaula gira 360° cada minuto, a modo de segundero pequeño. La jaula del tourbillon consta de 79 componentes y pesa sólo 0,25 gramos. Esta masa notablemente baja mitiga el consumo de energía, contribuyendo así a la impresionante reserva de marcha del movimiento, de un mínimo de 60 horas.

El cristal de zafiro, cubriendo la esfera, se inclina suavemente curvándose hacia abajo hasta el borde exterior del centro de la caja, por lo que el modelo evita tener un bisel convencional. Para lograr esta llamativa estética se necesita entre cuatro y cinco veces más material que con un cristal de zafiro normal. También se necesita mucha experiencia para pulir el cristal hasta lograr un acabado impecable. Sorprendentemente, después de haber invertido mucho esfuerzo en la fabricación de este cristal de zafiro superior, el artesano que ha dedicado todo ese tiempo tiene que repetir el proceso y hacer un cristal similar para cubrir la parte inferior del reloj. Equipando el Tourbillon with Three Flying Bridges con cristales de zafiro en forma de caja superior e inferior, la Manufactura ha dotado al modelo de un armonioso grado de simetría.
El Tourbillon con tres puentes volantes, ref. 99296-52-001-BA64 está disponible en todo el mundo en todos los minoristas autorizados de Girard Perregaux al nada desdeñable precio de 157.000 euros.
Jun 11, 2021 | Relojes legendarios
Entre las novedades para este año 2021, este Royal Oak Concept “Black Panther” Flying Tourbillon de Audemars Piguet es una edición limitada a 250 piezas con un diseño futurista basado en el traje de Pantera negra, el superhéroe de Marvel creado por Stan Lee.

Cuenta con una caja de titanio arenado y cerámica negra en cuyo interior se puede apreciar, en lo que podría denominarse la esfera, ya que en realidad se trata de un reloj esqueleto, a dicho superhéroe en una figura con relieve pintada a mano. El cristal y fondo son de zafiro con tratamiento antirreflejos, mientras que el bisel y la corona están hechos de cerámica negra. El tamaño de este Royal Oak es de 42mm, con un grosor de 14,6mm.





Volviendo a la esfera, de la que es parte el mencionado relieve de Pantera negra, ésta tiene un biselado interior en color morado. Se completa con unas manecillas Royal Oak en oro blanco, por supuesto luminiscentes.
La correa es de caucho color morado con cierre desplegable. Se suministra con una correa adicional de caucho negro. Este Royal Oak Concept es hermético hasta 50 metros. Si se quiere saber el precio hay que consultarlo a Audemars Piguet, al tratarse de una edición especial limitada.
Movimiento
CALIBRE DE MANUFACTURA 2965
FUNCIONES Tourbillon volante, horas y minutos
NÚMERO DE RUBÍES 17
MECANISMO Cuerda manual
RESERVA DE MARCHA 72 h
DIÁMETRO TOTAL 31 mm
NÚMERO DE COMPONENTES 242
FRECUENCIA 3 hz 21.600 alternancias por hora
Jun 2, 2021 | Noticias de Hublot
Continuando con las novedades de Hublot en 2021 tenemos otra extravagancia, aunque por motivos diferentes al Big Bang de zafiro, ya que en este caso, el nuevo Hublot Big Bang Integral Tourbillon High Jewellery es una pieza de alta joyería, con una espectacular arquitectura engastada con 484 diamantes talla baguette, con un total de 31 quilates; su estética, totalmente integrada desde la caja hasta la correa, y su mecánica 100% visible en el lado de la esfera gracias al zafiro contribuyen a lograr esta brillante y sobresaliente locura.

El Big Bang Integral Tourbillon High Jewellery se sitúa en la posición 30 de las piezas únicas de Alta Joyería de Hublot, superando todos los hitos en investigación y en horas de trabajo que ha supuesto el desafio del tallaje y engastado de los diamantes.
Además de una proeza estética, en cuanto a técnica no se queda atrás, contando con el Calibre HUB6035, tourbillon automático, montado también en el Big Bang Integral Tourbillon Full Sapphire, cuya belleza puede admirarse a través del zafiro.




El precio del Big Bang Integral Tourbillon High Jewellery es de 675.000 euros.
Características técnicas del Hublot Big Bang Integral Tourbillon High Jewellery ref. 455.WX.9000.WX.9904
Movimiento
Calibre Hublot HUB6035. Tourbillon automático manufactura
Diámetro 34 mm
Espesor 7.37 mm
Zafiro transparente
Antracita Rutenio
Acabado en rayos de sol con logo Hublot esqueleto en oro blanco de 22 quilates
Perímetro biselado con diamanter
Nº de componentes: 243
Joyas: 26
Frecuencia (Hz): 3 (21’600 A / h)
Reserva de marcha: 72 horas
Caja
Oro blanco de 18 k
Conjunto pulido con 102 diamantes talla baguette por 5,4 quilates
Diámetro: 43 mm
Espesor: 13,75 mm
Resistente al agua: 3 ATM (30 m)
Trasera
Oro blanco de 18 k
Tapa en acabado pulido
Cristal de zafiro con tratamiento antirreflejos
Bisel
Oro blanco de 18 k
Pulido
Engastado con 48 diamantes talla baguette por 4,0 ct
Esfera
Oro blanco de 18 k
Pulido
Engastado con 30 diamantes talla baguette por 1,0 ct
Pulsera y hebilla
Oro blanco de 18 k
Pulido
Engastado con 304 diamantes talla baguette por 20,5 quilates
Con cierre de hebilla desplegable de oro blanco de 18 k
Jun 2, 2021 | Noticias de Hublot
Entre las novedades de Hublot para este año 2021 tenemos esta extravagancia, un reloj hecho prácticamente entero de zafiro. para el que Hublot ha desarrollado un nuevo material transparente a partir de este mineral que, además de lograr un efecto increíble, es realmente duro y sólido en la protección del movimiento.

Hublot ha demostrado su destreza en la investigación y uso de los materiales, y obtener este nuevo material de zafiro ha llevado 5 años de desarrollo, sobre todo para poder utilizarlo, no sólo en la caja, de 43mm de diámetro, sino también en el brazalete, la parte más compleja y el logro más significativo por parte de la marca.

Calibre HUB6035 tourbillon automático
Puede parecer que lo más destacado de este Big Bang Integral Tourbillon Full Sapphire sea su construcción y material, pero lo cierto es que lo más asombroso se encuentra en el movimiento, un calibre automático con tourbillon, elemento en el que se centra todo el diseño e intención de este reloj y que es totalmente visible. Cuenta con puentes de zafiro y un rotor de carga de pequeño tamaño ubicado de forma opuesta al tourbillon. Esta composición y arquitectura del movimiento ha supuesto un desafío técnico notable, y lo cierto es que Hublot ha diseñado un calibre de una extraordinaria belleza y que parece suspenderse en el aire gracias al diseño íntegro en zafiro transparente.





La forma en que la luz, a través de la caja, penetra desde todos los ángulos, se refleja y se difunde por el movimiento es algo digno de contemplarse. La autonomía del HUB6035 tourbillon es de tres días.
Este nuevo Hublot Big Bang Integral Tourbillon Full Sapphire es una edición limitada a 30 unidades, disponible a un precio acorde a su valor, de 416.000 euros.
Datos técnicos del Hublot Big Bang Integral Tourbillon Full Sapphire ref. 455.JX.0120.JX
CAJA
DIÁMETRO 43 mm
CAJA Cristal de zafiro pulido
LUNETA Cristal de zafiro pulido con 6 tornillos de titanio en forma de H
HERMETICIDAD 30 m o 3 ATM
CRISTAL Zafiro con tratamiento antirreflejos
ESFERA Esfera de cristal de zafiro
MOVIMIENTO
MOVIMIENTO HUB6035 Movimiento Manufactura Tourbillon Automático
RESERVA DE MARCHA 72 horas
CORREA Y CIERRE
CORREA Cristal de zafiro pulido
CIERRE Cierre de hebilla desplegable de titanio
Feb 12, 2021 | Relojes legendarios
Breguet, inventor del tourbillon, celebra este año 2021 el 220º aniversario de la creación de esta complicación relojera, la más espectacular y apreciada
En 2021 se celebra el 220o aniversario de una de las mayores complicaciones relojeras de todos los tiempos: el Tourbillon. La invención de este ingenioso mecanismo, de una complejidad sin igual, fue el centro de una verdadera aventura humana que aún hoy contribuye en gran medida a la notoriedad de su creador, Abraham-Louis Breguet, y de su Maison.

Breguet Tourbillon 5367BR/29/9WU
Los inventos técnicos son la expresión de una época y rara vez sobreviven al paso del tiempo, pues acaban siendo arrastrados por las olas de un progreso continuo en el que una innovación anula a la otra. Pero hay algunas excepciones…
Desarrollado hace 220 años por Abraham-Louis Breguet (1747-1823) y considerado una de las mayores complicaciones de todos los tiempos, el Tourbillon nunca había estado tan vivo en la Alta Relojería como hoy. No solo sigue desarrollándose en la Maison, su depositaria, sino que ha sido adoptado por muchas marcas relojeras, pues Breguet lo patentó en 1801… ¡y solo por diez años! También inspiró a otros investigadores a lo largo del siglo XIX, como a Bahne Bonniksen, quien a partir del mismo principio creó el Carrusel.

Breguet Tourbillon 5395BR/1S/9WU
La fascinación por el invento de Breguet se origina en la propia génesis de esta proeza: el Tourbillon no es un objeto de arte mecánico, sino el resultado de observaciones físicas precisas; una verdadera aventura humana y una epopeya industrial en sí. En este 2021 tan especial, la Maison Breguet rendirá tributo al ingenio de su fundador y a la aventura del Tourbillon con distintas iniciativas y con la celebración de una novedad el 26 de junio. Ese día se conmemora el aniversario de la obtención de la patente. Fue el 26 de junio de 1801, o 7 de mesidor del año IX, como fijaba el calendario en aquel entonces en una Francia que acababa de asistir a una revolución memorable.
LOS ORÍGENES DEL TOURBILLON
Un hombre
El Tourbillon emana del espíritu brillante de un hombre con una rica experiencia. Abraham- Louis Breguet nació en Neuchâtel, Suiza, en 1747. Allí inició su aprendizaje como relojero, que continuó en Versalles y París, donde llegó a los 15 años. En la capital francesa, resplandeciente faro para el mundo entero, el joven Breguet siguió una formación teórica en el Collège Mazarin que lo convirtió en un hombre con una cultura científica muy sólida, en particular en matemáticas y física. Un ingeniero adelantado a su tiempo. Cuando Breguet presentó su idea y solicitó una patente a las autoridades, ya tenía una larga carrera a sus espaldas, pues había instalado su propio negocio en la Ile de la Cité en 1775. Sus relojes automáticos, llamados «perpétuelles», sedujeron al rey Luis XVI y a la reina María Antonieta, y posteriormente a toda la corte de Versalles. Sus numerosas innovaciones técnicas, su sentido del diseño, sobrio y minimalista, lo convirtieron en un innovador de prestigio internacional. Su nombre fue haciéndose cada vez más conocido en las principales capitales y todos empezaron a imitarlo.
La búsqueda de la precisión
Obligado a regresar a su país natal en 1793 para protegerse de los excesos de la Revolución Francesa, Breguet vivió dos años en Suiza, concretamente en Ginebra, Neuchâtel y Le Locle. Fue un retiro saludable, un período de intenso trabajo intelectual y de intercambio con los relojeros suizos, tanto los de Ginebra como los del Jura de Neuchâtel. A su regreso, sus reflexiones contribuyeron a dar un segundo impulso, realmente deslumbrante, a su carrera.
En los cinco años posteriores a su regreso a París, que tuvo lugar en la primavera de 1795, la Maison presentó a su clientela, ya internacional y cosmopolita, productos innovadores como el reloj de tacto (que permite leer la hora mediante el tacto), el péndulo simpático (en el que un péndulo pone en hora y regula un reloj colocado en la parte superior), el reloj de suscripción (asombrosamente minimalista), un nuevo escape denominado «de fuerza constante» y un nuevo dispositivo llamado «regulador de Tourbillon».

Breguet Tourbillon 7047PT/11/9ZU
Desafiando las leyes de la física
A fuerza de reflexión y de observación, Breguet adquirió una perfecta comprensión de los elementos que pueden perturbar la precisión de los relojes, especialmente en el interior del escape. Era el único de su profesión que, por su recorrido profesional, había asimilado y sintetizado los logros de las tres naciones relojeras de aquella época (Suiza, Francia e Inglaterra, que visitó varias veces y donde frecuentó en particular a John Arnold), pero también era consciente de que por sí solo no podía resolver todos los problemas de dilatación de los metales y de estabilidad de los aceites, así que sorteó el problema para tratarlo mejor «compensando» los efectos de las leyes físicas que producen las deformaciones de los órganos vitales del reloj y alteran la regularidad de la marcha. Dicho de otra forma: como no podía cambiar las leyes de la gravedad terrestre, optó por «dominar» sus efectos.
El significado de una palabra
¿Quién más que Breguet podía proponer un proyecto como ese, científicamente sólido y al mismo tiempo un poco optimista? Toda esa coyuntura fue necesaria para que naciera el proyecto bautizado por su inventor como Tourbillon, una palabra cuyo significado es con frecuencia mal interpretado, ya que se refería a la astronomía en un sentido hoy ya olvidado. Como se recoge en los grandes diccionarios del siglo XIX, que evocaban tanto a Descartes como a la Enciclopedia, la palabra servía para designar tanto un sistema planetario y su rotación sobre un eje único como la energía que hacía girar los planetas en torno al Sol. Lejos del significado actual de «rotación violenta» o de «tormenta incontrolable», la palabra elegida por Breguet es la de un hombre de los tiempos de la Ilustración que observaba el mundo antes de imitarlo, haciéndose eco de los filósofos del siglo XVIII que veían en la relojería una representación miniaturizada del cosmos.
Y, en efecto, cómo no ver un pequeño mundo bien ordenado en este mecanismo que reúne el órgano regulador (volante espiral) y el órgano de distribución (rueda de escape y áncora) en una jaula móvil que gira con la regularidad de los planetas…
La carta al ministro y el expediente
Para obtener su patente en 1801 en una Francia (ya) acosada por una administración poderosa y procedimental, Breguet tuvo que superar el obstáculo del expediente de solicitud, ilustrado con una lámina de acuarela y precedido de una carta al ministro del Interior.
Ciudadano Ministro,
Tengo el honor de presentarle una memoria que contiene la descripción de un nuevo invento aplicable a las máquinas para medir el tiempo y que he denominado Regulador de Tourbillon (…)
Gracias a este invento, he logrado anular por compensación las anomalías debidas a las distintas posiciones de los centros de gravedad del movimiento del regulador y de los agujeros en los que se mueven sus pivotes, de modo que la lubricación de las partes en rozamiento sea siempre igual a pesar de la coagulación de los aceites y se reduzcan muchas otras causas de error que afectan a la precisión del movimiento (…)
Considerando todas estas ventajas, los medios perfeccionados de producción que dispongo, los gastos considerables en los que me he comprometido para procurarme estos medios, he decidido tomar un privilegio para fijar la fecha de mi invento y asegurarme las compensaciones
Saludo y respeto
BREGUET
Un camino tan largo
Si consideramos que el Tourbillon maduró en el espíritu de Breguet entre 1793 y 1795 (durante su estancia en Suiza), pasaron seis años entre su regreso a París y la obtención de la patente, el 26 de junio de 1801. Transcurrieron otros seis años entre la obtención de la patente y las primeras ventas, que empezaron muy lentamente. Se comprende entonces que probablemente Breguet subestimó las dificultades de puesta a punto de este nuevo tipo de regulador –otro efecto de su habitual optimismo– y que los «gastos considerables» y los «sacrificios» que mencionó en su carta al ministro del Interior no cesaron en 1801…
Abraham-Louis Breguet necesitó más de diez años para desarrollar y fiabilizar este invento extremadamente complejo. El maestro hablaba de su invento cada vez que podía y aprovechaba las exposiciones nacionales de Productos de la Industria que se llevaban a cabo en París en 1802, 1806 y 1819 para elogiar este mecanismo gracias al cual los gardetemps «conservaban la misma precisión de marcha, sea cual sea la posición, vertical o inclinada, del reloj».
Seguro de la pertinencia de su invento, que se podía incorporar en varios tipos de relojes, Breguet y sus colaboradores realizaron 40 Tourbillons entre 1796 y 1829, a los que se añadieron otras 9 piezas que nunca fueron terminadas y que figuran en los libros como pasadas a pérdidas y ganancias, desechadas o perdidas…

Breguet Tourbillon Extra plano 5367BR
Clientes célebres y uso
Un análisis completo de los archivos disponibles permite establecer con precisión la lista y la historia de cada una de esas piezas. Hay 35 relojes, de los cuales más de la mitad tienen una jaula que efectúa su rotación en 4 o 6 minutos, mientras que la patente describe una jaula que gira en un minuto. También hay otros 5 objetos únicos: un péndulo simpático y un conjunto péndulo-reloj, un modelo de demostración de gran formato, un cronómetro de marina y un péndulo de viaje…
No es sorprendente que entre los compradores figuren varios soberanos (Jorge III y Jorge IV de Inglaterra, Fernando VII de España), aristócratas rusos (príncipes Yermoloff, Gagarin, Repnin, Demidoff…) y eminentes personalidades europeas procedentes de Polonia (conde Potocki), de Prusia (príncipe Hardenberg), de Italia (conde d’Archinto, G.B. de Sommariva), de Hungría (barón Podmaniczky) y de Portugal (caballero de Brito).
Se ha destacado muy poco hasta ahora que un cuarto de estos Tourbillons tuvo con certeza un uso «naval», es decir que fueron adquiridos por armadores o marinos y empleados para la navegación en el mar y el cálculo de la longitud. Un explorador de África le dio el mismo uso. Thomas Brisbane se fue a Australia con el suyo. Algunas piezas se utilizaron durante unos cincuenta años en los mares del mundo. Además, algunas pertenecieron a preeminentes científicos.
A todas luces, y según la clasificación del mismo Breguet, el Tourbillon pertenecía a la relojería de uso científico por oposición a la relojería de uso civil. Los compradores habían comprendido la mayor precisión ofrecida por el dispositivo y se beneficiaban de ella.
Un éxito complejo
Estos Tourbillons, dotados de una caja de oro o de plata, eran obras maestras cuya estética estaba a la altura de la técnica. Considerados como puros objetos científicos, debían tener, sin embargo, un aspecto más refinado. Las esferas de los Tourbillons estaban entre las más hermosas de Breguet. Perfecta legibilidad –era la firma de la Maison– y funciones que se podían añadir sobre las esferas de oro, plata o esmalte: segunderos centrales, segunderos a demanda, reserva de marcha, a veces termómetro… Ninguna pieza era igual al resto. El dispositivo del Tourbillon se podía adaptar a varios tipos de escape y a varios tipos de reloj.
Sin embargo, la producción era muy lenta. En 1802, tras la obtención de la patente, se empezaron a producir seis relojes de Tourbillon. La realización de cada una de las piezas llevó entre 5 y 10 años. En 1809, aprovechando el auge de los negocios y las esperanzas que tenía depositadas en el mercado ruso por la apertura de una sucursal en San Petersburgo, Breguet empezó la fabricación de 15 nuevos Tourbillons, de los que la mitad no se terminó hasta 1814. El cronómetro de marina con Tourbillon fue una pieza única, al igual que el péndulo portátil, el último Tourbillon de la secuencia original. Dificultad para fabricar estas piezas, largo trabajo de desarrollo, escasez de mano de obra capaz de realizarlas…
Si bien el Tourbillon deleitaba a los fieles de Breguet, no aportó a su autor la compensación económica que merecían sus esfuerzos. La explicación está en el hecho de que Breguet se pasó toda la vida buscando soluciones para mejorar la marcha de los relojes… ¡y encontró otras más simples!
El Tourbillon, estrella fugaz en el firmamento relojero, una idea genial nacida del pensamiento del Siglo de las Luces, se desvaneció sin llegar a desaparecer del todo. Aún no había dicho su última palabra.
Un patrimonio venerado e inspirador
Precioso testimonio de un pasado fecundo, los Tourbillons de la época del inventor fascinan desde siempre a los coleccionistas, los historiadores y los grandes actores de la relojería, desde Jorge IV de Inglaterra hasta Sir David Salomons, desde George Daniels hasta Nicolas G. Hayek. Una docena de piezas se conservan en museos: tres forman parte de las colecciones del Museo Breguet, cinco se conservan en el British Museum y en otros museos de Inglaterra, otros en Italia, Jerusalén y Nueva York. Otros quince están en manos de coleccionistas privados. Recientemente se han vendido dos piezas en subastas. En total, casi 30 de las 40 piezas han sobrevivido, una proporción que dice mucho de la fascinación que suscita el Tourbillon.
Un renacimiento fulgurante
La Maison Breguet, que siempre ha mantenido con esmero las piezas producidas por su fundador, produjo en los años 20 y 50 del siglo pasado algunos nuevos relojes de bolsillo con Tourbillon. Solo unos pocos conocedores fueron informados.
A partir de ahí empezó un renacimiento tan inesperado como fulgurante. Concebido para los relojes de bolsillo, que por lo general se llevaban en posición vertical, el invento de Abraham-Louis Breguet reapareció en los años 80 en la reducida caja de los relojes de pulsera, mucho menos sensibles a la atracción terrestre. ¡Qué paradoja! Desde entonces, el éxito no ha cesado y conquista cada año nuevos territorios. Si bien el aumento de la precisión ya no es la ventaja principal del Tourbillon, el aficionado actual aprecia en él la belleza de un proceso revolucionario (en todos los sentidos) que 220 años después sigue hablando al espíritu humano.
Relojes tourbillon históricos de Breguet
B1176 Reloj Breguet Tourbillon, escape natural




Rotación: 4 mm
Regulador tourbillon, escape natural, segundero de observación, segundero ordinario, reserva de marcha, agujas Breguet de acero pavonado
Caja: oro, fondo de caja grabado con escudo de armas de la familia Potocki (Polonia)
Esfera: oro
Vendido el 12/02/1809 al Conde (Stanislas Kostka) Potocki
Precio: 4.600 Francos
Fechas de fabricación: 05/07/1802 – 12/02/1809
Diámetro: 64 mm
Colecciones del Museo Breguet
B1188 Reloj Breguet Tourbillon, escape natural




Rotación: 4 mm
Regulador tourbillon, escape natural, segundero de observación, segundero ordinario, reserva de marcha, agujas Breguet de acero pavonado
Caja: oro, fondo de caja grabado al sol
Esfera: esmalte con números turcos (reemplazado en 1841, el mecanizado original era en oro)
Vendido el 01/08/1808 al Príncipe Antonio de Borbón de España
Precio: 3.600 Francos
Fechas de fabricación: 24/08/1802 – 09/06/1807
Diámetro: 65 mm
Colecciones del Museo Breguet
B2567 Reloj Breguet Tourbillon simple



Rotación: 1 mm
Escape Tourbillon, segundero pequeño, agujas Breguet de acero pavonado
Estuche: caja de caza (hunting case, caja con tapa con bisagra para proteger el cristal) en oro
Esfera: mecanizada en plateado
Vendido el 21/03/1812 a Mr Armand-Pierre Le Bigot
Precio: 1800 Francos
Fechas de fabricación: 26/10/1809 – 31/12/1812
Diámetro: 61 mm
Colecciones del Museo Breguet
B986 Reloj Breguet Tourbillon simple


Rotación: 1 mn
Regulador Tourbillon, segundero pequeño, agujas de acero azulado, volante Guillaume, ganador del boletín de primera clase y primer premio del Observatorio de Neuchâtel
Caja: oro liso
Esfera: esmalte
Vendido el 1 de febrero de 1926 al señor Louis-Harrison Dulles
Precio: 20.000 francos
Diámetro: 56 mm
Colecciones del Museo Breguet
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